"La música no es algo cuantificable; la música se siente"

"La música no es algo cuantificable; la música se siente"

León Benavente regresa a Cantabria este sábado, dentro de su gira de salas

PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Hay lugares comunes, valga la ironía, cuando se habla de León Benavente. Su origen, fruto casi de una apuesta, su ascenso imparable con el aplauso de público y crítica y la revolución que supusieron hace ya tres años - aunque parezca menos- con su primer disco homónimo y reeditaron con '2', segundo trabajo lanzado en 2016.

Pero sería injusto detenerse sólo en las frases hechas, en lugar de profundizar en lo que mejor hacen Abraham Boba, César Verdú, Edu Baos y Luis Rodríguez; su música. Este último, guitarra de la banda y autor intelectual del germen del grupo, habla de su trayectoria hasta hoy, antes de su concierto de este sábado en Cantabria (Escenario Santander, 21.00 horas)

- De ser la revolución del 2013 a ser ¿qué tres años después?

- Es muy difícil definirse a uno mismo, pero somos un grupo que ha crecido y se ha consolidado. Solemos pasar de eso de las revoluciones. Empezamos un proyecto que es muy joven, pero en estos cuatro años han pasado muchas cosas.

- Entre esas cosas está figurar en varias listas de los mejores discos de 2016. ¿Cómo se lo toman?

- En este sentido, no es que no valoremos o agradezcamos, pero somos muy de mirar hacia dentro. Vamos a lo nuestro y si después va bien, mejor. Pero también con lo malo, con los haters. Tenemos 40 años, no 22. Aunque siempre es grato, las listas son opiniones.

- ¿Y cuando son los críticos musicales quienes hablan de su trabajo?

- Crítica especializada, ¿en base a qué?. Me cuesta mucho encajar esta cosa de ver la música como algo cuantificable. La música se siente. ¿Hay un especialista en sentimientos?

- En esta etapa da la sensación de que ha sido todo un largo momento dulce, ¿pero ha habido dudas en el trayecto?

-La evolución ha sido paulatina, muy progresiva. Al mirar atrás da un poco de vértigo, pero dudas no hubo, lo teníamos claro desde el principio. Sabíamos lo que no queríamos hacer. Eso resta incertidumbre.

- ¿Y también significa tener éxito?

- Hubo un año que tocamos en Sonorama y al bajar del escenario nos dimos cuenta de que había pasado algo. Al estar dentro es difícil tener un punto de vista claro de lo que pasa y cuándo pasa. Estamos en un momento que hay que agradecer mucho y sabemos lo que es dedicarte a esto y no tener respuesta. El éxito es poder seguir tocando y llevar nuestra música a todas partes de la mejor manera posible.

¿Y la fama?

- De eso no sabemos nada. Nos gusta tocar y pasarlo bien. Ver la cara de la gente en esa comunión. Pregunta a Bisbal o a Melendi.

- Se subieron a los escenarios sabiendo lo que habían hecho pero sin haberlo hecho antes juntos.

- Bueno, Abraham y yo sí que habíamos tocado juntos, con Nacho (Vegas). Hay un revoltijo a su alrededor.

- ¿Y les dio su bendición?

- Siempre, desde el primer momento nos animó mucho. Fue el primero en ir escuchando las canciones que le fuimos poniendo

- Y en contar que el origen del nombre de la banda lo tuvo su Opel Corsa y una avería en la carretera León- Benavente

- Bueno, ahí hay un poco de leyenda. Una especie de epifanía. Soy asturiano y vivo en Madrid y ese tramo es muy sugerente, no hay mucha población y nos gustó la sonoridad, que parece el nombre de un cantante de rancheras.

- Han hecho dos solds outs en Madrid y ha sido noticia, pero ¿qué pasa cuando toca salir a patear las salas del resto del país?

- Madrid está muy bien y que haya salido así mejor, pero lo duro y donde tomas el pulso a las cosas, es cuando tras el verano de festivales, afrontas la gira de salas. Estábamos expectantes. Donde vamos llenamos y eso es lo fantástico, porque es donde hay que lucharlo. Que vaya bien ahí es el indicador.

- ¿Ponemos demasiada atención en lo que ocurre en las salas de las grandes ciudades?

Puede ser. Lo más visible son las salas y festivales, pero los grupos que nos lo curramos somos conscientes del valor que tiene. Son los pequeños promotores los que demuestran vocación. Por ejemplo, en Algeciras está la Farándula que caben 80 personas, pero el tío se lo trabaja y todo el mundo pasa por ahí. O la Urgencias, en Almagro. Hay que valorar mucho esas cosas. Escenario Santander es una pasada de sitio.

- Usted ha sido profesor de bajo durante ocho años. ¿Cómo ve la atención que se presta a la educación cultural y artística?

- En mi opinión personal, lo veo fatal. Se invierte mucho esfuerzo en aspectos de la formación que no son tan necesarios desde mi punto de vista, pero no hay una formación musical, que es fundamental. Algo tan bonito y tan estimulante como puede ser la música para los niños. Es terrible. Por no meternos en las continuas reformas educativas.

- ¿Acabamos acostumbrándonos a cosas como el 21% de IVA?

- Es parte también de la sensación general del país. Una especie de asunción de todas estas cosas y anestesia general. Nos la meten y punto. Un disco con un 21% y un libro un 10% de IVA. A los músicos todo este tema de la crisis no nos pilla de nuevas. Siempre estuvimos jodidos. Y sin hablar del régimen de autónomos que a los músicos nos está friendo. Callamos y así estamos. Dentro de la sutileza tratamos de reflexionar sobre estos temas en nuestras canciones.

- Eso ha generado la percepción de su grupo como una banda crítica

- Preferimos no ir demasiado a lo explícito ni a protestar como un elemento político más, que es igual de lícito. Nos cuestionamos la problemática de una forma más sutil. Esa cierta distancia hace que el oyente se pueda identificar con lo que dicen las canciones. No solo en España. Cuando hemos ido a América era curioso como encajaban. En México o Perú están igual de jodidos que nosotros.

- Cuestionar la realidad circundante, se ha convertido en una especie de mantra sobre ustedes

- Bueno, me gusta esa definición. Cuando concebimos el proyecto decíamos que no íbamos a hacer canciones de amor, pero tampoco hacemos canciones de amor al uso; el amor tiene muchas caras. Tal vez encontramos un hueco que no estaba ocupado por nadie y nos sentimos cómodos ahí.

- ¿Quizá porque se han salido del espectro de autobiografía amarga que caracteriza al indie?

- Puede ser. Son opciones que se toman. Ya se ha hecho antes también. No estamos inventando nada nuevo. Hay otros grupos que hacen cosas como nosotros a nivel de enfoque;

- ¿Por ejemplo?

- Triángulo de Amor Bizarro, El Columpio Asesino o Kokoshka.

- ¿Cómo se presenta este año?

- Ahora mismo estamos metidos de lleno en la gira de salas. En marzo vamos a sacar un EP con cuatro temas nuevos con el que estamos muy contentos y ansiosos. La idea es seguir tocando todo el año y hacia noviembre pararemos para empezar la gira con Nacho Vegas.

- Vaya agenda...

- Da un poco de miedo pero es maravilloso.