Una asociación católica paraliza la instalación de una estatua en Segovia

Una asociación católica de Segovia ha impedido que se coloque la estatua de un diablo a 200 metros del famoso acueducto, argumentando que supone un ataque al sentimiento religioso. El 'diablillo', que mide 1,70 y posa sonriente, hace referencia a una leyenda de la ciudad: una joven habría vendido su alma para que hubiese un acueducto y así no cargar agua desde la fuente. Tras casi cumplirse eso, rezó a dios para revertir el efecto y este hizo que no se pusiese la última piedra. Su autor, José Antonio Abella, está consternado y recalca que para nada era esa la intención.