Brandon Sanderson: «Ser apestosamente malo me hizo buen escritor»

El escritor Brandon Sanderson, este martes en Madrid./EFE
El escritor Brandon Sanderson, este martes en Madrid. / EFE

«Mi narrativa es fractal», dice el penúltimo fenómeno de la literatura fantástica y creador del universo mágico de Cosmere

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

«Ser apestosamente malo fue mi camino para llegar a ser un buen escritor». Lo asegura risueño y confiado, desde la seguridad que da tener hoy más 13 de millones de lectores, Brandon Sanderson, (Lincoln, Nebraska, 1975), imparable fenómeno de la literatura fantástica y creador de Cosmere, un mundo mágico al que tiene previsto dedicar casi 40 novelas. Sanderson está en España para participar en el festival Celsius 232 de Avilés. Hoy vende sus voluminosos libros como churros, pero guarda las más de treinta cartas de rechazo de los editores a los que remitió sus primeros y «horrendos» originales hace mas de quince años. «Entre ellas están la de mi actual editor estadounidense y la de mi actual agente», dice carcajeándose.

Ediciones B y Nova publican en español la vasta obra de Sanderson que en apenas tres lustros se ha convertido en un referente del género de la fantasía épica, reconocido como el gran renovador del género del siglo XXI, heredero de George R.R. Martin, y uno de los autores más prolíficos del mundo. Camino de Avilés, hizo este martes escala promocional en uno de los restaurantes madrileños de Alberto Chicote, chef admirador de su obra.

Sanderson ha ganado un puñado de premios y se ha colado en las listas de éxitos seduciendo a millones de lectores en 30 países con la creación de Cosmere, el fascinante universo en el que transcurren la mayoría de sus obras. Distintos sistemas de magia, -«culturas de creencias» los llama el autor-, son controlados en este universo fantástico por 16 fragmentos de un poder inicial desconocido que domina un número de planetas también desconocido. Cada novela o serie de Cosmere se sitúa en uno de esos mundos, sin que el lector sepa aún cómo estarán conectados.

Solo Sanderson lo sabe, y en cada nuevo título va «dejando pistas y encajando piezas» sobre el orden cronológico del Cosmere. «Mi narrativa es fractal» dice este corpulento narrador, un mormón «interesado en todas las religiones» que asegura que sus obras tienen «muchos niveles de aproximación y de complejidad, como los fractales». «Fractal significa, por ejemplo, que puedes ver la costa de un país desde lejos y tener una imagen general; pero a media que te aceras y penetras en ella, descubres la enorme complejidad que se despliega tras esa línea que linda con el mar» explica. Lo mismo pasa con sus novelas. Quiere Sanderson que sus lectores «elijan quedarse en la costa o penetrar a fondo» en los territorios mágicos de su descomunal proyecto narrativo. Y que lo hagan «sin establecer un orden de lectura».

El motor de la humanidad

Su plan de publicación proyecta casi cuarenta obras, de la que han aparecido un decena. De modo que quedan unas veinte futuras ficciones «todas interconectadas», lo que hará de Cosmere la saga más extensa y ambiciosa jamás escrita en el ámbito de la fantasía épica. Sumará «al menos» 36 títulos. De ellos, 13 serán novelas de la serie 'Nacidos de la bruma', 3 de 'Elantris' y 10 de 'El archivo de las tormentas', cada una de ellas en torno al millar de páginas. «El lector podrá entender y disfrutar cada novela sin leer las demás», asegura.

«La fantasía excita la imaginación, y es lo que ha permitido los grande logros de la humanidad», sostiene Sanderson, que se empeñó en ser escritor y lo logró alternado la pasión literaria con trabajos alimenticios, como recepcionista nocturno en un hotel, «sin rendirme jamás al desencanto». «Mis primeras novelas era malísimas. Horrorosas. Me lo repetían, con razón, las cartas de los editores que rechazaban mis originales. Son buenas ideas, pero están tremendamente mal escritas, me decían siempre», cuenta.

«Hoy sé que ser tan malo me permitió progresar y ser un narrador competente», reitera ufano. «Fue una suerte ser un escritor horrendo: pude dedicar diez años a crecer, obligarme a escribir cada día y terminar las 13 novelas que escribí antes de que me publicaran la primera», explica. «El secreto del éxito es permitirte ser horrible y persistir hasta ser bueno: pasar de ser un truño a un autor mediocre y, finalmente, un escritor decente», resume su andadura un autor que, con los derechos de todos sus libro vendidos, «sigo a la espera de que llegue la serie o la película».

Sanderson es hoy una industria de la fantasía con diez «ayudantes» a sueldo «que hacen que no cometa errores de continuidad». Cree que «la calidad no está reñida con la cantidad y la velocidad» y es posible escribir buenas novelas a ritmo frenético. «Cuanto más escribes, más fácil es hacerlo bien; puedo escribir hasta 3.000 palabras en jornadas de ocho horas, pero la clave está en la revisión. «Hay libros que han necesitado ocho años de corrección», admite. «Todo lo que escribo es una carta de amor a la fantasía épica» concluye explicado que su pasión por la fantasía se forjó leyendo a Isaac Asimov.