Simona Gaddi se suma a la serie Festina Lente de La Caverna de la Luz con su 'Adagio'

'Adagio', 2016. La fotografía se incorpora mañana a la serie de La Caverna /Simona Gaddi
'Adagio', 2016. La fotografía se incorpora mañana a la serie de La Caverna / Simona Gaddi

La imagen de la fotógrafa italiana inaugura mañana la entrega de mayo del espacio de la calle del Sol. El comisario Fernando Zamanillo dice que «participa de un tempo de lentitud,moderación y sostenimiento»

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

El mes de mayo madruga en La Caverna de la Luz con el nuevo alumbramiento de 'Festina Lente'. La serie fotográfica temática de este año 2019 en el espacio cultural de la calle del Sol, que dirige Javier Vila, inaugura mañana jueves la mirada de la italiana Simona Gaddi (Lecco, 1976). 'Adagio', 2016, fotografía digital impresa sobre papel Hahnemühle es la imagen de este mes de La Caverna de la Luz, espacio que el pasado año desarrolló el proyecto 'Ignotos', y que ha propuesto sucesivas reflexiones estéticas, desde diferentes perspectivas y puntos de vista, invitando al espectador a hacer lo propio.

Ahora aborda 'Festina lente', un buen ejemplo de oxímoron del latín clásico -«una figura retórica tan antigua, como actual-, por la que se complementan dos términos de signo contrapuesto o contradictorio y cuyo significado, 'apresúrate despacio', define muy bien la intención temática de partida del ciclo fotográfico, en el sentido de avanzar poco a poco y siempre adelante».

El nuevo proyecto de La Caverna de la Luz, en esta ocasión comisariado por el historiador del arte y crítico Fernando Zamanillo, se postula bajo el epígrafe de 'Festina lente'. La serie, cada artista copa el espacio un mes, convoca a una docena de creadores que en este caso reflexionan a través de la fotografía sobre «otra manera de afrontar la vida, lejos de la prisa que acogota los tiempos que corren»

«Transmite sensación de misterio, además de una tranquila y dulce evocación del paisaje»

El nombre de 'Adagio', con el que Simona Gaddi titula su fotografía, tiene en el uso del español, entre otros significados más amplios, dos principales muy diferentes: «El primero, procedente del latín y que no hace al caso aquí, es el de sentencia, proverbio, refrán o máxima, y el segundo, el que verdaderamente sí es de nuestro interés ahora, de uso universal y origen propiamente italiano, representa un 'tempo' musical, un ¡andamento¡ lento, moderado y sostenido, al que se suele añadir una anotación expresiva según el carácter que el autor le quiera dar en una determinada circunstancia, de modo que puede ser melancólico, triste, doloroso, o por el contrario, dulce, simple, tranquilo e incluso misterioso», en palabras del comisario.

Inmenso escenario

Acorde con el sentimiento que inspira este ciclo de 'Festina Lente', la fotógrafa invita a participar de ese mismo tempo de lentitud, moderación y sostenimiento ya citado, «mostrándonos una bella fotografía realizada en un pasado viaje por tierras africanas del Atlántico». Zamanillo confiesa presentir en ella «un vehículo en marcha, de espaldas a un inmenso escenario desolado, y al fondo, en la alta línea del horizonte, una lejana montaña solitaria, que la cámara capta cual si fuera una despedida, un melancólico adiós, al que contribuye una luz suave sobre una tierra oscura de vegetación rala y un camino ocre ligeramente polvoriento por el paso del vehículo». La fotografía transmite, a su juicio, «sensación de misterio, pues no necesita ser identificada, además de una tranquila y dulce evocación del paisaje mediante la súbita y fresca instantaneidad del disparo». Es la fotografía de «un recuerdo lento y sostenido en el tiempo, 'adagio', imagen definitiva de una vivencia pasada que persiste, quiero pensar aún feliz, en la memoria. Una foto hija de la magia de un acto entonces espontáneo y ahora transformado en permanente para siempre».

La Caverna de la Luz, el proyecto de Javier Vila que ha crecido como una ventana diferente, se mantiene fiel a un modelo: cada artista copa el espacio un mes para reflexionar a través de la fotografía en este caso sobre «otra manera de afrontar la vida, lejos de la prisa que acogota los tiempos que corren». Una fotografía de Álvaro González abrió en enero la serie que se fundamenta en la idea de que «vivimos unos tiempos de aceleración máxima en todos los órdenes de la vida, en el cotidiano existir de los individuos, en sus relaciones personales y sociales, en los medios de comunicación, en internet y redes sociales, en las decisiones y resoluciones de la política y la economía...y, especialmente, en la constante y permanente necesidad de consumir que todo ello acarrea».