El Desvelo edita el diario de Jenny Marx, sombra intelectual del filósofo

Retrato de Jenny Marx junto a su hija. /El Desvelo
Retrato de Jenny Marx junto a su hija. / El Desvelo

'Breves escenas de una vida agitada', el único documento escrito de puño y letra por la esposa de Karl Marx, «sin la cual muy posiblemente no hubiera escrito lo que escribió», estaba inédito en español

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

En la brevedad y la oportunidad reside el encanto de la nueva publicación de la editorial cántabra El Desvelo. En su colección Altoparlante asoma ahora un volumen que da voz a una mujer: Jenny Marx. El perfil permite, a su vez, acercarse a otro punto de vista de uno de los filósofos e intelectuales más influyentes, Karl Marx. La figura de esa baronesa que renunció a sus títulos y riquezas y dedicó su vida a su esposo y a la causa que este defendía, se plasma ahora en 'Breves escenas de una vida agitada', «una ocasión magnífica para conocer de primera mano algo más de la vida de esta mujer casi desconocida y gracias a la cual fueron posibles las obras del filósofo alemán», en opinión de Eva Gallud Jurado, responsable del prólogo, traducción y notas de esta edición de El Desvelo.

'Breves escenas...' es el único documento escrito de puño y letra por Jenny Marx, la esposa de Karl, «sin la cual él no hubiera tenido la vida que tuvo y muy posiblemente no hubiera escrito lo que escribió». Hija de la aristocracia prusiana, fue de niña la mejor amiga de Karl, con quien se casó renunciando a una vida cómoda y siguiéndole en sus sucesivos exilios por países europeos. Radicados en Londres, allí vivió la pobreza, la persecución policial y la muerte de varios hijos, así como la infidelidad de su esposo. Jenny fue la secretaria de Karl y transcribía todos sus escritos, pero fue mucho más: «Una colaboradora intelectual y su más insobornable crítica». El relato de esta vida en común es lo que describe el libro que ahora ve la luz. En las biografías de Marx, Jenny aparece como una figura en sombra a pesar de que ella transcribió las obras de su marido e hizo las veces de confidente y alter ego intelectual. Organizó reuniones políticas, proporcionó alivio a los refugiados y se convirtió en interlocutora intelectual de los trabajos de Karl. Junto a una cartas, dejó un breve diario, inédito en español, en el que queda constancia de su enorme sacrificio. Jenny von Westphalen y Karl Marx se comprometieron en 1836 y contrajeron matrimonio, en octubre de 1843, trasladándose a París y después a Bélgica. Desarrolló su participación política más activa tanto en la Liga de los Justos como en la Unión de Trabajadores Alemanes dando conferencias y organizando encuentros. A principios de marzo de 1848, la policía belga detuvo con una orden de expulsión a Karl. Los Marx regresaron a París, luego volvieron a Bélgica, para acabar de nuevo expulsados en Londres, en 1848.

Novedad.
Edita El Desvelo Ediciones. A partir del 12 de noviembre. 'Breves escenas de una vida agitada' por Jenny Marx.
En datos.
Selección y traducción de Eva Gallud Jurado. Ilustración de portada. Aria Ocón Ortigosa. Lunes, 12 de noviembre. Precio: 16 euros. 96 páginas.

Los dos años siguientes vivieron en condiciones muy duras, a las que a las disputas políticas, vigilancia y acoso policial hubieron de añadir las penalidades más sórdidas de pobreza, desahucios y acoso de acreedores. Lo peor de todo fue el fallecimiento de varios de sus hijos a muy corta edad. A partir de 1851 la ayuda financiera sistemática de Engels, gran amigo de la familia, palió en parte sus desgracias.

«Transcribía todos sus escritos, entre ellos 'El capital', pero fue mucho más: una colaboradora intelectual y su más insobornable crítica»

En el prólogo se subraya que Jenny encontraba en Karl «las características románticas de los personajes que ella admiraba: era «el Wilhelm Meister de Goethe y el Karl von Moor de Schiller; era el Prometeo de Shelley, encadenado a un precipicio porque había osado enfrentarse a un dios tirano».

Jenny alimentó sus intereses en el socialismo francés y el romanticismo alemán, un camino alentado por su padre, el barón Ludwig von Westphalen. A pesar de ser la principal autoridad prusiana en una ciudad de 12.000 habitantes, el barón albergó una profunda fascinación por el liberalismo y el socialismo franceses. Los estudios de Jenny le enseñaron a valorar los ideales en sí mismos. Lo más importante era comprometerse con una causa progresista y dedicarse a luchar por ella». El diario de Jenny supone una aportación a lo que se conoce como el 'Hogar Marx' y revela que ella más que una devota amanuense aportó sobre todo el equilibrio necesario y creativo desde el contraste intelectual.

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