Una gesta sin premio

Varios miembros de la plantilla del Ford Alisauto aplauden desconsolados tras la derrota ante el Sagunto. /
Varios miembros de la plantilla del Ford Alisauto aplauden desconsolados tras la derrota ante el Sagunto.

El Ford Alisauto se queda a la puertas del ascenso a Asobal tras caer ante el Puerto Sagunto, la mejor plantilla de la División de Honor Plata

Leila Bensghaiyar
LEILA BENSGHAIYAR

Ni la voluntad de una plantilla que se vació sobre la cancha, ni las variantes tácticas de Mozas lograron que el Ford Alisauto Balonmano Torrelavega alcanzase el sueño del ascenso. Los torrelavguenses no pudieron con el Puerto Sagunto, el 'Goliat' valenciano que se impuso por 34-27 a los naranjas. El Alisauto saltó a la pista pertrechado con un 6-0 que trataba de orientar el juego rival hacia el flanco derecho y que otorgaba especial vigilancia a Dija y Corzo, a fin de cuentas no tenían nada que perder a pesar de medir furerzas ante una plantilla confeccionada para ascender que además jugaba en casa.

34 Puerto Sagunto

David Bruixola, Juan Carlos Chueca; Iván Montoya (8), Diógenes Cruz (6), Ignacio Mirallave (3), José Manuel García Moriñigo (2), Leonardo Querin (1), Jaka Spiljak (6), Marcos Dorado (1), Guillermo Corzo (5), Íñigo Celorrio, Antonio Alegre (1), Oscar García (1), Ángel López , Josep Folqués y Oscar José Bergantiño Camacho

27 Ford Alisauto

Murillo Araújo, Marco Krimer (); Edu Fernández (1), Antón Setién, Pepe Oliver (3), Jorge Prieto (1), Genio González (), Duarte Batán (2), Borja Lombilla, Isidoro Martínez (2), Sergio Rodríguez (1), Ramiro Merino (3), Alejandro G. Racero (1), José Carlos Hernández (7), Dani Hernández (5) y Nico Colunga (1).

parciales
2 – 1, 6 – 5, 10 – 7, 12 – 8, 14 – 8, 17 - 11 . Descanso 21 – 14, 23 – 17, 27 -18, 28 – 22, 31 – 26, 34 - 27 final
árbitros
Juan Pablo Visciarelli y Roberto Carlos Mendoza (C.A. Andalucía)

A pesar de que Krimer firmó cuatro paradas en los primeros cinco minutos, Spiljak veía puerta con facilidad y concedía la iniciativa del marcador a los de Nogués. A partir del minuto 10, la figura de Bruixola apareció en la final. El portero detuvo de forma consecutiva un penalti y dos lanzamientos desde el extremo derecho. Eso se tradujo en un 7-5 tras los goles de Querin. Precisamente, el argentino protagonizó la acción siguiente. El lateral golpeó a Setién cuando encaraba la portería y los árbitros sancionaron la acción con tarjeta roja directa. La acción provocó la lesión del extremo derecho. Espoleado por su afición, Dija Cruz comenzó a buscar a Montoya con acierto. El pivote se convirtió en una pesadilla para una zaga pendiente de demasiadas amenazas. Montoya firmó dos dianas consecutivas que obligaron a Mozas a pedir el primer tiempo muerto de la final.

Sujetar al pivote local se convirtió en prioridad para la zaga cántabra. El internacional junior aprovechó una doble intervención de Bruixola para batir a Krimer en una posición inverosímil. Era el 11-7 y la confirmación de lo esperado. A los cántabros les hacían falta goles y Bruixola no estaba por la labor de permitirlo. Hasta tres lanzamientos fueron necesarios para establecer el 14-9. El Ford Alisauto cambió a defensa 5-1 tratando de modificar el curso del choque. Sin embargo, Mirallave leía bien el espacio y mantenía a los suyos con cinco goles de renta. Tras el sexto tanto de Montoya se llegó al decanso con 17-11.

Los cántabros necesitaban revolucionar el partido para tener una opción de competir por el ascenso. Pero sacar de ritmo a un equipo manejado por Dija Cruz y con Bruixola en el arco no era una tarea sencilla. El Puerto Sagunto marcaba en cada acción de ataque y hacía imposible recortar la diferencia en el marcador a los de Mozas. Hacía falta cambiar algo más para seguir soñando. José Carlos Hernández encadenó dos contras consecutivas que mantuvieron viva la esperanza cántabra a pesar de estar lejos en el marcacador con 23-17. El Alisauto intensificó la vigilancia sobre el trinomio Corzo-Cruz-Montoya y trató de imprimir más alegrías a sus acciones ofensivas, pero dos inoportunas pérdidas de balón y una exclusión de Sergio Rodríguez lastraron la recuperación torrelaveguense.

Montoya volvió a hacer de las suyas y estableció el 26-18. A los cántabros les hacía falta algo más que intensidad y gracias a un parcial 3-1 se situaron a siete (28-21). Quedaban 11 minutos de final y Ramiro Merino hizo el 28-22. La disposición defensiva naranja incomodaba a Puerto Sagunto, pero el crono jugaba a su favor. En los minutos finales, el Alisauto atacó con siete en busca de un milagro que no se produjo.