Un mural con cien pequeñas obras en la nueva muestra de Marnay en el Gran Casino

El pintor Marnay en la sala del Espacio Cultural Fraile y Blanco, donde expuso su obra./Javier Cotera
El pintor Marnay en la sala del Espacio Cultural Fraile y Blanco, donde expuso su obra. / Javier Cotera

El veterano pintor cántabro apuesta por obras de pequeño formato que repasarán la trayectoria de mar y de tierra de su pintura

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

La textura del paisaje tiene en Cantabria muchos nombres. Pero muy pocos adquieren una mirada personal, una manera de apropiarse del entorno y de compartirlo. Uno de ellos es Marnay, artífice de una pintura que juega con los formatos, se adentra en la identidad del norte, escudriña la costa y, de cuando en cuando, cambia los registros para mostrar otros espacios y composiciones.

En esta década expuso una serie singular en el Espacio Cultural Fraile y Blanco y fue el autor de la portada del Anuario de Cantabria de El Diario Montañés el pasado año. Marnay, que nunca ha dejado de creer y crecer en su forma de entender la pintura, comunicar el arte y expresión regresará este verano con una exposición peculiar, ingente pero de pequeña configuración, a modo de mural, que se exhibirá en el Gran Casino de El Sardinero, que vive una nueva etapa en su programación dirigida por Jesús Mazón.

El veterano pintor, que abrió en su pintura nuevos silencios blancos, de nieve, en sus cuadros mantiene siempre una regularidad asombrosa, mezcla de oficio, claridad y trabajo. Ahora trabaja en esta exposición prevista en verano en la renovada programación cultural del Casino. El mar, el agua, ha sido uno de los mantras de la pintura de Marnay -José Antonio González (Santander, 1952)- que apuesta en esta ocasión por obras de pequeño formato con pinceladas que repasarán la trayectoria de mar y de tierra que realiza desde hace décadas en su pintura. La cita prevista para los meses de agosto y septiembre supone el regreso del artista que hace más de dos años que no expone en la capital cántabra. Su planteamiento es reunir distintas obras de sus más recientes exposiciones y repasar sus temas habituales en un gran mural donde confeccionará, a modo de puzzle, sus ya clásicos trabajos.

La Biblioteca Central y Fraile y Blanco fueron en Santander los espacios de sus últimas intervenciones expositivas. El faro de Suances el verano pasado reunió la obra del pintor en una exposición de mar, de costa y de sus ya tan conocidos paisajes de playa que el público demanda siempre del autor. La exposición se presentará a principios de agosto en la renovada programación cultural del Gran Casino que en esta nueva etapa apuesta por creadores reconocidos que «impulsen y subrayen la visión cultural del edificio que pretende» convertirse nuevamente en foco de reunión social y cultural de Santander.