Una década sin Dani Jarque

Homenaje a Dani Jarque en el RCDE Stadium./Xavier Bertral (EFE)
Homenaje a Dani Jarque en el RCDE Stadium. / Xavier Bertral (EFE)

El defensa falleció hace diez años a causa de una asistolia cuando se encontraba concentrado en Italia en una pretemporada con el Espanyol

JONAY ANTÓNMadrid

Un día como hoy, un 8 de agosto de 2009, el mundo del fútbol se paralizaba, especialmente, en España. Aunque el fatídico suceso ocurrió en Coverciano, cerca de Florencia. El Espanyol se encontraba realizando la pretemporada en tierras italianas pero una mala noticia iba a trastocar los planes del conjunto 'perico', entrenado aquel entonces por Mauricio Pochettino, actual técnico del Tottenham.

Dani Jarque, que había sido nombrado capitán ese mismo verano, no sabía que desgraciadamente estaba ante los últimos minutos de su vida. El jugador se encontraba en su habitación hablando por el móvil con su novia, que estaba en la recta final de su embarazo. Sin previo aviso, la chica no recibió respuesta del central, a lo que asustada, llamó a Ferrán Corominas, compañero de habitación de Jarque. Al subir a la habitación junto a José María Calzón, delegado del equipo, encontraron al defensa tumbado en el suelo. Jarque sufrió una asistolia, definida como «un síndrome que es signo de extrema gravedad en ciertas enfermedades, debido a una extraordinaria debilidad de la sístole cardíaca'», según la RAE. Sin embargo, a pesar de la reanimación cardiopulmonar (RCP), del uso del desfibrilador y de los intentos por parte del equipo sanitario de la ambulancia, el corazón del capitán 'perico' dejó de latir.

Un hecho que golpeó por partida doble al fútbol español, ya que un año antes, fallecía Antonio Puerta tras desplomarse en un Sevilla - Getafe en la primera jornada de la Liga 2007/2008. Asimismo, la primera década del nuevo siglo marcó al mundo del fútbol por las muertes súbitas. Marc-Vivien Foé con Camerún en la Copa Confederaciones de 2003, el húngaro Miklós Fehér con el Benfica, o Serginho, defensa del Sao Cateano, fallecieron en circunstancias similares.

En los últimos tiempos, ha habido casos como los del costamarfileño Cheick Tioté en 2017 o el de Davide Astori, defensa de la Fiorentina, que falleció mientras se encontraba en el hotel de concentración.

El 11 de agosto de aquel año 2009, se celebró la capilla ardiente en el Estadio Cornellà-El Prat, donde hubo representantes de todos los equipos de Primera y Segunda división. Además, se acercaron 14.000 aficionados para despedir a la gran figura del Espanyol. Por otro lado, en cada minuto 21 de partido se instauró la tradición de aplaudir por parte de la afición local y visitante, ya que es el dorsal que vestía el defensor.

Precisamente, este año el Espanyol ha abierto de nuevo sus puertas para rendir homenaje a la figura de Jarque en la puerta 21, donde los aficionados han podido homenajear a su capitán. También ha asistido la la familia del eterno capitán, así como amigos, compañeros de vestuario y miembros de la actual primera plantilla.

Carrera, legado y homenajes

A los 12 años empezó a ser canterano del conjunto perico. Asimismo, debutó como profesional el 20 de octubre de 2002 de la mano de Javier Clemente. Sin embargo, no sería hasta dos temporadas después cuando tuviese ficha en la primera plantilla, con los 'pericos' dirigidos por Miguel Ángel Lotina. Además, el defensa ganó una Copa del Rey en 2006, fue subcampeón de la Copa de la UEFA en 2007 y fue partícipe de la selección española sub-19 campeona del Europeo de Noruega en 2002.

La influencia de Jarque en la memoria del aficionado 'perico' es tan fuerte que incluso tiene una estatua de bronce en la puerta 21 del estadio. Asimismo, el 3 de junio de 2013 se realizó un partido en su honor, organizado por uno de sus mejores amigos, Andrés Iniesta. Precisamente, el manchego homenajeó a Jarque en el torneo más prestigioso del fútbol. Fue en la final del Mundial de Sudáfrica, cuando Iniesta marcó el gol ante Holanda y debajo de la camiseta llevaba otra con el mensaje «Dani Jarque siempre con nosotros». Un gesto que honra una amistad y que deja el buen recuerdo en la memoria colectiva de todos los aficionados al fútbol.