El 'Niño' renace con el año nuevo

Fernando Torres celebra un gol. /
Fernando Torres celebra un gol.

Fernando Torres se ha especializado en los últimos años en remontar las temporadas en los últimos meses y terminar cada ejercicio siendo indispensable

JAVIER VARELAMadrid

Fernando Torres es un futbolista especial. El delantero, como le ha pasado en los últimos años, saber resurgir en el momento clave de la temporada, en esos meses en los que se 'vende el pescado' y el que los equipos se juegan los títulos o, como mínimo, cumplir sus objetivos. Una década después de que se marchara del club del que nunca soñó abandonar, lo ha vuelto a hacer. 'El Niño' es quizá el futbolista al que más veces se le ha dado acabado y el que más veces ha repuesto mostrando su calidad a las críticas. Torres, muchas veces denostado, menospreciado y objeto de críticas exageradas por parte de aquellos que no le ven como parte de su familia -como ocurre con la afición del Atlético, Liverpool o Chelsea-, ha vuelto a demostrar que le queda cuerda para rato y que la presumible aventura en China o en la MLS tendrá que esperar.

Esta temporada, con la llegada de Kevin Gameiro, parecía tener reservado un papel secundario y con la difícil misión de convencer a Diego Pablo Simeone para ganarse la renovación. Otra vez. Pero como suele pasar cuando el 'Niño' está de por medio, las campanadas que dan inicio al nuevo año le hacen mejorar. Otra vez. Los últimos meses ha recuperado importancia en el equipo, ha vuelto a marcar goles, ha regresado a la titularidad y ha logrado de nuevo ganarse la continuidad en el equipo de sus amores. Su meta es vestir de rojiblanco en el estreno de la nueva casa (Wanda Metropolitano) la próxima campaña. El '9' del Atlético, hasta el duelo de Riazor en el que se marchó del cesped por un golpe con Alex Bergantiños, ha disputado 14 partidos en este 2017: siete de ellos como titular y en ellos ha marcado 4 goles. Es decir, en apenas dos meses ha duplicado sus números en los primeros cuatro meses de competición.

No es algo nuevo, ya que sucedió lo mismo hizo la pasada campaña. La llegada del nuevo año supuso un aire fresco en Torres que firmó diez de sus doce tantos a partir del mes de enero, incluido el que supuso su ansiado gol 100 con la camiseta del Atlético el 6 de febrero ante el Eibar. Su protagonismo creció en el momento clave. Suya fue la diana al Barcelona en los cuartos de final de la Champions en el Camp Nou y participó en las semifinales ante el Bayern y en la final frente al Real Madrid en San Siro. Siete goles en los últimos doce partidos le hicieron ganarse la renovación con creces tras semanas de dudas y rumores. Un año antes, el primero en su retorno al Vicente Calderón, se recuperó como futbolista tras un inicio de temporada en el Milan para olvidar. Con la rojiblanca disputó 26 duelos y anotó seis dianas y volvió a ponerse en el panorama futbolístico del que parecía haber salido tras un paso efímero como 'rossonero'.

Siempre convenció a Del Bosque

Torres no suele empezar bien las campañas. De hecho, sufrió en la 2013-14 bajo el mando de José Mourinho. Mientras que apenas contó para el luso en la primera parte de la temporada, en la segunda mitad fue muy importante para el equipo londinense. En 2014 el delantero empezó marcando ante el Southampton y terminó haciendo lo mismo ante el Cardiff. En medio, se midió en semifinales ante el propio Atlético, al que le marcó un gol en Stamdford Brigde y su final de campaña le hizo ganarse el billete para el Mundial de Brasil por delante de Fernando Llorente o Álvaro Negredo.

'El Niño' vivió otras dos situaciones similar que también le hicieron ganarse a última hora la confianza del seleccionador. La campaña 2011-12 fue la primera de la saga en las que se vio la mejor versión de Fernando Torres mediada la temporada. Jugaba en el Chelsea de Villas Boas y aunque contaba con minutos, sufría tanto como el equipo y alternó buenos partidos con expulsiones, por lo que estaba lejos de su mejor nivel. La llegada de Di Matteo al banquillo del equipo 'blue' fue un revitalizante para el equipo. Quizá no tanto para Torres, que pese a todo aprovechó bien sus minutos. Marcó en las semifinales de Champions ante el Barcelona y disputó -y ganó- la final de la Champions que le abrió las puertas de la Eurocopa 2012. Ganó el torneo, marcó en la final (repitiendo el gol que hizo en 2008) y terminó siendo el máximo goleador del torneo, gracias a una asistencia a Mata que resolvió el desempate, para completar un año de ensueño.

Un año más tarde, comenzó el ejercicio como' blue' sin apenas minutos con Di Matteo pero con la llegada a Stamford Bridge de Rafa Benítez, con el que había coincidido en Liverpool, el delantero de Fuenlabrada recuperó el tono. Acabó siendo un jugador clave en la Europa League -marcó en la final, en las semifinales y en cuartos- que conquistó el Chelsea y ese rendimiento hizo ganarse un hueco en la selección que disputó aquel verano la Copa Confederaciones en Brasil. Por lo visto el pasado domingo en el Calderón, donde pese a no jugar se llevó los mejores aplausos de la tarde, la afición y sus compañeros están de acuerdo: Torres debe seguir.