La admiración a Julio Maruri, «poeta de la palabra y la pintura», centró el Día de las Letras

Autoridades políticas, miembros de la Sociedad Cántabra de Escritores y los encargados de leer los textos de los autores homenajeados posaron tras la ceremonia en una foto de familia. /Roberto Ruiz
Autoridades políticas, miembros de la Sociedad Cántabra de Escritores y los encargados de leer los textos de los autores homenajeados posaron tras la ceremonia en una foto de familia. / Roberto Ruiz

La Sociedad Cántabra de Escritores celebró su fiesta con el homenaje al Premio Nacional de Literatura y el recuerdo a otros 18 autores

ROSA M. RUIZ SANTANDER.

«Oh, sí. Acepto. Pero no sé si merezco tanto». Hace unos meses Julio Maruri acogió con mucha ilusión la concesión por parte de la Sociedad Cántabra de Escritores de su Estela de Oro. Un galardón, una insignia en realidad, con el que han querido ensalzar la trayectoria del poeta y pintor, una de las referencias de artistas e intelectuales de Cantabria. Finalmente el homenajeado no pudo asistir ayer al acto de entrega, incluido en la celebración del Día de las Letras de Cantabria. Fue la alcaldesa de Santander, Gema Igual, la que recibió en su nombre esa estela y otra serie de obsequios, pero el Premio Nacional de Literatura, miembro relevante de la llamada Quinta del 42 y uno de los principales dinamizadores del grupo Proel, fue uno de los principales protagonistas de un acto en el que se reivindicó la literatura y a los autores cántabros.

En esta edición, la ceremonia se celebró en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria, en la calle Sevilla. Hasta allí llegaron miembros de la asociación, autoridades políticas y familiares de algunos de los escritores homenajeados además de Maruri, 18 autores que en algún momento de su vida tuvieron relación con Cantabria y de los que este año se cumple el 25, 50 o 75 aniversario de su nacimiento o fallecimiento. A ellos se dedicó una lectura continuada de sus textos que sirvió para recordarlos y poner voz a sus palabras. Los escritores que se recordaron fueron: Concepción Arenal Ponte, Manuel de la Bárcena Arce, José de la Canal Gómez, Francisco Cubría Sáinz, Rafael de Floranes Vélez de Robles y Encinas, Adolfo de la Fuente Echeberría, Ignacio García Camus, Gervasio González de Linares, Ángel Herrera Oria, Jesús Jorrín Ortega, Juan Antonio de la Lama Arenal, León Felipe, Ricardo León y Román, José Ramón Lomba y Pedraja, Felipe Lucio Gutiérrez, Rafael Tomás Menéndez de Luarca y Queipo de Llano, Benito Pérez Galdós y Benjamín Taborga Vegas y entre los lectores se encontraron: Pablo Zuloaga, alcalde de Santa Cruz de Bezana y secretario general del Partido Socialista de Cantabria; el alcalde de Camaleño, Óscar Casares; la concejala de Cultura de Santander, Miriam Díaz; los poetas Rafael Fombellida y Carlos Alcorta, el obispo de Santander Manuel Sánchez Monge o el director del CIFP La Granja de Heras, Sergio Silva.

Otro de los asistentes a la gala fue el cronista de Santander Benito Madariaga, que recibió el galardón en ediciones pasadas.

Pero sin duda, uno de los momentos más importantes del Día de Las Letras fue la entrega de la Estela de Oro de la asociación al escritor y pintor Julio Maruri. «Es un símbolo de nuestra ciudad de varias generaciones de artistas e intelectuales, una figura a través de la cual se puede conectar la Generación del 27, con la que él tuvo contacto en su momento, con el ámbito cultural de hoy en día, casi cien años después, en pleno 2018», señaló la alcaldesa encargada de recoger el galardón.

Gema Igual también destacó que se trata un excepcional poeta, que engloba una multitud de vivencias cargadas de sabiduría y de capacidad creativa, literaria y artística.

Fue el rector de la Universidad de Cantabria, Ángel Pazos, el encargado de hacer entrega de esta estela, que en los próximos días se le hará llegar al homenajeado y a la que se suman otros obsequios: la placa con el anagrama de la SCE; un retrato de Maruri que ha pintado para esta ocasión el artista Eduardo Pascual, y un poema que le ha escrito Víctor Abascal, miembro de la Sociedad y en el que le define como «poeta de la palabra y pintura».

Aprovechando este homenaje la Sociedad Cántabra de Escritores hizo entrega de originales de sus obras a cuatro bibliotecas de la región: la Biblioteca Central, la Municipal de Santander, la de la Universidad de Cantabria y la de la Fundación Marcelino Botín y es que, como expone Marino Pérez Avellaneda, «una de las misiones de esta sociedad es que no falten en las bibliotecas de la región las obras de nuestros escritores».

Recuerdo al tesorero

El acto del Día de las Letras de Cantabria se inició con un minuto de silencio en recuerdo de Serafín Fernández Villalón, secretario de la Sociedad, que falleció el pasado día 13 de febrero y que fue acompañado de la composición musical 'Adiós Nonino', de Astor Piazzolla, e interpretado por la Ensemble UC que, dirigida por Víctor Manuel Aja, amenizó la velada.

Licenciado en Dirección de Empresas, comerciante y empresario fue un retratista de la realidad. Lector incansable, coleccionista de frases, anécdotas, artículos periodísticos y biografías de personajes populares de Torrelavega y Cantabria. En sus artículos periodísticos se centró fundamentalmente en temas relacionados con la economía.

Tras el recuerdo del amigo y compañero, el presidente de la Sociedad, Marino Pérez Avellaneda se dirigió a todos los presentes con un breve discurso en el que recordó el objetivo principal de esta jornada que no es otro que poner en valor a los autores de esta región. Durante su intervención recordó que este Día se celebra coincidiendo con la festividad de San Beato de Liébana, primer escritor del que se conservan sus textos de la región, y agradeció la colaboración que las autoridades han prestado a este colectivo y sus actividades.

El consejero Francisco Fernández Mañanes que además de fue el encargado de abrir las lecturas con un texto de Concepción Arenal, destacó durante su intervención la importancia de la figura de Maruri, «un artista que no deja de aprender nunca y asombrarse con lo que ve». También tuvo palabras de apoyo para la labor que desarrolla la Sociedad Cántabra de Escritores «investigando y rescatando autores a veces olvidados» y recordó el espíritu de apertura de esta jornada que cada año se celebra en distintos puntos de la región.

El rector de la Universidad, Ángel Pazos, que como anfitrión presidió el acto, fue el encargado también de cerrarlo con unas palabras en las que reivindicó las letras y humanidades en «tiempos en los que nos invade el aluvión tecnológico». «Es imposible amueblar la cabeza de los jóvenes sin la lectura. Leer permite tener una vida plena por eso es labor de las universidades mantener y difundir las carreras de letras», dijo.

 

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