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La Gimnástica adeuda dos mensualidades a la plantilla

Los jugadores de la Gimnástica en un entrenamiento, con el central Cristian Moreno en primer término./Antonio 'Sane'
Los jugadores de la Gimnástica en un entrenamiento, con el central Cristian Moreno en primer término. / Antonio 'Sane'

Las nóminas de octubre y noviembre no se podrán pagar hasta que se abonen los 119.000 euros que se deben a Hacienda

Adela Sanz
ADELA SANZTorrelavega

La deuda de 119.000 euros con Hacienda deja a la Gimnástica con unos problemas de liquidez que han desembocado en el impago de dos mensualidades a la plantilla blanquiazul. De momento, los meses de octubre y noviembre no se ha pagado a la plantilla, aunque desde el club «se está trabajando en ello», asegura el presidente gimnástico, Tomás Bustamante. La solución a los problemas de liquidez pasan por «desbloquear la situación con Hacienda y eso es lo que se está intentando» por parte de la directiva torrelaveguense.

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La deuda con la Agencia Tributaria, cuyo origen hunde sus raíces en el impago del IVA del año del centenario gimnástico, ahoga a los de Mies de Vega, ya que «Hacienda nos exige el pago íntegro de 119.000 euros para conseguir el certificado de estar al corriente». La deuda de las dos mensualidades, que difundió Cadena Ser este martes, se solventará en el momento que tengamos ese certificado, ya que «con el desbloqueo de la situación cobraremos los 210.000 euros que están bloqueados, pero al no tener el certificado no podemos acceder a ellos», explica Bustamante.

Desde la Gimnástica destacan la importancia de abonar al erario público, ya que «hasta que no se tenga el certificado de estar al corriente de pago no se podrán cobrar subvenciones, derechos televisivos y demás cantidades de dinero que está bloqueado» ahora mismo. La vía elegida por el club para solventar definitivamente la situación pasa por «hacer una operación puente con una entidad bancaria para tener esa liquidez y pagar la deuda».

A la plantilla se la mantiene informada por parte de la directiva y hace una semana –el pasado miércoles– «se les comunicó la situación», continúa el máximo mandatario gimnástico. «Desde luego no es una situación agradable», pero el vestuario se mostró «receptivo y escuchó lo que le transmitimos», concluye.

Más inversión

La Gimnástica apostó este año por un fuerte incremento de la inversión en Segunda División B tras el ascenso a la categoría. La asignación para la primera plantilla –a falta de que se presenten los presupuestos oficiales el próximo 26 de diciembre en la Asamblea Extraordinaria– que se dio en un primer momento era un presupuesto que manejaba una cifra cercana a los 250.000 euros, incluido en esa cantidad el cuerpo técnico. Se podrían afinar un poco más las cantidades y dividirlas entre los 190.000 o 195.000 euros para los futbolistas y el resto del montante del área deportiva –algo más de 40.000 euros– para al cuerpo técnico encabezado por el técnico asturiano Pablo Lago.

El vestuario torrelaveguense cuenta con diez jugadores con fichas de profesionales –el mínimo exigido para Segunda B–, a los que se debe pagar por cada uno de ellos al menos el salario mínimo interprofesional: 707 euros mensuales. En principio, los del Besaya no querían que una inversión escasa o una mala decisión en la construcción de la plantilla lastrasen al equipo en una temporada que puede ayudar a bajar la deuda de la Gimnástica de una forma más rápida que en las últimas temporadas en Tercera. La viabilidad de los blanquiazules en la categoría está fuera de toda duda, ya que del aumento del presupuesto global a unos 600.000 euros se destinarán a rebajar el débito del club entre los 200.000 o 250.000 euros.

Dentro de la plantilla blanquiazul sólo seis efectivos tienen dedicación exclusiva, aunque hay más jugadores profesionales debido a la necesidad de cubrir el mínimo de fichas exigidas para la categoría de bronce del fútbol nacional

Así, al mes se puede calcular una media de poco más de 12.000 euros brutos –sin contar las primas que pacte la plantilla– que puede resultar, en principio, algo engañosa. Esto se debe a que algunos de los más jugadores jóvenes de la plantilla gimnástica no disponen de ficha profesional, liberando así efectivo para los jugadores clave del equipo.