Danza para el público de las últimas filas

Un momento de la proyección que se contempla con gafas 3D para apreciar mejor los movimientos de la bailarina./María Gil
Un momento de la proyección que se contempla con gafas 3D para apreciar mejor los movimientos de la bailarina. / María Gil

El coreógrafo escocés Billy Cowie muestra en el Centro Botín sus 'Falsificaciones genuinas', una videoinstalación con bailarines virtuales a tamaño real en 3D

Rosa Ruiz
ROSA RUIZSantander

Al coreógrafo escocés Billy Cowie siempre le preocupó que los espectadores de las últimas filas de las salas no pudieran apreciar en detalle los movimientos de los bailarines en el escenario. Para remediarlo ideó 'Falsificaciones genuinas', una videoinstalación en la que el público puede seguir sus coreografías a unos centímetros de los bailarines gracias a una gafas que le permiten seguir la evolución de los bailarines en tamaño real y en tres dimensiones.

La pieza, de 31 minutos de duración, se puede contemplar desde ayer y hasta el próximo domingo en el Centro Botín. «Soy Billy Cowie. Soy escocés y soy coreógrafo», así fue como este profesor de la Universidad de Brigthon se presentó ante los periodistas en Santander, obviando otros detalles de una aclamada trayectoria porque también es compositor, director de cine, escritor y realizador clave en la investigación y producción de danza para pantalla usando herramientas 3D. «Es un poeta de la danza. Una especie de hombre del renacimiento que ha sabido como unir poesía, música, danza y cine en una única pieza», dijo de él Samuel Retortillo, bailarín, coreógrafo y actualmente director del Festival Internacional de Videodanza (Fiver), que le acompaña estos días en Cantabria.

La obra

Título
'Falsificaciones genuinas'.
Contenido
Una instalación de videodanza en 3D con bailarines virtuales en tamaño real.
Autor
Billy Cowie
Pases
Se proyecta en bucle cada media hora hasta el domingo. El horario es de 17.00 a 20.00 horas. El sábado y el domingo también se puede ver entre las 11.00 y las 14.00 horas.

Cowie también explicó que sí para él, que el público pueda apreciar los gestos y los movimientos corporales de los bailarines es importante, otro de los motivos que le han llevado a hacer este tipo de instalaciones tiene que ver con la posibilidad de poder conservar para siempre el trabajo que realiza el bailarín. «Por desgracia los bailarines interpretan una obra durante un tiempo limitado de sus carreras. Como mucho, unos años. Estos documentos permiten que su trabajo permanezca para siempre».

La videoinstalación que muestra en Santander reúne extractos de algunas de cuatro de sus piezas anteriores inspiradas en sus viajes por el mundo, en lugares como Japón, Cuba o la India. «Intento transmitir en ellas todo lo que me han aportado los sitios que he visitado». A la música y los delicados pasos de los bailarines, en los que destaca la interpretación gestual, algo a lo que Billy Cowie le presta una especial importancia, se suman unos textos poéticos, también escritos por él, que proporcionan a la creación un hilo conductor.

'Falsificaciones genuinas' se compone de fragmentos de cuatro creaciones como 'Art of Movement', un trabajo de danza estructurado en una serie de secciones breves que forman un tratado sobre el arte de la coreografía; 'Under Flat Sky', en el que se intercala la danza a dos con grabaciones de poesía y palabras proyectadas; 'Tangos cubanos', un hermoso poema visual y sonoro sobre un amor desaparecido que persiste en la memoria dulce y melancólica con la tristeza de una felicidad pasada y 'Edge of Nowhere', una deliciosa mezcla de humor verbal y físico interpretado por Rajyashree Remamurthi, quien con una indiferencia irónica, realiza un viaje encontrarse así misma como bailarina y descubrir cuál es el significado de la vida.

¿Y por qué mostrarlas en un centro de arte? «Creo que sí estas obras se proyectan en un museo o una galería a lo mejor la gente entra por curiosidad a contemplarlas. Eso es lo que busco acercar el ballet a la gente y quitarles el miedo de ver una representación», señaló este creador polifacético que el año pasado recibió el Premio Artista Destacado del Festival Internacional de Vídeo Danza por su trayectoria.

Pese a la gran calidad de estas filmaciones, Billy Cowie no cree que una pantalla y una proyección en tres dimensiones pueda superar nunca el embrujo de contemplar una representación de danza en directo. «No me interesa tanto el 3D como la coreografía y sí de verdad pudiera lograr que el público pudiera apreciar de cerca hasta el último gesto de un bailarín en el escenario lo haría. Pero hoy por hoy eso no es posible y por eso recurro a estas filmaciones, aunque sigo defendiendo que la danza física aporta una emoción que el ordenador no es capaz de recrear», asegura.

Los bailarines, al menos con los que ha contado hasta ahora, han acogido con buen grado la propuesta que, según él mismo señaló «les permite verse por primera vez tal y como son». Y eso que, según él mismo confiesa, «soy muy meticuloso y minucioso a la hora de preparar las coreografías. Insisto mucho en el movimiento de las manos y en los gestos faciales».

Para ver la obra

La obra se proyecta en bucle cada media hora entre las 17.00 y las 20.00 horas en las aulas Índigo y Marino del Centro Botín. Este horario se ampliará el sábado y el domingo con una sesión de mañana, entre las 11.00 y las 14.00 horas. Cada pase está limitado a un aforo máximo de 15 personas. Las entradas tienen un precio de 2 euros, mientras que los Amigos del Centro Botín podrán retirarlas a coste cero.

El artista ofrecerá además un taller este sábado y domingo que lleva por título 'Bailando con la cámara'. Se trata de una formación dirigida únicamente a profesionales que trabajen en torno a la danza, el cine y las artes visuales, para que conozcan desde dentro cómo se hace un cortometraje de vídeo danza tomando como punto de partida la pieza que se proyectará en el Centro Botín.

El curso se impartirá en dos sesiones de cinco horas cada día (10.00-13.00 y 14.30-16.30) y la matrícula para participar en este taller único cuesta 30 euros para el público general, con una bonificación del 50% para los Amigos del Centro Botín.