La Gimnástica se acerca a la semifinal de la Copa Federación

Imagen de archivo de los jugadores de la Gimnástica./
Imagen de archivo de los jugadores de la Gimnástica.

El equipo cántabro logró un empate a un gol en Sariñena y espera rematar la eliminatoria en El Malecón

ADELA SANZ

El empate a uno a domicilio es un buen resultado se mire como se mire. Ese es el resultado que ayer obtuvo la Gimnástica en el campo del Sariñena, en el primer envite de la eliminatoria de cuartos de final de la Copa Federación. El partido no fue sencillo. Primero por el rival, un equipo sólido y consistente; y después, por el viento, que fue un suplicio para los dos equipos, pero sobretodo para los cántabros, que no pudieron jugar el fútbol elaborado que es su seña de identidad. Los blanquiazules recibieron un tanto tras un error defensivo, pero, a balón parado, lograron el empate. Un marcador que deja el pase a semifinales muy avanzado de cara a la vuelta en El Malecón.

La primera ocasión del choque fue para el conjunto local. Un error de Pablo casi le cuesta un gol a la Gimnástica. Por suerte, Mario estuvo atento y consiguió despejar el balón. Poco después la oportunidad fue para los torrelaveguenses, con una internada de Jony que acabó en saque de esquina.

Los blanquiazules mejoraron con el paso de los minutos. Fuertes en defensa, no tardaron en dominar el juego en el centro del campo y en generar problemas a su rival en ataque, gracias a la velocidad de los delanteros Jony y Primo. En una de sus intervenciones, Jony casi logra marcar. Recibió un centro de Coutado y no lo dudó. Chutó a portería y a punto estuvo de sorprender a Armañac.

1 Sariñena

Armañac, Crespo, Lucas, Larios, Rosa, Asín, Fa (Dailos), Charli, Cano, Lucho y Matute.

1 Gimnástica

Pablo Herrero, Camus, Bustillo, Víctor, Mario, Alfonso (Germán), Hugo Vitienes (Cano), Del Prado, Primo, Coutado y Jony (Fer).

goles
1-0 m. 64 Lucho; 1-1 m. 77 Cano.
árbitro
Mohamed Endiaye, del colegio aragonés. Mostró amarillas por el lado local a Larios y por el visitante a Alfonso y Del Prado (2). Expulsó al entrenador gimnástico Raúl Pérez.
incidencias
Estadio El Carmen, en Sariñena. 450 espectadores.

El Sariñena estuvo flojo durante la primera hora. Lento en el juego y, salvo en la acción del comienzo del partido, inoperante en ataque. Solo en las acciones a balón parado generó oportunidades. Cambió de cara en la recta final del primer tiempo, aunque con poco peligro. En líneas generales, la Gimnástica fue mejor y pudo haberse marchado al descanso con ventaja.

El equipo torrelaveguense arrancó la segunda parte con Germán en lugar de Alfonso, buscando mayor profundidad. El Sariñena tuvo la primera ocasión, tras una subida por la banda de Matute y un centro al área que estuvo cerca de rematar Lucho. El gol casi llega en la siguiente jugada, tras un saque de esquina que remató Matute y que despejó Pablo Herrero bajo palos. Fueron minutos de agobio para los blanquiazules ayer de verde por coincidencia con los locales, que se leas vieron y desearon para sacarse de encima a su rival, un conjunto más veloz, vertical y peligroso que en la primera mitad. El encuentro, condicionado por el fuerte viento, le fue favorable a los de Torrelavega antes del descanso, pero en la segunda mitad, a los hombres de Raúl Pérez les tocó remar contracorriente.

Lucho, en un fallo defensivo de los visitantes tras un centro de Matute que golpeó en el larguero, consiguió marcar. Se quedó solo debajo de la portería y, a puerta vacía, remató de cabeza. Llevaba varios intentos fallidos el conjunto local y finalmente consiguió su objetivo. Lo cierto es que tras el descanso la Gimnástica bajó su rendimiento. Le costó contrarrestar el juego del Sariñena, basado en balones largos, y estuvo espesa en la elaboración de juego. El gol en contra despertó su ambición, pero siguió sufriendo para frenar a un oponente de fútbol sencillo y efectivo.

Roberto Cano, que entró en lugar de Vitienes, logró el tanto del empate en su primera intervención. Un libre directo que sorprendió al guardameta local y que cambió el rostro a un partido que hasta ese momento no iba demasiado bien para la Gimnástica. Apenas dos minutos después, los visitantes se quedaron con diez jugadores. Del Prado recibió dos tarjetas amarillas casi seguidas y tuvo que abandonar el campo. A la Gimnástica solo le quedaba resistir. Restaba poco tiempo para el final y lo consiguió.

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