'Galdós santanderino', San Quintín literario

Cinco delicados dibujos de la madrileña Andrea Reyes, también autora de la cubierta, ilustran la edición. /Andrea Rey
Cinco delicados dibujos de la madrileña Andrea Reyes, también autora de la cubierta, ilustran la edición. / Andrea Rey

La edición del Gremio de Editores de Cantabria y el Ayuntamiento se completa con la entrevista que 'Azorín' realizó en el verano de 1905 al autor de 'Tristana' en su finca santanderina. Ocho narradores cántabros trazan una semblanza personal del escritor en su refugio santanderino

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

El vínculo entre una ciudad y sus escritores suele ser un referente cultural tan manido como muchas veces desconocido o cargado de incógnitas. En el caso de Benito Pérez Galdós y Santander, una querencia que se ha traducido en estudios, investigaciones y compilaciones. El narrador más importante de la historia de la literatura española, tras Miguel de Cervantes, edificó una casa, 'San Quintín', en la calle que hoy lleva su nombre en la capital cántabra, y pasó en ella largas temporadas. Además, como refiere el historiador y escritor José Ramón Saiz Viadero, «en Santander procedió a inscribirse en el padrón de vecinos con la voluntad firme de residir allí de forma continuada, y fue en la tranquilidad de San Quintín donde escribió muchas de sus mejores novelas y obras teatrales, como ha recogido pormenorizadamente su biógrafo Benito Madariaga».

El Ayuntamiento de Santander creó un comité y programó una serie de actividades para conmemorar el primer centenario del fallecimiento del autor de 'Tristana' (bienio 2019-2020), caso de un ciclo de cine, ya celebrado, y una ruta literaria galdosiana. Llega el turno ahora de un proyecto de publicación, con la colaboración del Gremio de Editores: la edición de un volumen con textos de escritores cántabros sobre su figura.

Ahora sale a la luz, en edición al cuidado de Jesús Herrán Ceballos e ilustraciones de Andrea Reyes, una obra colectiva bajo el epígrafe de 'Galdós santanderino' que supone una hoja de ruta por factores humanos, urbanos, interpretativos y evocadores que recrean y construyen esa huella de uno de los grandes escritores y la ciudad. Una decena de autores conforman el paisaje narrativo de este volumen, entre el homenaje, la devoción y la entrega de la pasión lectora, que reúne piezas literarias de Saiz Viadero, Juan Gómez Bárcena, Jesús Ruiz Mantillla, Gonzalo Calcedo, Enrique Álvarez, Javier Tazón Ruescas, Germán Gullón y Joaquín Leguina.

El novelista canario visitó por primera vez Santander en el verano de 1871, acompañado de su hermana Concha y su cuñada Magdalena, viuda. Galdós se estrenó como novelista en 1870 con 'La Fontana de Oro'. Durante años pasó los veranos en Santander. José María de Pereda era el encargado de buscarle el alojamiento en algún hotel. El autor de los 'Episodios Nacionales' era un apasionado de los viajes y de relatar sus experiencias. Así lo hizo en 'Cuarenta leguas por Cantabria' (1876) tras recorrer en coche de caballos la costa occidental y los valles del Saja y Liébana acompañado por Pereda y el comerciante santanderino Ángel Crespo. Al cabo, como cuenta en la introducción del libro Saiz Viadero, «fue la lectura de las páginas costumbristas de las primeras obras publicadas por Pereda lo que empujó a Galdós, en el verano de 1871, a presentarse en Santander, «sin el menor vestigio entonces de que con esa decisión convertiría a Cantabria, y más concretamente a su capital, en el lugar elegido primero para descansar y después para residir a lo largo de cuarenta y cinco años consecutivos, hasta que el estado de su salud le impidió seguir desplazándose al Norte».

Precisamente la obra -que edita ahora el Gremio de Editores de Cantabria-, con el patrocinio de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Santander- está dedicada al Cronista Oficial de la ciudad, «a Benito Madariaga de la Campa, el mejor conocedor del Galdós santanderino». El propio Madariaga ha recogido en varias publicaciones las vivencias afectivas de gran calado y la amistad ejemplar que mantuvo el escritor canario con figuras de esta tierra, caso de Menéndez Pelayo, el propio Pereda o José Estrañi, entre otros.

Adelantándose a las conmemoraciones del primer centenario de su muerte (Galdós murió el 4 de enero de 1920), el Ayuntamiento invitó a un grupo de narradores cántabros a trazar una semblanza personal del escritor en su refugio santanderino. Ocho de ellos respondieron favorablemente: Saiz Viadero, 'Galdós y Santander'; Juan Gómez Bárcena, 'El milagro de la literatura'; Mantilla, 'Las dos Españas sentadas en un café del Muelle'; Calcedo, 'Los decimonónicos'; Enrique Álvarez, 'Galdós según sus cartas'; Tazón Ruescas, 'Benito, mi adorable cicerone santanderino'; Germán Gullón, 'Sobre cómo Santander cambió a Pérez Galdós'; y Leguina, 'Galdós íntimo'.

El libro, además, se completa con la deliciosa entrevista que José Martínez Ruiz, 'Azorín' realizó en el verano de 1905 a Galdós en su finca santanderina -'En «San Quintín» con el maestro Galdós'- y con cinco delicadas ilustraciones de la dibujante madrileña Andrea Reyes, que es también autora del dibujo de la cubierta, y que los editores cántabros descubrieron en la reciente Feria del Libro de Madrid, donde la joven artista ocupaba la caseta de información, contigua a la del Gremio.

El resultado es una obra insólita en la que se entreveran «la admiración por el gran personaje -y sus peculiaridades-, y la nostalgia por un tiempo y una ciudad ya alejados del nuestro».

Será entregado por el Gremio de Editores de Cantabria al Ayuntamiento para su difusión gratuita.

La colaboración entre ambas entidades se inició en 2015, cuando Íñigo de la Serna, entonces alcalde de la ciudad, y Jesús Herrán, presidente del Gremio, firmaron el primer convenio de colaboración entre ambos para editar «un libro promocional de la Feria del Libro de Primavera de 2015». El resultado fue el volumen de relatos 'Sucedió en Santander'.

Ya en 2017, Gema Igual y Herrán renovaron el convenio de colaboración. Fruto de ese acuerdo se editó el pasado año el libro 'Una ventana al mar' del fotógrafo jienense Fernando Bayona.