Octavos I Vuelta

El Sevilla cae en octavos por la puerta de atrás

El Sevilla cae en octavos por la puerta de atrás

Los hispalenses, al igual que en la ida, volvieron a sufrir en el balón parado y terminaron eliminados tras dos goles del Slavia en la prórroga

LUIS F. GAGOSevilla

Decía Pablo Machín en la previa del encuentro que veía a su equipo favorito para pasar de ronda. Lo afirmó convencido y basándose en sus propias evidencias en el duelo de ida en el Pizjuán. El Sevilla fue netamente superior al campeón checo, empero la mezcla de mala suerte y nada de acierto de la parte ofensiva hicieron la carambola del empate a dos y la necesidad de tener que remontar fuera de casa en la vuelta. Frente a estas evidencias subjetivas la realidad en Praga para los nervionenses fue de sufrimiento con prórroga incluida. El 4-3 final sirve para eliminar al Sevilla de la Europa League tras un tanto en propia meta de Kjaer en el último minuto, que deja en la cuerda floja a su entrenador.

Tocaba comprobar si los sevillistas serían capaces de dar ese paso al frente que tanto se la ha pedido al entrenador en su esquema táctico y resolver una papeleta complicada lejos de casa. Para lograrlo tenía a su portero titular, Vaclik, recuperado. El cancerbero no pudo evitar que el Slavia se adelantara antes del cuarto de hora. De nuevo a balón parado, el Sevilla sufrió una falta de concentración que le da quebraderos de cabeza durante toda la campaña. Ngadeu remató solo en el segundo palo a la salida de un córner. La defensa se quedó mirando y los checos se quedaron con una ventaja que los ponía con un pie y medio en la siguiente ronda. Promes, al larguero primero, y provocando un penalti justo antes del descanso, fue el único de los rojiblancos que tiró de algo de orgullo para sacar adelante la eliminatoria. Ben Yedder anotó desde los once metros, con su habilidad característica de delantero estrella del equipo que llama incluso a las puertas se la selección francesa. Gracias al empate a uno, los andaluces se iban a los vestuarios con algo de esperanza. Solo les quedaba otro tanto y 45 minutos por delante para lograr la proeza de dar la vuelta a unos octavos de final con muchos altibajos.

4 SLAVIA

Kolar; Kudela, Ngadeu, Deli, Boril; Soucek, Kral (Frydrych, min. 105); Masopust (Zmrhal, min. 91), Traoré, Stoch (Buren, min. 93); y Skoda (Olayinka, min. 77).

3 SEVILLA

Vaclik; Kjaer, Carriço, Sergi Gómez; Jesús Navas, Sarabia (André Silva, min. 80), Roque Mesa (Gonalons, min. 74), Banega, Promes; Munir (Vázquez, min. 90) y Ben Yeddder (Rog, min. 104).

goles
1-0: min. 14, Ngadeu. 1-1: min. 44, Ben Yedder. 2-1: min. 46, Soucek. 2-2: min. 54, Munir. 2-3: min. 98, Vázquez. 3-3: min. 102, Van Buren. 4-3: min. 119, Traoré.
árbitro
Aleksei Kulbakov (Bielorruso). Amonestó con tarjeta amarilla a Kolar, Kral, Soucek y Olayinka.
incidencias
Partido de vuelta de octavos de la Europa League en el Eden Arena de Praga.

Los intereses sevillistas se dirimieron en una segunda mitad en la que Machín debía demostrar sus dotes desde el banquillo para cambiar el sino de los suyos. Todo se descompuso a los diez segundos de la reanudación, cuando un penalti –más que dudoso- de Navas puso de nuevo por delante al Slavia. El Sevilla seguía necesitando un segundo tanto, pero esta vez para, al menos, alcanzar la prórroga. Un objetivo que se hacía cada vez más cuesta arriba hasta que Munir, diez minutos después, enganchó una preciosa y perfecta volea desde fuera del área para amarrar el empate a dos. Una épica que parecía imposible, pero que se hacía realidad. Con un trecho importante aún por disputar, los sevillanos se asentaron con calma sobre el césped y decidieron parar el ritmo frenético con el que había se había reiniciado el duelo para acabar desembocando en la prórroga.

Cansancio y sufrimiento

La media hora añadida a una eliminatoria que estaba dando más de lo esperado cuando se conoció el sorteo tenía la ventaja para los rojiblancos de que un gol les daba casi la clasificación gracias al valor doble visitante. Por ello Machín apostó por tener más posesión con la entrada de Vázquez e intentar penetrar la férrea defensa checa. Una decisión a todas luces acertada, ya que fue el argentino quien anotó el tercero gracias, de nuevo, al talento de Promes con un centro medido. La montaña rusa que estaba siendo el encuentro no podía acabar de esa forma y tan solo cuatro minutos después los checos volvieron a empatar por obra de Buren. Necesitaban los locales otro gol y aún disponían de un cuarto de hora más para aumentar la tensión en el graderío y sobre es el césped. El gol decisivo cayó del lado del Slavia. Tras una falta absurda de Rog, que demostró haber sido una mala decisión de Machín, Kjaer se anotó el 4-3 en propia meta en el último minuto en su intento de evitar que el remate de Traoré acabase en gol. Un jarro de agua fría para un Sevilla que cae en octavos y deja al técnico soriano muy tocado de cara a continuar dirigiendo al equipo en las próximas jornadas de Liga.