Coreografía de peso

Whitney Way Thore. /Dkiss
Whitney Way Thore. / Dkiss

La bailarina Whitney Way Thore, de 170 kilos, regresa a Dkiss con nuevas entregas de 'Gran-Diosa'

JULIÁN ALÍA

El síndrome de ovario poliquístico cambió la vida de Whitney Way Thore para siempre. Debido a la enfermedad, y en cuestión de apenas unos meses, la estadounidense engordó más de cien kilos, llegando a superar los 170 de peso. En ese momento se decidió a subir a YouTube un vídeo titulado 'A Fat Girl Dancing' ('Una chica gorda bailando'), que se volvió viral en internet. Desde entonces, esta joven norteamericana que acaba de cumplir 35 años mantuvo firme el empeño de mostrar al resto del mundo de lo que era capaz; de luchar contra los prejuicios que tiene la sociedad acerca de las personas con problemas de sobrepeso. Con el tiempo, se ha convertido en un icono de referencia para muchas personas de tallas grandes.

El vídeo que colgó en la web se convirtió en el punto de partida de 'Gran-Diosa', el formato que cuenta la vida de la ya famosa bailarina, y que vio la luz en 2015. La nueva temporada del programa aterriza en el canal en abierto DKiss esta noche, a partir de las 21.45 horas. Las próximas entregas siguen contando el día a día de Whitney Way Thore y, por supuesto, su pasión por la danza, una afición que le ha resultado clave para aceptar su peso y para hacer prosperar sus intentos por recuperar la normalidad en su vida.

Whitney Way Thore, con más de 700.000 seguidores en Instagram, se ha consagrado como un ejemplo para muchos que comparten sus problemas. Aun así, y pese a que el baile ha conseguido sacar lo mejor de ella, los desafíos a los que se ve obligada a enfrentarse en los nuevos capítulos de 'Gran-Diosa' no son nada fáciles. Unos retos que le provocan bajones emocionales, y en los que está muy presente la aceptación social, pero que también le ayudan a ser más consciente de que debe llevar una vida más saludable para evitar que se agraven sus problemas de salud.

Tensión

Uno de los momentos más duros de la nueva temporada para Whitney es cuando Will, su entrenador, pierde la paciencia con ella tras desobedecer sus consejos, generando una situación de mucha tensión en la relación entre ambos. También es trasladada al hospital después de desmayarse en plena clase de baile, tiene sus más y sus menos con el equipo del programa en un viaje a la nieve e incluso llega a tener serias dudas sobre si se ha quedado embarazada.

Pero no todo es dramatismo en el regreso del formato a DKiss. El programa incluye momentos divertidos en sus nuevas entregas, como la celebración del Día de San Patricio subida a una moto. Whitney también recibe una oferta para un nuevo e interesante proyecto: grabar su propio DVD de baile. Sin embargo, una inesperada decepción podría hacerla desaparecer, así como su reputación como instructora de danza.