Suso Silva: «No me interesa el espectador que solo observa, quiero ver reacciones»

El actor y director de EL Circo de los Horrores, Suso Silva./DM
El actor y director de EL Circo de los Horrores, Suso Silva. / DM

El Circo de los Horrores llega a Santander el 17 de abril con el show más grande hasta el momento: 'Apocalipsis'

ANA DEL CASTILLOSantander

A Suso Silva lo de hacer circo se le ha ido de las manos. En su constante apuesta por provocar y sorprender a su público -3 millones ya de espectadores- ha creado un «monstruo» llamado 'Apocalipsis' que llega a Santander el próximo 17 de abril (ya están las entradas a la venta) con una carpa de 4.000 metros cuadrados de lona, un escenario de más de 600, una pantalla Led de 208, música en directo y 50 artistas en escena. Parece el fin del mundo, «pero es solo el principio», dice. El director y creador de El Circo de los Horrores sigue haciendo -y diciendo- lo que le viene en gana. De ahí su éxito.

-Ha invertido en este espectáculo 3,5 millones de euros. ¿Le van saliendo las cuentas?

-No nos vamos a hacer millonarios, pero esto es una carrera de fondo. Llenamos en cada espectáculo y se trata de continuar, de seguir captando público. Empresarialmente también es un tema muy actual, con lo cual vemos gente inusual al público que tenemos, ahora sube hasta los 65 años. Comprobamos que a la gente le interesa el tema. No nos podemos quejar, está siendo una locura.

-Que no es otro que el cambio climático. Terror, pero del real.

-No es ninguna broma lo que planteo. El show comienza con un videoclip de maltrato animal, de peleas religiosas y políticas, de lo poco que nos queremos con lo maravilloso que es el planeta. Termina dando un golpe en la mesa porque necesito creer que al final cambiaremos cuando lleguemos al límite, pero el futuro está negro.

-No me diga que fueron los medios de comunicación los que le inspiraron para hacer este show.

-Cuando mi hijo tenía tres años, un día estaba viendo las noticias y me preguntó que qué pasaba con esos niños que venían de África en patera. No supe qué contestar, escondí la cabeza porque no sabía muy bien lo que decirle. No somos conscientes de lo privilegiados que somos. Nos dejamos lo más importante, que es disfrutar de cada minuto de vida, de cada día de sol. De nuestro entorno, de querernos.

-Circo para concienciar...

-No soy líder ni quiero comer la cabeza a nadie. Lo mío es mezclar teatro con historias, interactuar con el público, arrancar sonrisas y dar algún que otro susto, pero es verdad que la temática esta vez es en serio. Lo jodido es que nos estamos acostumbrando a aceptar lo que pasa sin acabar de movilizarnos ni ponernos de acuerdo.

-Lucifer, Nosferatu... ¿Quién es en Apocalipsis?

-Físicamente, un puncarra. Pertenezco al Clan de los Plateados (músicos que cuentan la historia). Soy un disertador, como un predicador americano, que está allí soltando improperios, golfo, faltón, incorrecto y muy chulo. Está por encima de todo con su Harley Davidson. Parece un tío muy agresivo pero después es un dulzón, un pobre capullo, que en realidad así soy yo. Ladro mucho, no muerdo nada, pero necesito ladrar bien fuerte.

DM

-En uno de los carteles promocionales de 'Apocalipsis' lleva colgada una Ibanez Steve Vai. ¿También va a tocar la guitarra? No será el tema de Joe Satriani...

-Sí, toco la guitarra eléctrica en directo, pero con Satriani no me atrevo, eso lo hace el guitarrista. El grupo de músicos es brutal. La cantante de ópera, que interpreta Nesum Dorma en plan femenino con notas muy de Queen, ha quedado acojonante. En lo musical, también hay un momento flamenco precioso cuando en un mercado se intercambian cosas de primera necesidad. La música de los 80-90 es mi pasión, odio la de ahora, la acepto, pero tengo que demostrar lo que yo he mamado.

Datos del espectáculo

Fecha
Del 17 al 28 de abril.
Lugar
Aparcamiento de los Campos de Sport del Sardinero.
Entradas
Ya están a la venta a un precio de entre 16,50 y 61,50 euros.

-El público es inconformista. ¿Sabe qué significa eso?

-Sí, que quieren más. Lo sé, por eso ya estoy trabajando en dos proyectos nuevos.

-¿Cuáles?

-Es que tengo la lengua muy larga y después vienen los problemas. Nos plagian, ya sabes.

-Veo que sigue llevando mal los 'covers' del Circo de los Horrores.

-No lo llevo bien, la verdad. Me siento halagado por ser inspiración para otros pero confundir al público y fastidiar los guiones que tanto hemos trabajado, eso no me gusta.

-Volviendo a los nuevos proyectos, ¿seguirá apostando por grandes 'monstruos'?

-Después de Apocalipsis haré algo más pequeño, para desarrollar en teatros. Seré yo y mis alteregos. Voy a desempolvar a todos los personajes. Estarán conmigo los monologuistas, el enano, el travesti y el payaso de mierda. Habrá mucho cachondeo y será un guiño al viejo circo, al manicomio y al cabaret.

El otro proyecto será otra bestia: una gran feria de los horrores. Habrá mil casetas, un show interactivo parcialmente exterior e interior, nacido de un parque de atracciones americano. Se va la luz cinco minutos y cuando vuelve, todo lo que era bonito ya no lo es. Estará la mujer sin cuerpo, la mujer barbuda... Me voy a ir a las últimas, ¿queréis terror? Pues lo vais a tener, pero a lo bestia.

-En una época en la que se ponen en tela de juicio los límites de la libertad de expresión, usted sigue haciendo lo que le place dentro de su oscura carpa.

-Of course (por supuesto). Los tiempos son jodidos, hay que cuidar mucho qué se dice y cómo se dice. A mí muchas veces me tachan de faltón y es verdad, soy un provocador, mi humor se basa en la provocación. Incluso me gusta que me devuelvan la pelota. Como siempre en mis shows, no hay esa cuarta pared. El público no es público como tal, no me interesan observadores -no me transmiten-, quiero que estén dentro. Te voy a volcar sensaciones y quiero provocar emociones. Necesito sentirlas. Esa es parte del éxito de los horrores.