«Los problemas de los negros y de las mujeres no se van a solucionar en un día»

Denzel Washington y Antoine Fuqua, ayer, en Madrid. /E.P.
Denzel Washington y Antoine Fuqua, ayer, en Madrid. / E.P.

Denzel Washington vuelve a convertirse en un héroe de acción en 'The Equalizer 2', la cuarta cinta que comparte con el director Antoine Fuqua

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Denzel Washington es un artista con dos almas. La comprometida lo ha llevado a interpretar a Malcom X o a dirigir 'Fences', una cinta sobre los prejuicios raciales en Estados Unidos. La otra lo convierte en protagonista de películas de acción sin más aspiraciones que hacer pasar un buen rato al público. En este segundo grupo de cintas se encuentra 'The Equalizer 2', donde vuelve a unirse al director Antoine Fuqua, con el que en 2001 inició una fructífera colaboración que ahora alcanza su cuarto hito tras 'Training Day', la primera parte de 'The Equalizer' y 'Los siete magníficos'.

«No elijo los papeles. Los papeles me eligen a mí. Leo un guión y si me conmueve, sea del tipo que sea, lo hago. Después de 'Equalizer' he trabajado en la obra de teatro de Broadway 'The Iceman Cometh'. Hago una cosa y después el cuerpo me pide hacer algo distinto», señala el actor, que vuelve a meterse en la piel de Robert McCall, un antiguo agente del Gobierno que lleva una anodina vida en Boston. Pero sólo en apariencia, porque en realidad McCall se dedica a resolver secuestros y asesinatos.

De visita en España para presentar su nuevo filme, el actor neoyorquino (1954) limita el impacto «ético» de sus largometrajes. «Yo no voy al cine para que me eduquen, sino para pasarlo bien. Otra cosa es que todas mis películas traten determinados asuntos con sensibilidad», cuenta Washington, nominado ocho veces a los Oscar y ganador del premio de Hollywood dos veces, como actor secundario por 'Tiempos de gloria' y como actor principal precisamente por 'Training Day'. Un palmarés que se completa con tres Globos de Oro, un premio del Sindicato de Actores y un Premio Tony de teatro.

«Antes los afroamericanos protagonizaban solo comedias», afirma el ganador de dos Oscar

«Prepararme físicamente para una película de acción es una de las cosas que más me gustan. En este caso, antes de rodar en Boston, pasamos dos meses en Los Ángeles ensayando las coreografías», explica sobre esta cinta, la primera secuela de su carrera.

«Para mí eso era territorio desconocido y quizá fue la razón por la que me apetecía», dice Washington, pero asegura que en este momento no se siente atraído por ningún otro personaje de su pasado cinematográfico como para volver a llevarlo a la pantalla. «Yo me centro en el futuro», zanja el dueño de una filmografía llena de éxitos: desde su estreno, un pequeño papel en 'Wilma', en 1977, hasta 'El vuelo', pasando por 'El informe Pelícano', 'Philadelphia', 'Huracan Carter', 'John Q', 'El coleccionista de huesos', 'El mensajero del miedo' o 'American Ganster'.

Techo de cristal

Aunque no se siente portavoz de las demandas de la población negra, Denzel Washington sí es consciente de haber sido uno de los afroamericanos que rompió el techo de cristal que Hollywood había levantado para los de su raza. «Cuando yo empecé, los negros protagonizaban casi exclusivamente comedias. Estaban Eddy Murphy, Richard Pryor... Entonces era impensable que hubiera películas como 'Black Panther', que ha recaudado 2.000 millones de dólares», cuenta el actor, que pone el foco en la necesidad del trabajo continuo para acabar con las discriminaciones en Hollywood y en la sociedad.

«Los problemas de las mujeres o de los negros no se van a solucionar en un día. Para los medios de comunicación están muy bien los lemas como #MeToo o #BlackLivesMatter, porque efectivamente, todas las vidas importan, las de la gente de color, las de los blancos o las de las mujeres, y todos deben tener las mismas oportunidades, pero debemos pensar en qué va a ocurrir dentro de cinco o diez años», sostiene.

Washington no suelta prenda sobre su posible participación en 'Scarface', la nueva versión de la película de 1983, dirigida por Brian de Palma e interpretada por Al Pacino, y que prepara Antoine Fuqua. «He oído que Fuqua quiere contar conmigo, pero no sé más. No he leído el guión», disimula el intérprete, aunque solo tiene buenas palabras hacia el cineasta. «Es un director con mucho talento y que me cae muy bien. Con él gané un Oscar, no se puede decir mucho más», sonríe.

En este caso, los halagos son de ida y vuelta. Antoine Fuqua destaca la relación de «confianza» que le une al intérprete. «Es comprometido, centrado y generoso con los demás actores, aparte de tener un gran talento. En muchos de mis proyectos ha sido la primera persona en quien he pensado», subraya Fuqua.

Fuqua: «La Administración Trump no ve a la gente de color, incluidos los latinos, como seres humanos»

Desde 'Training Day', una cinta de culto que rodó con 34 años, Antoine Fuqua se ha especializado en películas de acción. «Hollywood tiene una memoria muy corta y ahí uno vale lo que ha recaudado su última película», explica el cineasta, que cree que para los directores negros, «las puertas se están abriendo poco a poco». «Sin embargo, en el conjunto de Estados Unidos, las cosas están yendo hacia atrás. La Administración Trump no ve a la gente de color, entre los que incluyo a los latinos, como seres humanos, y eso es un problema», asevera.

Opina Fuqua que el presidente norteamericano es el mejor representante de la sociedad del «yo». «Él tuitea y tuitea y la gente se dedica a mandar mensajes, muchos de ellos mentiras, de los que nadie se hace responsable porque se olvidan a los cinco minutos. Pero todo eso tiene repercusiones, la principal, que nos olvidamos de los problemas reales, como el niño que dispara a sus compañeros en una escuela», enfatiza el director.

A su juicio, «las armas y el exceso de información» son los dos grandes problemas a los que se enfrenta la sociedad estadounidense. «Instagram y otras redes sociales muestran una imagen de las personas que no se corresponde con la realidad», agrega.

 

Fotos

Vídeos