Atletismo

Hierro espera que se dé por cumplida su sanción y niega haber acusado a otros

Iván Hierro, en los 5 kilómetros de Santander /Roberto Ruiz
Iván Hierro, en los 5 kilómetros de Santander / Roberto Ruiz

La Operación Jimbo hizo aflorar otros nombres que la propia Fiscalía ha descartado y el atleta niega haber facilitado

S. ECHEVARRÍA/A. FALAGÁN SANTANDER.

La Operación Jimbo se acerca a su final. Y lo hace con polémica, después de que otros nombres se vieran implicados y de que Iván Hierro haya solicitado, tras «acreditarse de forma documental, que ya ha cumplido la sanción». Todo después de que se vieran envueltos nombres de otros deportistas que han negado su participación pese a que aparecían en la documentación. La Fiscalía hace suya la versión de los implicados, como Hierro (Santander, 1978), que lo ha firmado ante notario.

Hace casi un año el atleta aceptó una pena de seis meses de prisión, una multa de 900 euros y una sanción de dos años sin competir -dato que asegura no conocía, al haberla dado por cumplida entre 2007 y 2008- tras haber sido acusado de un delito contra la salud pública en una investigación que después salpicó a otros deportistas. «Nunca me declaré ni me declararé culpable, porque soy inocente y creo que ellos también lo son», explica ahora un atleta que ha presentado un recurso que se debe resolver en breve. Asegura que sólo dio su conformidad a una propuesta de sanción ante el temor a otras consecuencias mayores y siguiendo el consejo de su anterior abogado, con quien ya no trabaja.

El caso es que aquella Operación Jimbo por presunto dopaje derivó en el seguimiento de otros nombres por los envíos que había hecho a algunos de ellos, y de nuevo según el atleta, de «zapatillas deportivas»: «Yo nunca he dado ningún nombre. En primer lugar porque no he suministrado nada y en segundo porque no quiero perjudicar a compañeros inocentes». La jueza del caso Jimbo citó a esos supuestos clientes, lo que provocó que la agencia española antidopaje, oficialmente Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (Aepsad) estudiara una posible sanción. «Yo ya había cumplido mis dos años, pero aunque lo deportivo va lento, lo demás va más rápido y me sancionaron en el momento».

Expediente paralizado

Entre los nombres que aparecían en esa sentencia como clientes de Hierro estaban los de diversos atletas españoles. Unos meses después, en junio, la Aopsad se puso en contacto con todos ellos y les abrió un expediente sancionador, pero este tuvo que ser paralizado debido a que la Fiscalía que había intervenido en el caso Jimbo, basándose en los argumentos presentados por la defensa de algunos de estos deportistas, interpuso un recurso ante la Audiencia de Cantabria para anular parcialmente la sentencia. «Yo he firmado un documento asegurando que en ningún momento he facilitado ningún nombre», asegura a su vez Hierro, instado a ello por algunos de los deportistas afectados. Según recoge esa sentencia, a la que en su día tuvo acceso este medio, se consideran «hechos probados» que durante 2013 y 2014 Iván Hierro remitió sustancias dopantes (principalmente EPO y anabolizantes) a diversos deportistas, la mayor parte atletas.

El santanderino defiende de hecho su inocencia a pesar de que se consideran hecho probados los firmados con su conformidad, y aspira ahora a que se atienda su recurso por el que se debe dar su sanción por cumplida en el periodo 2006-2007 y, por otra parte, exonerar de culpa a los deportistas que se han visto salpicados, algo que ya trató de hacer con el documento firmado ante notario.

En el recurso, Hierro destaca asimismo que «el fiscal (...) solicita la nulidad parcial de la sentencia dictada en la presente causa en base a una presunta conformidad de todas las partes considerando que se ha producido una vulneración de derechos fundamentales». Pero se refiere sólo a los nombres incluidos en la causa y al cumplimiento de la pena. Ahora resta esperar que la Audiencia estime o no la petición.