Asalto naranja a La Albericia

Sergio Rodríguez, del Balonamno Torrelavega, ensaya el lanzamiento ante Postigo. :: Javier Cotera/
Sergio Rodríguez, del Balonamno Torrelavega, ensaya el lanzamiento ante Postigo. :: Javier Cotera

Los de Diego Soto se imponen por 29-31 a los de Reñones, que sufren así un traspié en su lucha por regresar este mismo año a la Asobal El Balonmano Torrelavega derrota al Auto Gomas en el derbi disputado en Santander

RAFA GONZÁLEZ SANTANDER.

El derbi cántabro se tiñó de naranja. Quizá no era el pronóstico; quizá ni siquiera tocara a priori, pero ganó el que lo mereció. El Balonmano Torrelavega se llevó por 29-31 el partido de rivalidad de la categoría de plata del balonmano tras pasear su dominio en un duelo intenso competido e incluso tenso, pero pleno de deportividad.

El que se apuntó la batalla de entrenadores fue Diego Soto, que puso en pista a un equipo más entonado y con las ideas más claras. La defensa 5-1 que planteó, con Colunga como avanzado, provocó que su rival no estuviera cómodo en el ataque posicional -algo que por otra parte le ha sucedido ya más veces al Sinfín-, con lo que los santanderinos fueron a remolque durante la mayor parte del partido.

Los de Reñones no tuvieron la intensidad defensiva necesaria para que el 6-0 frenase a los atacantes rivales. El técnico santanderino cambió en la recta final del choque colocando a Postigo como avanzado e incordiaron un poquito más, pero sin mostrar el nivel necesario. Lo mejor fue el regreso al equipo de Amarelle, muy entonado para haber estado de baja ocho meses, pero la pobre actuación de Kasumovic, al que sus compañeros no asisten en las condiciones necesarias para que pueda lanzar con garantías, lastró a los locales. Como el escaso acierto de Valles, que pasó muchos minutos en el banquillo.

Los primeros instantes del partido ya pusieron de manifiesto que los de Soto llevaban otra velocidad. Un 0-2 a los tres minutos con tantos de Fernández avisaba al cuadro local, que reaccionó con Nikola y Barco para colocarse por delante (3-2). Pero poco duró la alegría ya que Benito y Colunga volvieron a devolver el mando a los de Soto. Tras el empate a cinco, los torrelaveguenses lograron un parcial de 0-2 con tantos de Oliver y Eugenio, lo que obligó a Reñones a pedir un tiempo muerto que tampoco cambió demasiado las cosas, para llegar al descanso con un 12-15.

Sin respuesta local

Los seguidores locales confiaban que la charla en el vestuario forzaría una reacción de los suyos, pero nada más lejos de la realidad. De salida, los del Besaya comenzaron a consolidar las bases de su victoria con un parcial de 0-3, gracias a Benito y el mexicano Villalobos en dos ocasiones. El marcador se fue así a los seis goles de diferencia (12-18) y con esa alternancia se llegó al minuto 9, en el que de nuevo Rodrigo Reñones pidió tiempo muerto ante un Balonmano Torrelavega que se sentía muy cómodo con el intercambio de golpes; mucho más que los locales.

Con esta dinámica se entró en los últimos diez minutos con una elocuente ventaja visitante por 22-27. Hubo entonces cambio de dominio, el equipo de Soto comenzó a precipitarse cuando más fácil lo tenía mientras que los errores y la falta de acierto permitían al Auto Gomas mantener la esperanza. Las diferencias se iban acortando y a falta de tres minutos el marcador señalaba 27-29.

Pero la defensa santanderina no acertó a cerrar el camino hacía la portería de Villamarín y el central astillerense Eugenio González se movió como pez en el agua, repartiendo juego hasta convertirse en una pesadilla para los santanderinos.

A falta de minuto y medio, Hernández facilitó a los santanderinos la opción de poder empatar como mal menor. Cometió una falta en ataque y lanzó el balón, por lo que fue excluido y el cuadro local cerró el partido contra cuatro defensores. Postigo marcó después el 29-30 en el último minuto, pero Eugenio aprovechó la posesión de los suyos para sentenciar el partido con el definitivo 29-31.

 

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