Nostalgia de la Movida y el destape

Alaska. El pop se coló en el programa infantil 'La bola de cristal'. :: TVE/
Alaska. El pop se coló en el programa infantil 'La bola de cristal'. :: TVE

'Ochéntame otra vez' (TVE) retrata con gran acierto aquellos años. «¿Qué hace un programa como tú en una tele como esta?», bromean los cantantes

NURIA ROZAS

'Ochéntame otra vez' ha vuelto a poner de moda la EGB, el Naranjito e incluso a los cursis de Los Pecos. Recordando que hubo una generación que se movió a ritmo de rock and roll y disfrutó con el destape. Los 80 olían a libertad. Lo prohibido estaba permitido e, incluso, bien visto: viajar ocho en un coche, beber los culines de cerveza de la barra del bar o sacarse una foto fumando... Con ese espíritu nostálgico, pero retratando la crudeza de los años del plomo y las drogas, nació este programa de TVE en 2014, que se emite los jueves detrás de 'Cuéntame'.

Y quién mejor para dirigirlo que la periodista Paloma Concejero, que empezó a hacer sus primeros pinitos en las radios piratas de la época. «Me pasaba el día entrevistando a músicos en conciertos», recuerda. Lo que no sabía es que el destino le tenía preparado este «regalo». «Hice una película sobre la biografía de Antonio Vega durante cinco años muy intensos y cuando estaba acabando me llamaron para este formato. Todo confluyó en un punto: en los 80», se sorprende Concejero.

De lo que más orgullosa está es de que a muchos cantantes de la Movida les hayan salido más bolos a raíz del programa. «Todas estas bandas han empezado a tocar más que nunca y muchos me han llamado para felicitarme y agradecérmelo». Lo confirma Javier Andreu, el 'alma mater' de La Frontera, que está a punto de estrenar disco y arrancar la gira. «Ahora nos contratan más y la gente nos reconoce en los restaurantes y hoteles a los que vamos».

El poder de la tele también ha revivido a Rubi, la que fuera icono sexual y amor de juventud de muchos jóvenes de aquel entonces. «De los 80 a los 90 me reconocían por la calle. Después, si no sigues en activo, la gente se olvida. Sin embargo, ahora se me acercan en el supermercado, en el aeropuerto... Es increíble», confiesa la argentina, que después se ha dedicado a la psicología.

¿Qué tienen esos años que no tienen los de ahora? Johnny Cifuentes, el líder de Burning, lo tiene claro: «No éramos muchos, pero estábamos en todos los sitios y hacíamos mucho ruido, eso se ha perdido un poco. La década estuvo llena de frescura y de ideas aunque haya quien se la quiera cargar. El caudillo había muerto hacía poco y la libertad empezaba a salir a borbotones».

Esa efervescencia y ansia de cultura, hasta entonces prohibida, repercutió especialmente en las mujeres, que dieron el cante en la Movida, y mucho. «Nuestro papel no era secundario para nada -explica Rubi-. No solo estábamos Olvido (Alaska) y yo. Había muchísimas más. Estaban Las Chinas, Objetivo Birmania... Teníamos mucho protagonismo, incluso más que los chicos», defiende. Las mujeres dieron guerra, se incorporaron al mundo laboral y recuperaron su derecho al voto, al divorcio, a los anticonceptivos y al aborto.

Los 80 también fueron los años de 'Verano Azul', del walkman y el erotismo, que salía por cualquier rincón. «Hicimos un concierto para 15.000 personas en el que tocamos Nacha Pop, Los Secretos, Mamá... Yo llevaba unas mallas y un chalequito muy ajustado. La gente del público, todos a la vez, empezaron a hacer un gesto raro con la mano. Era porque se me había desabrochado uno de los botones del chaleco ¡y casi se me sale una lola, como dicen en mi país! Hacían eso en plan: 'Venga, venga que se te salga o abróchatelo ya'», se carcajea Rubi.

«Antes todo estaba permitido», asegura Javier Andreu, que se acuerda de cómo alguna noche durmió en su pequeño Seat 127 en el Parque del Retiro de Madrid, junto al lago. De esta mezcla de libertad y locura no se libraba tampoco el cine. «Recuerdo estar con Pedro Almódovar en el estreno de una de sus películas, los dos sentados en el suelo del cine porque la sala estaba a rebosar y no había ni un asiento libre», rememora el músico. Las canciones de aquellos años, como el tema '¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?', de Burning, se siguen tarareando todavía hoy. «Se lo he oído cantar hasta a los políticos: '¿Qué hace un ministro como tú en un Congreso como este?'... Este tipo de cosas nos hacen mucha gracia», confiesa Johnny.

El secreto de 'Ochéntame' es haber sacado del baúl de los recuerdos aquellos años pero con la mirada actual de sus protagonistas. En menos de un mes y medio entrevistan a 150 personajes cada temporada. Este jueves repondrán el capítulo del 'Flamenco Revolution', el más especial para su directora: «Entrevisté a Manuel Molina y entablé una relación muy fuerte con él. Me confesó que tenía cáncer. Antes de la emisión, fui viendo todos los meses cómo su llama se apagaba lentamente. Se estrenó el programa y a los quince días murió. Esta semana dedicaremos otro capítulo a los flamencos. Es un homenaje a él y a todos los luchadores».