La Torre de Don Borja, tras su rehabilitación, abre sus puertas en julio a un nuevo proyecto cultural

La Torre de Don Borja, inmueble cuyos orígenes se remontan al siglo XV, ha sido sometido a su segunda gran restauración./Luis Palomeque
La Torre de Don Borja, inmueble cuyos orígenes se remontan al siglo XV, ha sido sometido a su segunda gran restauración. / Luis Palomeque

Impulsado por las familias Polanco y Pérez Arauna, pretende rendir homenaje a las figuras de Jesús Polanco y Pancho Pérez González. Desde el próximo día 4 acogerá propuestas de arte, edición y comunicación

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

El mundo de la edición, la comunicación y el arte contarán con un renovado e histórico espacio en Cantabria a partir de este verano. Dos proyectos culturales y otras tantas bibliotecas y familias se funden en un único espacio rehabilitado, la sede de la Torre don Borja en Santillana del Mar, destinada a ser otro referente cultural en una ubicación que evoca acontecimientos, programaciones y citas que fueron en el pasado otro de los acicates de la villa. El proyecto, como avanzó el pasado invierno este periódico, ha sido impulsado por las familias Polanco y Pérez Arauna, y pretende rendir homenaje a las figuras de Jesús Polanco y Pancho Pérez González.

El edificio cuyos orígenes se remontan al siglo XV, presenta ya hoy un aspecto renovado. Bajo la dirección del arquitecto Luis Castillo, que ya dirigió la restauración que se llevó a cabo a comienzos de los 80 y que fue reconocida con el Premio Europa Nostra, se ha procedido a una nueva rehabilitación de esta casa-torre ubicada en la plaza mayor de Santillana.

Los trabajos, que se han llevado a cabo a lo largo de los últimos meses, han tenido como fin la adecuación del espacio a los nuevos usos, así como la mejora de la cubierta, la cimentación y los sistemas de iluminación. Para la estanqueidad del edificio se ha recurrido a las últimas tecnologías de la construcción, algo que ha permitido que reúna hoy las condiciones adecuadas para acoger libros y obras de arte.

En datos

El presente
La rehabilitación de la Torre de Don Borja se ha abordado desde el pasado invierno. Las instalaciones abrirán sus puertas el próximo 4 de julio.
El futuro
La sede albergará contenidos de arte, edición y comunicación. Habrá una colección permanente, exposiciones temporales y foros o encuentros.

La Torre de Don Borja es un edificio gótico, declarado bien de interés cultural en 1943. El inmueble se articula alrededor de un patio central y cuenta con tres salas de exposiciones principales –aunque otros espacios de La Torre pueden albergar obra–, dos salones de corte isabelino, tres bibliotecas y la propia torre que, junto con el patio, es su elemento más característico.

La última rehabilitación ha servido, además, para hacer más transparente la construcción, con puertas de cristal que permitirán a los visitantes asomarse, desde el interior, a la Plaza Mayor de Santillana del Mar y al jardín, en el que también se podrán desarrollar actividades.

Nueva etapa y dirección

Una vez terminados los trabajos de reforma, quedan por delante tres semanas intensas de actividad para preparar los contenidos antes de la apertura oficial del histórico inmueble, que se ha fijado el próximo 4 de julio.

La dirección de la Torre de Don Borja ha sido asumida por Marcos Díez, poeta y periodista, que en los últimos años ha ejercido como director de la Fundación Santander Creativa. Tras más de ocho años de trayectoria Díez comunicó oficialmente al Patronato de la Fundación hace un mes que dejaba voluntariamente el cargo. Díez explicó que se trataba de «una decisión personal para poder llevar a cabo otros proyectos profesionales» y agradeció al Patronato «la libertad con la que siempre he podido desarrollar mi trabajo».

En esta nueva etapa de la Torre Don Borja será un centro que rendirá homenaje a las figuras de Jesús Polanco y Pancho Pérez González, amigos y empresarios que revolucionaron el mundo de la edición y la comunicación en España e Iberoamérica en la segunda mitad del siglo XX. La editorial Santillana y el País fueron sus dos grandes proyectos.

