«Los hombres son más reticentes a leer lo que escriben las mujeres»

«Los hombres son más reticentes a leer lo que escriben las mujeres»
Alberto Aja

Coordina, junto a Nieves Álvarez, el proyecto '100x27 mujeres sinsombrero', que se desarrolla hasta el día 8 de mayo en la Biblioteca Central Dori Campos Poeta

ROSA M. RUIZ SANTANDER.

'Las sinsombrero', las mujeres de la generación del 27 que aún no recogen los libros de texto, son recordadas en la Biblioteca Central en una exposición auspiciada por la Dirección General de Cultura. La muestra, que va acompañada de conferencias, mesas redondas y otras actividades paralelas, lleva por título '100x27 mujeres sinsombrero' y es una iniciativa de Nieves Álvarez y Dori Campos, que se encarga de la coordinación poética. Nacida en Santander en 1962 y licenciada en Ciencias Políticas y Sociología, esta poeta con una larga trayectoria reconoce que en la actualidad sigue habiendo un mayor reconocimiento a la poesía escrita por los hombres que por las mujeres.

-¿En qué consiste el proyecto '100x27 mujeres sinsombrero' y cuál es su participación?

-Con motivo del aniversario de la brillante Generación del 27, la llamada generación de plata, queríamos celebrar la llamada generación de oro, las mujeres del 27. En ambos casos tenían una gran formación cultural. A ellas apenas las conocemos. En la segunda antología dirigida por Gerardo Diego en 1934, sólo aparecen Ernestina de Champourcin y Josefina de la Torre, en la primera de 1932 no aparecía ninguna. Gracias a documentales y tesis doctorales estamos recuperando a numerosas mujeres poetas, periodistas, pensadoras, escultoras, narradoras, pintoras, diseñadoras, ilustradoras, políticas, de esa época y anteriores. En este proyecto hemos querido poner el foco en el grupo principal del 27, conocidas como 'Las sinsombrero', ellas accedieron sin complejos al mundo artístico, cultural, intelectual en España.

«Hemos querido poner el foco en el grupo de mujeres del 27 que accedieron sin complejos al mundo artístico»

-¿Cómo ha sido el desarrollo del proyecto?

-Se suele decir que de cien mujeres destacadas se llega a conocer a seis. En esta actividad, entre Nieves Álvarez y yo hemos reunido una nómina de cien mujeres del arte y la cultura de Cantabria de diferentes generaciones que han querido rendir homenaje a 'Las sinsombrero'. El proyecto es una representación integradora de diferentes áreas artísticas, culturales, sociales que están generando importantes universos creativos o defienden la cultura desde diferentes ámbitos, por supuesto no puede abarcar a otras muchas mujeres que ojalá formen parte de futuras iniciativas.

-La poesía tiene un lugar destacado en esta iniciativa. ¿De qué manera?

-El 21 de marzo, que es el Día de la Poesía, 27 poetas de Cantabria, de diferentes generaciones ofrecerán un recital. En la nómina hay premiadas y finalistas del José Hierro, José Luis Hidalgo, Consejo Social y otros; también de premiadas y finalistas fuera de Cantabria. Con presencia en antologías en nuestra comunidad, o fuera de ella, como en la que figura Menchu Gutiérrez, 'Diosas Blancas', años 80, que supone un antes y un después en la poesía escrita por mujeres en España. Y una directora del Instituto Cervantes, en la sede de Marraquech, Yolanda Soler Onís. Todas ellas estarán en las maravillosas voces de las actrices: Raquel Martín y Rosa Gil.

-A lo largo de este año se ha recordado en numerosos foros a la Generación del 27 y todo lo que supuso, pero parece que de nuevo las mujeres que la integraron han quedado relegadas al olvido. Recuérdenos alguna de esas mujeres y cuál fue su papel en aquel movimiento.

-A todas las admiro por lo que aportaron a la cultura y a la creatividad, por lo libres que fueron, como Rosa Chacel, de escritura deslumbrante, y otras que además de escribir, eran polifacéticas como María Teresa León, Zenobia Camprubi o María Goyri, investigadora de la literatura española. Otra destacada fue Carmen Conde, ensayista. Carmen Eva Nelken, actriz; Margarita Nelken, política; Remedios Varo, pintora surrealista, y las artistas, Ángeles Santos, pintora y creadora gráfica; Marga Gil Roësset, escultora e ilustradora; Josefina de la Torre, actriz de doblaje y cantante lírica fueron otras mujeres destacadas de aquellos años. También hay que citar a María Cegarra, primera mujer perito química en España y autora del poemario 'Cristales míos'. De todas ellas mis favoritas son la filósofa María Zambrano, por su brillante mezcla de ideas, intuición y poesía; la excepcional pintora Maruja Mallo y a la poeta Ernestina de Champourcin, por sus diferentes registros y de la que tenemos la obra mejor conservada.

«Vivimos una época de gran activismo en la defensa de la mujer y el lenguaje es una acción más»

-Desde el punto de vista poético, ¿hay muchas diferencias entre los poemas de algunas de estas mujeres y los de sus compañeros?

-Sí hay diferencias. Autores y autoras escriben desde todo lo que son: hombre, mujer, ideas, contexto, personalidad, biografía, psique, influencias. Ellas escribieron sobre sexo, maternidad, política, religión, exploraron el surrealismo, el ultraísmo, pero se puede decir que tanto ellos como ellas tenían como gran referencia a Juan Ramón Jiménez.

-Alberti, Lorca, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre... cambiaron el modo de hacer poesía y de vivirla, ¿Cómo convivían estas mujeres con ellos?

-Ellas publicaron en las mismas revistas de sus colegas hombres, compartieron mesa, tertulias, fiestas, talento y se rebelaban cuando eran excluidas. Una de las anécdotas más conocidas es lo que le dijo Concha Méndez a Gerardo Diego: «Mira, tú nos excluirás, pero yo debajo de la falda llevo pantalón», aludiendo a la capacidad.

-Y desde entonces hasta ahora, ¿se ha evolucionado? ¿Las mujeres poetas están más presentes?

-Como en casi todo lo demás, hay más reconocimiento de la poesía que escriben los hombres. Estos pueden ser buenos, regulares o malos, como ellas, pero gozan de más tolerancia y comprensión entre ellos. Las mujeres están escribiendo cada vez más y tienen más visibilidad, también son más generosas, leen a hombres y a mujeres, indistintamente, mientras que los hombres son más reticentes a leer a mujeres.

-Antes a las mujeres poetas se les llamaba poetisas. ¿Por qué dejó de utilizarse este término?

-Poetisa tiene una reminiscencia cursi. Poeta tiene un significado andrógino, es más rico y más transversal.

-¿Manifestaciones como la de Irene Montero y su 'portavozas' benefician o perjudican más a la lucha por la igualdad de la mujer?

-Suena como cuando se empezó a decir modisto, enseguida se asimiló. Vivimos una época de gran activismo en la defensa de la mujer a todos los niveles, y el lenguaje es una acción más, iremos viendo que palabras se van quedando y que otras están mejor como están.

-Además de esta exposición en qué otros proyectos trabaja ahora Dori Campos.

-En un proyecto a caballo entre el arte y lo social, con la colaboración de algunos/algunas artistas, la idea es convertir en exposición los resultados de una investigación que he realizado con pacientes de Atención Primaria de Salud, sobre contexto social-emociones y fármacos.

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