Doble en negro

'Nosotros' | Género: terror; Dirección y guión: Jordan Lee; Salas: Cinesa y Peñacastillo

Doble en negro
GUILLERMO BALBONASantander

Provoca casi sin querer. Revienta las costuras del género de terror. Y tiene una capacidad especial para que el pequeño detalle, lo frívolo y lo desapercibido sean materia trascendente, y viceversa. Es uno de esos cineastas que empiezan sorprendiendo, pasa por ser objeto de culto y acaban devorados por el mainstream. Pero de momento Jordan Peele es un controlador de su obra y, lo que es más importante, un demiurgo del lugar hacia el que se dirige. Solo le acecha el éxito y una manera eficaz de manejar(se) la industria. Tras la feliz sorpresa que supuso su debut con la inteligente humorada 'Déjame salir' –de la que salían chispas y centellas al revelar buena parte del ADN racista e hipócrita de la sociedad norteamericana– Peele ahonda ahora en la herida y firma una fábula/parábola que podría calificarse ya como la moderna visión/versión de 'La invasión de los ladrones de cuerpos'.

Una juguetona, inquietante, sugestiva y a veces apasionante pesadilla donde se aúna la figura del doble, la metáfora del espejo y los miedos más primarios. Además, al cineasta metido en proyectos televisivos como la serie sobre Lovecraft le sirve su cinta como nueva ácida flecha certera que clava en el corazón de la América de Trump, el racismo, la intolerancia y el neonazismo contra los inmigrantes. 'Nosotros' (Us) ratifica la potencia visual imaginativa de Peele, tan sutil en ocasiones como manipulador inteligente en otras. Casi todo su filme, desde el atractivo y elegante arranque hasta cierta desmesura y enredadera explicativa en su tramo final, posee esa fina capa que el cineasta teje para envolver al espectador entre el humor negro, la construcción de atmósferas que se van solapando, la provocación (esa risa tonta del espectador desconcertado y asustado de sí mismo) y la desazón de que la fantasía puede volverse real en cualquier momento.

La parábola política que es 'Nosotros' es también un virtuoso thriller psicológico. La una contiene al otro y muchas veces llegan a fundirse en una tercera visión que carece de nombre pero que es una vuelta de tuerca a la manera de entender y vivir el cine. Es ahí, no por casualidad, donde aparece cierta identificación con el autor de los Mitos de Cthulhu: la alusión inicial a los túneles, pasadizos y búnkeres subterráneos. O el simbolismo de las sombras y las dimensiones que está presente a lo largo del metraje.

Entre 'Funny games' y 'Los otros', entre tanta reencarnación e invasión, Jordan Peele busca un resquicio para convertir el miedo a los otros, el infierno nuestro que creemos ajeno, el racismo y la desigualdad social en una incendiaria demostración de talento que insufla humor y extrañeza. Suena el 'Fuck the police' de Niggaz with Attitudes mientras se consuma una matanza. No hay tregua. O sonríes desesperanzado o tiemblas para que nada de eso sea verdad.

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