Neymar y Luis Suárez acaban con las dudas

Luis Suárez (i) celebra un gol. /
Luis Suárez (i) celebra un gol.

Los azulgranas vencen en Villarreal sin un gran despliegue, aunque pierden a Busquets por lesión en el tobillo

CRISTIAN REINObarcelona

Hubo una época en blanco y negro en la que el Barça no ganaba tantas ligas, ni por supuesto ganaba la máxima competición europea. Pero sí solía levantar la Copa del Rey. Fue su competición durante décadas, la que le dio gloria en tiempos de secano, hasta que llegó su edad dorada, a partir de Wembley 92. Aun así, el Barça sigue siendo fiel a su condición de rey de copas y este año no faltará a la cita con su final, tras derrotar claramente al Villarreal, también en la vuelta de las semifinales. Será la 37ª final azulgrana, con la que optará a su 27ª Copa del Rey, más que nadie en el fútbol español. Será también la primera final de la era Luis Enrique, una etapa que hace dos meses parecía que entraba en barrena, tras caer en Anoeta en Liga, pero que en estos momentos va viento en popa, ya que los blaugranas son el único equipo que puede optar al triplete.

1 Villarreal

Asenjo; Mario, Musacchio, Víctor Ruiz, Jaume Costa; Jonathan dos Santos, Pina, Trigueros (Moi Gómez, m.74), Cheryshev (Campbell, m.68); Uche (Giovani, m.61) y Vietto.

3 Barcelona

Ter Stegen; Montoya, Piqué, Mascherano (Rakitic, m.75), Jordi Alba; Rafinha (Xavi, m.64), Busquets (Mathieu, m.41), Iniesta; Messi, Luis Suárez y Neymar.

Árbitro
Fernández Borbalán (C. Andaluz). Mostró tarjeta amarilla a los locales Jonathan dos Santos (m.35), Cheryshev (m.37) y Campbell (m.82), así como al visitante Piqué (m.50).
Incidencias
Partido de vuelta de semifinales de la Copa del Rey disputado en el estadio El Madrigal ante 23.000 espectadores.
Goles
0-1, m.3: Neymar. 1-1, m.39: Jonathan dos Santos. 1-2, m. 73: Luis Suárez. 1-3, m.88: Neymar.

El Barça llevaba una buena renta de la ida en el Camp Nou (3-1) y ante los amarillos se mostró solvente, muy calculador, tranquilo y tiró de experiencia, pues está acostumbrado a jugar partidos de enjundia, a diferencia del Villarreal, que buscaba su primera final. Los de Marcelino querían hacer historia, tienen los miembres para hacer algo grande, pero tendrán que esperar una nueva oportunidad. Ante el Barça pusieron la intensidad, las ganas y la ilusión, pero se encontraron con un muro y además bien pronto. Y es que el partido se le puso que ni pintado al Barça. Cuando apenas habían transcurrido tres minutos, Messi asistió a Neymar y el brasileño, de vaselina, batió a Asenjo. En un abrir y cerrar de ojos, los planes de Marcelino se desvenecieron. El técnico amarillo había ideado un choque físico, de ir a por los blaugranas a su campo, con una presión muy fuerte sobre su salida de balón, pero el tanto de Neymar desbarató su estrategia.

Lesión de Busquets

Sergio Busquets tuvo que ser retirado en camilla con una lesión en el tobillo. En la jugada del empate del Villarreal (39) Tomás Pina pisó involuntariamente a Busquets después de dar un pase que terminó con el gol de Jonathan Dos Santos.

El jugador de 26 años se dolió en el suelo y fue retirado en camilla. El francés Jeremy Mathieu entró en su lugar.

Este jueves se efectuarán más pruebas, aunque en principio se diagnosticó «una lesión en la sindesmosis del tobillo derecho».

Fue un furo jarro de agua fría para los castellonenses que apostaron por Vietto y Uche en la punta, en lugar de Giovani Dos Santos, para buscar una presión más agobiante y ganar en presencia física en el ataque. El Barça, mientras, salió con casi todo. Menos Alves, aquejado de gripe, y Rakitic, que dejó su puesto a Rafinha, Luis Enrique se tomó el choque como lo que era: la primera final de la temporada. Con el gol a favor y el colchón de dos goles de la ida, el rey de copas trató de enfriar el partido.

No con demasiada fortuna, porque los castellononenses tiraron de corazón y se fueron a por la machada, que en ese momento consistía en remontar tres goles. Los hombres de Marcelino ya no tenían nada que perder y se lanzaron a tumba abierta. Imprimieron una marcha más y por momentos se volcaron sobre la portería de Ter Stegen. En la frustrada reacción amarilla jugaron un papel clave Costa y Cherysev, dueños de la banda izquierda. En labores defensivas tenían que sujetar a Messi, que caía al extremo, pero en ataque se aprovechaban de que el argentino no ayudaba atrás, y por tanto Montoya se encontraba bastante solo. Sobre el 40, Costa colgó un balón y Dos Santos, en el segundo palo, se benefició del desajuste en las marcas. En la misma jugada, Busquets cayó lesionado, en el tobillo, y tuvo que dejar su sitio a Mathieu. El empate hizo soñar a los amarillos, que hasta el descanso disfrutaron de sus minutos más esperanzadores. Sin embargo, el cuadro catalán no perdió el sitio, calmó los nervios en el intermedio y en la segunda parte se mostró muy superior.

Tocó y tocó, trató de congelar el partido, y a pesar de la intensidad del Villarreal no sufrió apuros en defensa. La eliminatoria se murió definitivamente en el 65. Pina, que también había intervenido, en ese caso de manera fortuita, en la jugada en la que Busquets se lesionó, cazó a Neymar por detrás y Fernández Borbalán no dudó ni un segundo y le expulsó. Con 10, necesitado de dos goles y con 25 minutos por delante, el equipo amarillo dio sus últimos coletazos. Lo intentó, casi por orgullo guerrero, pero dejando tantos huecos, que el Barça le mató en dos aguijonazos, uno de Neymar y otro de Suárez. Los de Luis Enrique fueron superiores y son justos finalistas.