Las familias Polanco y Pérez Arauna han decidido ahora destacar sus trayectorias vitales y empresariales a través de una iniciativa que enriquecerá la programación cultural de la región.

El proyecto se ubica en este espacio singular porque fue este, precisamente, el lugar elegido por Polanco y Pancho como sede histórica de la Fundación Santillana. Durante treinta años el edificio fue uno de los referentes culturales de Cantabria con una programación permanente de alta calidad basada, fundamentalmente, en exposiciones, publicaciones y encuentros.

En 2012 la Torre fue cedida al Ayuntamiento de Santillana del Mar. A finales del año pasado la propiedad del edificio fue recuperada por las familias Polanco y Pérez Arauna, que impulsan esta iniciativa.

Arte español

El espacio rehabilitado albergará contenidos de arte, edición y comunicación, ya que esas fueron las grandes pasiones de Jesús Polanco y Pancho Pérez González. En el edificio, dentro de la colección permanente, se expondrán parte de los fondos de la colección Rucandio, creada por Polanco e Isabel Moreno y continuada por sus herederos, y que está centrada en el arte español contemporáneo. La colección constituye uno de los conjuntos más interesantes y completos del arte español de los siglos XX y XXI en manos privadas. Además, se programarán muestras temporales en tres de las salas de exposiciones del recinto, que estarán abiertas a otras manifestaciones artísticas.

La Torre de Don Borja dará cabida también a la biblioteca creada por Pancho Pérez González, que fue un gran bibliófilo, y que hasta ahora ha estado ubicada en la Fundación Barcenillas. Además, Pancho presidió la Agrupación Nacional de Libreros y la Federación de Gremios de Editores de España, fue el principal impulsor de Liber y promovió la Feria del Libro de Buenos Aires. Asimismo, se erigió en el artífice del foro de la edición que se ha celebrado durante dos décadas en La Magdalena, dentro de los cursos de la UIMP, hasta convertirse en un encuentro anual de reflexión y debate obligado entre editores españoles e iberoamericanos.

Su biblioteca, formada por unos veinte mil ejemplares, es una de las colecciones privadas especializadas en Iberoamérica más importantes de nuestro país. Unos fondos creados a partir de tres legados bibliográficos recopilados sobre ese tema común. Entre sus fondos destaca especialmente la huella de los contenidos literarios, históricos y humanísticos. Su origen es la colección-legado de la familia Pérez Arauna, fruto del espíritu coleccionista y bibliófilo del propio Pancho Pérez González.

Además, está enriquecida con otros dos contenidos: el primero, la Biblioteca Rafael Gutiérrez Girardot, cuya colección está configurada por los fondos hispánicos del profesor. Entre sus volúmenes destacan de forma notoria los títulos de literatura y lingüística o crítica literaria por sus primeras ediciones y la abundancia de dedicatorias y firmas autógrafas.

Y, en segundo lugar, la biblioteca Pedro Laín Entralgo, donación de una selección de libros sobre Iberoamérica efectuada por su familia.

Tres salas de exposiciones

El edificio rehabilitado también albergará la biblioteca histórica de la Infanta Paz –propietaria de la Torre de Don Borja en la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX–, formada por un millar de ejemplares de fondo antiguo, con obras que abarcan de los siglos XVI a XIX.

Su nueva configuración la integran tres salas de exposiciones, otras tantas bibliotecas y dos grandes salones. Por otra parte, a través de diferentes propuestas expositivas, se resaltarán las trayectorias de Polanco y Pérez González en el mundo de la edición de libros, la comunicación y la promoción de la cultura. El edificio estará abierto a las visitas y se postula como «un centro vivo que contará con una programación cultural coherente con los contenidos que alberga», según subrayó Marcos Díez.

La que fuera sede de la Fundación Santillana vivió una etapa de gran vitalidad cultural con Piti Cantalapiedra como director.

En la etapa reciente, el espacio destacó por albergar exposiciones de gran diversidad temática y actividades como 'Lecciones y maestros', un ciclo anual que reunió durante más de cinco ediciones a grandes escritores de la narrativa en español.