Fútbol

Quique Setién deja el Betis

Setien en el partido de hoy /EFE
Setien en el partido de hoy / EFE

«Tendría que haber empatizado un poco más», decía el técnico cántabro, que tenía un año más de contrato, en la sala de prensa del Bernabéu

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

Quique Setién pone fin a dos intensos años como entrenador del Betis. Uno en el que llevó a los de Heliópolis a Europa mientras maravillaba con su juego. un segundo de luces y sombras en el que acarició la dinal de Copa pero en el que pagó caro el divorcio de una parte de la afición que no conectó con su juego precisista y con el director deportivo, Lorenzo Serra Ferrer. El técnico tenía otro año de contrato, pero ha decidido de mutuo acuerdo con la directiva no cumplirlo. Uno de los entrenadores de moda está en el mercado.

«En los dos últimos años, Setién ha llevado al Real Betis de nuevo a competición europea, ha multiplicado de forma importante el valor de la plantilla verdiblanca, ha contribuido a potenciar el papel de la cantera y ha conseguido triunfos de enorme valor que pasarán a la mejor historia del Real Betis. Por ello, el club desea agradecer a Setién y a su cuerpo técnico el trabajo desarrollado durante estos dos años, en el que han contribuido al crecimiento deportivo y a la estabilidad de la entidad, y les desean lo mejor en su futuro personal y profesional», señala el breve comunicado con el que el Betis ha anunciado la baja del cántabro de mutuo acuerdo.

Era un secreto a voces: «Soy una persona muy emocional», decía en la sala de prensa del Santiago Bernabéu. Se despedía a lo grande, tras derrotar al Real Madrid en Chamartín en el último partido de LIga. «La victoria de hoy tras los momentos que hemos pasado significa mucho. Sevilla hay que conocerla, hay que estar allí para entender su pasión para todo. Soy el primero que me tenía que haber educado mejor en ese aspecto. Hay que mirar la historia del Betis para ponerlo en un contexto. Por la calle muchos aficionados me dan abrazos y las gracias. Con eso me quedo y no con los gritos en un momento de frustración. Tenía que haber empatizado un poco más», reflexionaba. Y anunciaba que el club emitirá una nota de prensa sobre su futuro. La crónica de una muerte anunciada; de un adiós en diferido por unas horas.

«Ganar en el Bernabéu es una alegría enorme porque las últimas semanas que he vivido en el Betis en nuestro estadio han sido muy duras –reconocía–. Es una satisfacción ganar jugando al fútbol como quieres, siendo valientes y viendo que los futbolistas son capaces de poner en lo que creemos. Nos faltan cosas y hay que mejorar, pero hemos ido avanzando desde que llegamos para tener una identidad por encima de las derrotas o victorias. Eso es tremendamente importante».

«Nuestro estilo el día que no ganas siempre deja secuelas. La mayor parte de los equipos nos han tratado como un equipo grande y todavía no lo somos, hay muchas cosas que tenemos que mejorar. Yo nunca había competido como entrenador en Europa y en tres competiciones, me ha faltado experiencia en algunas decisiones que no repetiría el próximo año. Todo es un aprendizaje», añadía en la que era su última comparecencia como entrenador del Betis, donde ha recuperado el mejor fútbol de Sergio Canales, hasta el extremo de que Luis Enrique convocara pro primera vez al santanderino para la Roja.

«Sé que la gente se frustra cuando pierde y espera ganar, también que en días como hoy ha disfrutado enormemente. El fútbol está en un momento de igualdad enorme en la Liga española. Hay que valorar más cosas que el resultado con análisis más profundos», explicaba en un claro discrrso de despedida: «Hay que entender la idiosincrasia del Betis, de la ciudad y la afición que tenemos. Seguramente he sido uno de los que no lo he hecho desde que llegué y tendría que haber empatizado un poco más».

«Ese punto de irracionalidad en la pasión de un seguidor del Betis entra en contra de un tío del norte que busca siempre argumentos –explicaba–. Hay un desencuentro que ha superado las cuestiones futbolísticas. Es triste pero es así. Yo soy el que tenía que cambiar en una ciudad nueva, no fui engañado para firmar y vivir en Sevilla. Tengo que hacer una reflexión y trataré de mejorarlo en el futuro», sentenció.

¿El partido? Bien, gracias

También, por supuesto, sonó a despedida el partido en Chamartín, pero de otro modo. Porque si de algo había ganas en el Real Madrid era de que al fin terminaba un curso atroz que ha devorado a dos entrenadores y obligado a Florentino Pérez a traer de vuelta al mismo Zinedine Zidane que había decidido marcharse pocos meses atrás porque no le gustaba el cariz que tomaban las cosas.

El trámite sirvió para que los blancos dieran otra decepción a los suyos, para que Keylor Navas, ayer titular, se despidiera del equipo con el que ganó tres ligas de campeones consecutivas y probablemente para que alguno más jugara su último partido con el Real Madrid.

Las palabras de apoyo al entrenador por parte de sus jugadores no han tardado en llenar las redes