Xoel López, la fusión como estilo propio

Foto promocional de Xoel López./
Foto promocional de Xoel López.

El músico coruñés está de gira con su último trabajo, ‘Paramales’ y es una de las citas destacadas del Santander Music Festival

PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Ese dicho popular de que con los gallegos nunca se sabe si suben o bajan, no es aplicable a Xoel López (A Coruña, 1977). Él siempre va más lejos, abriendo puertas, atreviéndome y ampliando la paleta de colores, afirma. Y llegará a Santander el 1 de agosto para actuar en el Santander Music Festival.

Cuando había logrado situarse como una referencia del indie nacional al frente de Deluxe, Xoel rompió la baraja. Hace siete años, deshizo la banda y cruzó el Atlántico. En su nueva etapa, guitarra en mano y volviendo a defender sus temas solo, como un desconocido, de sala en sala, en lo que denomina una cura de humildad autoinducida, recorrió Colombia, Uruguay, Chile, Venezuela, así como San Francisco o Nueva York. En todas las escalas de ese reto tan duro como apasionante, fue atesorando sonidos e influencias, pero fue Buenos Aires el lugar que lo atrapó con más fuerza.

Entre su ciudad de origen, A Coruña, y su ciudad de adopción, donde pasa largos periodos cada año acompañado por su mujer, la argentina Lola García Garrido, grabó el trabajo que lo devolvió a la primera línea en el año 2012: Atlántico, una declaración de intenciones sobre lo que sería su perfil en solitario. Crítica y público se rindieron a la pulcritud y el mar de influencias bien atadas que exhibía el disco de Xoel, quien tras una larguísima gira a ambos lados del océano, en mayo de 2015, lanza Paramales. Un disco en el que, según sus propias palabras, ha fusionado cosas de su pasado más lejano junto a su parte más clásica de pop rock y elementos del folclore tradicional o la música electrónica. En conjunto, caminos que nunca había transitado.

Diversidad y nuevos caminos

A pesar de que reconoce sentir cierto vértigo ante esos nuevos caminos, también dice que ayudan a romper prejuicios en la gente. Su deriva musical ha ido de lo concreto a la amplitud de la experimentación. Me defino más en esa diversidad que en un estilo concreto, indica. De alguna manera, esa fusión también es un estilo en sí mismo, lo hace particular, y me identifico con esa visión.

Una fusión en la que no olvida su raíz. Llevo 17 años viviendo fuera de Galicia y justo en este momento, escribo en gallego A serea e o mariñeiro es uno de los temas más potentes del disco- y recurro a músicos de mi tierra. No fue la única ocasión en que unió fuerzas con otros autores; durante su periplo de ida y vuelta a Latinoamérica, reunió a una treintena de músicos de más de ocho países en lo que llamó La Caravana Americana, un sueño tan hermoso como necesario. Los nexos comunes y las diferencias enriquecedoras, hilvanaron lo que López considera un deber como músicos: compartir esta realidad diversa con nuestra gente.

Xoel López vive la música como una constante investigación. Hay una parte muy pura que es la composición, matiza. Escribo de una forma bastante salvaje; me pongo a ello y me sale como un vómito, sin saber siquiera de qué hablará la canción. Después, a la hora de producir todo está más intelectualizado, con un perfil más práctico, dice.

Experimentación en directo

Sus giras son también un ejemplo de esa experimentación. No suelen terminar como comienzan y el directo se convierte en laboratorio para sus canciones. Cada concierto es un mundo porque no me gusta hacer el disco y repetirlo hasta la saciedad. Cambian los integrantes, los ritmos, los coros Uno mismo va evolucionando y la gira también; es una cosa viva e inevitable.

En Paramales', Xoel, con su inimitable timbre cristalino, saca una parte combativa que había permanecido agazapada. La necesidad de cambio está reflejada en varias frases del disco porque hay cierta rabia social metida ahí. Algo distinto a lo habitual. Hay una mala leche que no es propia de mis discos, pero uno es permeable a lo que sucede alrededor.

Presente y futuro

Cambios también en su vida personal con la reciente paternidad, algo que no sabe si modificará su percepción compositiva. ¡Estamos trabajando en ello!, exclama entre risas, Quizá alguna metáfora cambie. Yo también estoy expectante.

He hecho un esfuerzo tremendo con este disco y aún tengo que coger fuerzas para pensar en lo próximo, dice al plantear si será la fusión su rumbo definitivo. Me siento cómodo con la idea de que todo puede ser. Todo es cíclico. Quizá me quede o quizá cambie, afirma, volviendo a ser un gallego global.