Elipsis y ausencias

En cada entrega y designación cabe siempre una impostura, una injusticia, un no premiado

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

La presencia de la ausencia, esa extrañeza tan sutil que llena los vacíos escultóricos, podría aplicarse a los premios. En cada entrega y designación cabe siempre una impostura, una injusticia, un no premiado como esos no lugares que rodean nuestra frágil modernidad. Con los Óscar la cosa suele ser peor. Predomina lo acomodaticio, el estereotipo, el deslumbramiento con fecha de caducidad y se otorga más credibilidad al esfuerzo físico y al sometimiento al maquillaje. Pero lo llamativo son las elipsis, los nombres obviados, los olvidos azarosos, las ausencias que delatan comprometedoras decisiones.

Esta próxima madrugada, en el noventa cumpleaños de una ceremonia que envejece pero que termina por reinventarse, las justas reivindicaciones feministas monopolizarán la atención. La curiosa paradoja es que este año hay un buen puñado de atractivos personajes y, en correspondencia, excelentes interpretaciones, donde la mujer es el epicentro: la Tonya de Margor Robbie, la madre coraje de Frances McDormand (la favorita); la señora de ‘Los archivos del Pentágono’ que Meryl Streep borda con energía; o la maravillosa Saoirse Ronan y su ‘Lady Bird’ que parece robada de la nouvelle vague. Las miradas, no obstante, si de historia hablamos, estarán puestas en Greta Gerwig, nominada a la mejor dirección; y Rachel Morrison, la primera mujer en la historia de los Óscar que logra una nominación a la mejor fotografía. Y, sin embargo, uno vuelve sobre los ausentes, ignorados o inadaptados: la sombra de Denis Villeneuve y su ‘Blade Runner 2049’; el Allen de ‘Wonder Whell’, el James Franco de ‘The Disaster Artist’ y el ‘I love you daddy’ de Louis C. K. Parece que el borrado artístico moral es más perverso que el digital. Pero la nómina de ‘lapsus’ es más grosera: ‘The Florida Project’ o ‘Ghost Story’ están en el limbo.

Más que justo, el reparto de este año se antoja salomónico entre las más nominadas, por otra parte magistrales películas. Y, sin embargo, uno teme que ‘El hilo invisible’ acabará la noche entre costuras, dando puntadas sin hilo, pese a ser la mejor tela cinematográfica del año. Al menos Daniel Day- Lewis volverá a aplazar su adiós.

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