La luz emergente

Javier Rosendo traza un relato gráfico a través de dos decádas de servicio. Una exposición revela momentos especiales de las intervenciones realizadas durante ese periodo por 112 Cantabria. Del 15 de este mes y hasta el 30 de junio, 'El Espolón' de Comillas acoge estos trayectos humanos

La luz emergente
Javier Rosendo
Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Del fotoperiodismo al documento. De la investigación a la compilación y el rescate del patrimonio. Del viaje al redescubrimiento. En Javier Rosendo el trayecto gráfico posee mucho de relato, de reflejo de contar historias, de vínculo comunicativo entre la cámara y el hecho, entre la oportunidad y la crónica. «Existen muchos métodos para aprender a conseguir interesantes tomas fotográficas. Hay quien piensa que cada foto hay que prepararla cuidadosamente; hay quien cree que se debe de cuidar hasta el último detalle, tener el último modelo en cámara... pero se pueden romper las reglas». En ocasiones, propone, «dispara y luego piensa, puede ser una forma de aprender a fotografiar muy distinta». En otras, el testimonio, el ojo público y la actualidad requieren la profesionalidad, el rigor, la urgencia y la inmediatez de una cámara pensante.

«Dispara y luego piensa, puede ser una forma de aprender a fotografiar muy distinta»

«Dispara y luego piensa, puede ser una forma de aprender a fotografiar muy distinta» Javier Rosendo

En ese territorio Rosendo (Cabezón de la Sal, 1974) suma ahora a su fructífera mirada sobre el mundo una nueva muestra que revela momentos de algunas de las intervenciones abordadas durante veinte años de servicio por el 112 Cantabria. Otras tantas fotografías de gran formato (70x110cms-soporte pvc) suponen un catálogo transparente de esos «tensos instantes que se viven en los operativos, como los momentos posteriores, cuando los efectivos y las personas afectadas por situaciones difíciles se enfrentan verdaderamente a lo que ha sucedido». Hasta el 30 de junio reúne este trabajo el centro cultural 'El Espolón' de Comillas.

Las instantáneas, impactantes, informativas, sutiles, también estéticas, sintetizan la diversidad humanitaria, social y profesional de las intervenciones sucedidas en Cantabria y en distintas zonas geográficas, todas ellas en situaciones donde el tiempo es el factor determinante para el éxito de las imágenes captadas. Rosendo, operador profesional de drones, integrante de la Asociación fotoperiodistas Cántabros y presidente de la Asociación fotográfica Objetivo Saja, vive vinculado a la fotografía desde los 16 años, donde ya entonces se inició como colaborador gráfico de El Diario. En la actualidad, y de forma diaria, continua trabajando para el periódico de mayor tirada en Cantabria y desarrolla su actividad en la comarca en la que se enclava su lugar de residencia como colaborador permanente.

En tareas de fotografía documental, fotoperiodista y otras actividades relacionadas con el mundo de la imagen destacando sus tomas aéreas y sus imágenes de los temporales sucedidos en los últimos años. La recopilación y restauración de fotografías antiguas de la villa de Cabezón ha sido una de las labores surgidas de su inquietud, curiosidad e indagación en la memoria. Hace una década 'Brillo en sus ojos', una de las imágenes más significativas de su serie 'Zambia', logró el Primer Premio Foto Solidaria 2008 de Málaga. En su villa natal Rosendo exhibió la 'Muestra Urbana', un singular montaje, a modo de escenario de secuencias, sobre el continente africano. Primer premio del Concurso Internacional Kömmerling (Alemania) con una imagen de temporal de la costa en Comillas/Ruiloba, sus imágenes han integrado colectivas en el Parlamento, la serie de fotoperiodismo cántabro 'Click20' y el proyecto itinerante de El Diario sobre 'Cantabria, un año en imágenes'.