Bustamante: «Soy como un gato con dos vidas extras»

David Bustamente presenta su último disco. / Efe

El vocalista cántabro regresa a la carretera con 'Héroes en tiempos de guerra', un disco en el que mezcla estilos y amigos

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

 «Soy como un gato, pero con un par de vidas extras». Así se define David Bustamante (San Vicente de la Barquera, Cantabria, 1982), quien de no haber triunfado en la música «seguiría siendo albañil». Instalado en el éxito, en paz consigo mismo y sin miedo al fracaso, regresa a la carretera -disco y gira- tras tres años sin grabar. 'Héroes en tiempos guerra' (Universal) es su décimo disco y su homenaje a esos «héroes sin capa que con sus pequeñas acciones hacen de este un mundo mejor».

En el vídeo del primer sencillo -'Héroes'- se aborda el maltrato, el alzhéimer o el bullying. Pero el cantante es optimista incluso ante asuntos tan terribles. «Me marcó una historia de unos abuelitos. Ella tenía alzhéimer y estaba en una residencia. Él iba cada día a visitarla y le preguntaron por qué lo hacía, dado que ella no sabía ya quién era él. Pero él dijo que sabía muy bien quién era ella», cuenta. «Ese abuelo es mi héroe, como el crío que no participa del acoso cuando lo ve en la escuela y defiende a la víctima, o la pareja que te quita un peso encima cuando todo va mal», enumera.

En medio de una maratoniana jornada promocional, asegura Bustamante estar «preparado para el fracaso» tras sumar años de éxito. «Estoy listo para pegármela. Se puede caer de espaldas, aunque sea desde muy alto. Soy como un gato con ocho o nueve vidas en vez de siete. No he gastado ninguna y me ha regalado dos extra. Lo importante es saber dónde está el suelo para amortiguar el golpe», dice muy risueño.

«Comprendo que interese mi vida, pero no que se busque la mierda», lamenta.

Con la autoestima por las nubes y un elevado concepto de sí mismo, ¿qué detesta Bustamante de Bustamante? «Me desgasto mucho para agradar a todo el mundo. Me agoto. Y soy un poco desordenado, aunque todo lo que detestaba se ha ido suavizando y me lo perdono mejor», contesta. «Ahora soy menos impulsivo y sé lidiar muy bien con los fracasos», asegura.

Y eso que, como ciudadano, dice estar «preocupado por lo que pasa» y «tan cansado y harto como cualquiera». «Vivimos tiempos convulsos, de corrupción, marrullería política, malos rollos, carencias, violencia.. Me desespero y estoy bastante harto, igual que el resto de la gente», dice.

Aun así, vuelve a cantar al amor, aunque sepa que el desamor «da más juego». «El amor tiene más fuerza que el desamor; con el desamor se escribe muchas canciones y con el amor se disfruta», sostiene. Y de amor ha escrito en su casa junto al Cantábrico, con un pie en la playa y la mirada en los nevados Picos de Europa. «La inspiración no me pilla siempre trabajando, como a Picasso. Las musas me asaltan en los lugares más insospechados con melodías o con letras. La disciplina no me funciona», admite.

Y uno de esos lugares de inspiración es la ducha, «donde canto a diario». «Es algo necesario. Hay una reverberación natural fabulosa. Es un gran laboratorio para los músicos», aventura. No halla inspiración en los libros «porque no soy mucho de leer». Aunque sí lee poesía -«que me inspira metáforas y me ayuda a componer»- y asegura ser un «gran cinéfilo».

Cambia el gesto cuando haba del interés que suscita su vida personal, muy a menudo muy por encima de su trayectoria profesional. «No lo fomento. Lo que me irrita es la mentira o que causen daño a mi imagen por rellenar páginas de revistas o minutos de televisión», se duele. «A veces me siento atacado. Hay un tipo de prensa perniciosa que genera contagio. Es normal que importe mi vida, y lo entiendo, pero no el interés por buscar la mierda de mi vida». «Si miramos debajo de la alfombra de cualquiera siempre hallaremos basura», dice.

«Musicalmente como de todo», se ufana. Para este disco se alimentó de baladas, boleros, bachatas o kizombas. «Hay canciones para todos los gustos», dice de un cedé en el que colabora con amigos como Luis Fonsi, Paty Cantú o Ana Guerra, con quien se marca la bachata 'Desde que te vi'.

Ahora que la tecnología hace milagros y le permitiría hacer dúos con gigantes del pasado ¿a quien elegiría? «Frank Sinatra, Freddie Mercury y Elvis Presley», dice encomendándose a un imbatible trío de dioses de la canción.

Su nueva gira comienza en Gijón el 23 de marzo y seguirá hasta septiembre por Orense, Logroño, Zaragoza, Madrid, Santander, Valencia, Barcelona, Gerona, Tarragona, Benidorm y Sevilla. Entretanto, seguirá buscando talento senior en la tele con Pablo López y David Bisbal. «Tenemos en este país mucho talento, pero nunca sobra. Es algo tan positivo y nos hace tanto bien que nunca me cansaré de escuchar a mayores y jóvenes que tienen historias que contar y que cantar. Yo empecé en un programa así y me veo en ellos», concluye.

 

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