Rosamund Pike, la eclosión de una actriz destinada al arte

Rosamund Pike, en 'Perdida'. /
Rosamund Pike, en 'Perdida'.

Hija de cantantes de ópera, la británica debutó en el cine con la saga Bond y ahora opta al Oscar por 'Perdida'

DIEGO CASADOMADRID

La mirada vacía, sin expresión, llena de incógnitas con las que se inicia 'Perdida' es, por ahora, el techo de la carrera de Rosamund Pike (Londres, 1979), en la película abnegada esposa de Ben Affleck, que se ha logrado hacer un hueco en la carrera por el Oscar después de una notable trayectoria y una larga lista de títulos en sonoras producciones cinematográficas.

Pike entró en el mundo del cine por la puerta grande, apenas acabada la universidad. Fue elegida en el casting que buscaba a la mujer que interpretaría a Miranda Frost, la agente del MI6 que puso en apuros a Pierce Brosnan (James Bond) en 'Muere otro día', en 2002. Años antes había iniciado su carrera en el mundo de la actuación al comprobar -dicho por ella misma- que no tenía el talento suficiente para la ópera, profesión a la que se dedicaban sus padres.

Sus papeles en pequeñas obras de teatro y en varias series de televisión, que compaginó con sus estudios, sirvieron de preparación para su desembarco en la saga Bond y en el resto de papeles que le llegarían después, entre ellas la celebrada 'The Libertine' (2004) e interpretaciones secundarias en producciones mayores como 'Orgullo y prejuicio' (2005), 'An Education' (2009) o 'Ira de titanes' (2012).

Fue su condición de rostro poco conocido lo que llamó la atención de David Fincher para el casting de la protagonista de 'Perdida', un papel al que optaban actrices de renombre como Charlize Theron o Natalie Portman. Visto el resultado de la cinta, el interés estaba justificado.

Armada británica

Pike forma parte de la armada británica que este año desembarca en Los Ángeles para su ceremonia de los Oscar y también la única representante en la ceremonia de 'Perdida', la notable obra de Fincher tal vez injustamente olvidada por los académicos estadounidenses. Compite en su categoría con otra inglesa (Felicity Jones), una francesa (Marion Cotillard) y dos estadounidenses (Reese Witherspoon y Julianne Moore), con la protagonista de 'Siempre Alice' como gran favorita.

No está claro que el éxito de su última interpretación le vaya a cambiar la vida a Rosamund Pike. En diciembre fue madre por segunda vez -fruto de su relación con el matemático Robie Uniacke- y hace poco afirmaba que sus hijos son "el centro de su vida". Entonces también decía que se sentía feliz interpretando papeles secundarios. Pero ese es un camino que la candidata a la estatuilla dorada no recorrerá en un tiempo. Por el momento, ya tiene otros tres proyectos en cartera como protagonista.