JIM se estrena ganando

El defensa brasileño del Almería, Wellington Silva (c), celebra el primer gol del equipo almeriense. /
El defensa brasileño del Almería, Wellington Silva (c), celebra el primer gol del equipo almeriense.

Al Almería le bastó con poco para sentenciar su pase y, de paso, lograr la primera victoria en casa de la temporada

EFE ALMERÍA

El Almería ganó por 2-1 al Betis en el estreno de Juan Ignacio Martínez como entrenador del equipo rojiblanco y selló su clasificación para los octavos de final de la Copa del Rey en un encuentro bastante aburrido en el que el conjunto sevillano no propuso nada para tratar de remontar la eliminatoria.

Al Almería le bastó con poco para sentenciar su pase y, de paso, lograr la primera victoria en casa de la temporada.

El 3-4 de la ida daba cierto margen al Almería , que, pese a ello, fue el que primero llevó peligro a la portería contraria, en una falta botada por Corona que remató Trujillo de cabeza a escasos centímetros de la escuadra. Respondió el Betis, también a balón parado, en un envío de Xavi Torres que Rennella, también de cabeza, envió muy alto.

La primera mitad transcurrió sin demasiados sobresaltos. Entre lo poco destacable, una aproximación de Rennella, que entró en el área por el costado izquierdo y cruzó en demasía su remate al palo contrario; un disparo de Thievy, tras robo de balón, que salió pegado al poste y una internada de Wellington Silva que detuvo por bajo Dani.

El juego siguió en la misma línea durante media hora de la segunda parte, en la que el Almería dejó sentenciada la eliminatoria con goles de Michel Macedo, primero, y otro de Jonathan Zongo, después. El del lateral brasileño, tras rematar en el área un centro desde atrás de Verza; el del burkinés, un auténtico golazo, sorprendiendo a Dani desde prácticamente el centro del campo.

Sólo entonces, cuando ya necesitaba cuatro goles para remontar, el Betis pareció mostrar otra cara. Primero recortó diferencias con un gol de Perquis y luego encerró por momentos al Almería en su área. Llegó a disponer incluso de un penalti en el tiempo de descuento para empatar el partido pero Rubén Castro estrelló el balón en el larguero.