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«De pequeño quise ser equilibrista, pero un sabio me aconsejó que abandonara»

Togni Christopher comenzó a practicar acrobacias con doce años./
Togni Christopher comenzó a practicar acrobacias con doce años.

Al frente «del mayor espectáculo del mundo», reconoce que el secreto del éxito está en «formar equipo y ganarse el aplauso final del público»

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

Manuel González es junto a su hermano el productor ejecutivo del Circo Mágico que está en Santander hasta el próximo domingo. Conoce bien las tripas del que considera «el mayor espectáculo del mundo». Proviene de una familia de empresarios de circo, incluso, de pequeño quiso hacer equilibrios sobre un rulo, «pero alguien sabio me aconsejó que abandonara y me dedicara a trabajos de oficina». Y así lo hizo. Hoy está al frente de Productores de Sonrisas, la compañía que, entre otros espectáculos, ha creado el Circo de Hielo, el Circo de los Horrores o el de Navidad en Madrid, el segundo espectáculo más visto solo por detrás de la Cabalgata de los Reyes Magos.

-La primera pregunta es obligada. ¿Qué tiene el circo Mágico que no tienen otros circos?

-Es la pregunta del millón. El Circo Mágico es una vuelta de tuerca al mundo del circo. La novedad es que los espectáculos están hechos con mucho mimo porque para nosotros lo importante son las personas, todo el equipo que está detrás del circo. Desde su director artístico, Suso Silva, Premio Nacional de Circo 2003, pasando por Juanjo Llorens en la iluminación o Fito Dellibarta en la escenografía, Nuria Manzano en el vestuario o Kristine Lindmark en la coreografía. Todos consiguen un show diferente. Luego contamos nuestra historia sobre el origen de la magia. Para nosotros proviene de las estrellas y las constelaciones y tiene mucho que ver con los horóscopos. Nuestro narrador es un árbol centenario que nos lleva a otra dimensión. Llevamos catorce años haciendo espectáculos, con aciertos y desatinos.

-¿Cómo es el Circo Mágico por dentro?

-El origen, la primera idea, fue la de trasladar al espectador a una época mágica, diferente y huir de los festivales de magia. Hemos viajado a la época de Merlín, con un espectáculo a caballo entre un bosque y el habitáculo del joven Merlín. Alrededor hay hadas, faunos, unicornios.

-Y payasos...

-Sí, habrá humor que dejamos en manos de los Belui, una pareja de jóvenes españoles que habla el lenguaje de los niños de hoy en día. Renovamos el humor.

-¿Cuál cree usted que es la clave de su éxito?

-Es un espectáculo para toda la familia por el que han pasado en Madrid más de 150.000 espectadores. En Madrid llevamos muchos años. Mientras se haga bien, con calidad y cariño, con corazón, pasión y buenos profesionales, el circo seguirá siendo el mayor espectáculo del mundo.

-¿Vienen a Santander, por qué eligieron esta plaza?

-Productores de Sonrisas tiene una relación muy estrecha con Santander. Nuestras producciones de adultos, como el Circo de los Horrores, han pasado por Santander. Tenemos una relación más de cariño que profesional. Es raro que nuestros espectáculos cuando están de gira no paren en Santander.

-Ahora se tiene que posicionar. ¿Cuál es de todos el número que más le gusta?

-Un amigo de mi padre siempre me preguntaba cuál es la mejor atracción y siempre le contesté que la atracción es el circo. Nosotros dejamos claro a la compañía que lo importante en estos nuevos tiempos es el aplauso final. Todos son un equipo y al final lo que importa es el aplauso del público.

-Sabía que no me iba a contestar...

-Lo creo de verdad, es el equipo. Los artistas tienen que aprender a ser generosos y solidarios y evitar esa mini competición entre ellos.

-Proviene de una familia de empresarios de circo, ¿podemos decir que el circo le acompañó desde sus primeros años?

-Yo lo tenía claro desde el primer momento pero estuve siete años alejado de este mundo. Llegó un momento en el que lo tuve claro y me apetecía volver, además con mi hermano. Tuve un momento 'kit-kat' en mi vida que me vino muy bien. Desde entonces, más de diez años, hemos trabajado mucho.

-¿El circo está en crisis o tiene su púbico fiel?

-Hay ciertos circos en crisis, igual que hay teatros o cines. No es un sector especialmente castigado por la crisis económica. El circo de Navidad de Madrid, por ejemplo, fue el segundo evento más visto el año pasado solo superado por la Cabalgata de los Reyes Magos.

-Es empresario, ¿pero nunca hizo sus pinitos bajo la carpa?

-Cuando era pequeño lo intenté pero alguien decidió sabiamente que la pista no era para mi y que mejor me dedicara a trabajos de oficina.

-Si hubiera sido artista, entonces hubiera sido...

-Rulista, hacer un número de equilibrio sobre un rulo. Era un mundo complicado y siempre me gustaron los retos. Estuve mucho tiempo ensayando y alguien sabio decidió que lo dejara. Es importante haber vivido desde dentro el circo, haber empezado de cero, para saber el sacrificio que hacen los artistas y el equipo de montaje.

-¿Cuál es el mejor y el peor momento que recuerda de sus años en Productores de Sonrisas?

-El mejor momento, muy dulce, lo estamos viviendo ahora. En noviembre estaremos con tres espectáculos girando. Y para los momentos malos tengo muy mala memoria. Ha habido momentos muy duros pero ya no están en mi memoria.

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