Alcácer, bigoleador con España tres años después

Alcácer, bigoleador con España tres años después

El delantero valenciano suma nueve goles en cinco partidos y 253 minutos de juego, un inicio de temporada explosivo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Tres años y dos días en la carrera de un futbolista no es un periodo menor. Menos aún en el caso de un jugador todavía joven, de apenas 25 años. Ese es el tiempo que había pasado desde el último gol de Paco Alcácer con la selección. Fue en un partido de clasificación para la Eurocopa de Francia ante Luxemburgo disputado en Las Gaunas, en el que el delantero sumó un doblete en el 4-0 de la selección. Por aquel entonces vestía aún la camiseta del Valencia y era la gran esperanza goleadora del fútbol español. A partir de ahí nada, cuatro partidos más con España sin la fortuna del gol y una larguísima travesía por el desierto hasta la llamada de Luis Enrique de hace una semana.

El delantero del Borussia Dortmund llegaba a la cita de Cardiff con estrella. En su haber el 'hat-trick' del fin de semana ante el Augsburgo para la victoria agónica de su equipo en la Bundesliga. Nadie se presentaba en una concentración de la selección tras haber marcado tres goles el fin de semana anterior desde que Fernando Hierro lo hiciese ante el Zaragoza en marzo de 2002 y acudiese posteriormente a la llamada del entonces seleccionador, José Antonio Camacho. La diferencia es que el malagueño disputó el partido completo mientras que Alcácer exprimió al máximo su media hora de juego.

Comenzó el partido Alcácer escorado a la izquierda, buscando la espalda del lateral derecho del Swansea Connor Roberts, siguiendo el plan ideado por Luis Enrique para enfrentar la defensa de cinco hombres planteada por el seleccionador galés, Ryan Giggs. Apenas habían transcurrido ocho minutos de juego y tras un rechazo a un tiro lejano de Gayá, el valenciano aprovechó un balón muerto en el área para sacarse un gran disparo con la derecha a la escuadra de la meta galesa y así inaugurar el marcador del Principality Stadium. Empeñado en una lucha goleadora contra el crono, Alcácer pulverizaba sus registros ansioso por el deseado reencuentro con el gol portando el escudo de la selección en el pecho. Pero la pólvora del de Torrent no estaba agotada aún, ya que al borde de la media hora aprovechó un despeje erróneo de un jugador galés para definir ante Hennessey sin dejar caer el balón. De nuevo el delantero eléctrico del Valencia, el oportunista que necesita media ocasión para marcar haciendo honor al 9 que porta. Ya en la segunda parte, un remate de cabeza alto permitió soñar a Alcácer con repetir 'hat-trick' antes de dejar su sitio en el terreno de juego a Iago Aspas.

Que el fútbol es un estado de ánimo o aquello de que los delanteros funcionan por rachas positivas o negativas son dos archiconocidas verdades del fútbol, pero la situación actual de Alcácer parece reflejar la más pura esencia de estas afirmaciones. Su hoja de servicios en las últimas semanas impresiona. Cuatro partidos con el Borussia Dortmund -tres de Bundesliga y uno de Champions- y 171 minutos de juego le han bastado para marcar siete goles, los mismos que en cada una de sus dos temporadas en el Barça, lo que arroja un demoledor balance de un gol cada 25 minutos.

Adiós al Alcácer del Barça

Con la selección, un partido y 72 minutos de juego le han bastado para sumar dos tantos más en un zurrón que ya rebosa. Dos muescas más en el revólver del más rápido de los pistoleros para un inicio de temporada explosivo. Ni rastro de la aguda depresión de los dos años de ostracismo en el Barça a la sombra de la artillería culé. Lejos quedan sus horas más bajas en la ciudad condal, a la que llegó con la imposible misión de discutir la titularidad del tridente Messi-Suárez-Neymar. Ni siquiera la marcha del brasileño le abrió las puertas de un once inicial que sólo pudo saborear en 23 ocasiones entre todas las competiciones. Razones más que fundadas para hacer las maletas rumbo a Renania del Norte-Westfalia, donde se ha reencontrado con su mejor versión.

Después de 1.098 días de larga espera para volver a festejar un gol con la camiseta nacional, no parece que este nuevo Alcácer pleno de confianza vaya a dejar pasar la oportunidad de consolidarse entre los habituales de Luis Enrique, que suma entre sus numerosas tareas un agradable dolor de cabeza más para perfilar la delantera que ha de llegar a la Eurocopa de 2020.

 

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