Fútbol | Segunda B

La Gimnástica, pendiente de la evolución de Mati, Primo y Dani Salas

Carlos Cagigas marca a un jugador del Rinconeda, en el último amistoso gimnástico./Sane
Carlos Cagigas marca a un jugador del Rinconeda, en el último amistoso gimnástico. / Sane

El cuerpo técnico espera que los tres futbolistas lesionados se incorporen esta misma semana al trabajo a las órdenes de Pablo Lago

Adela Sanz
ADELA SANZTorrelavega

La enfermería de la Gimnástica comienza a estar concurrida durante la recta final de la pretemporada blanquiazul. Mati, Dani Salas y Primo están al margen del trabajo del grupo torrelaveguense por lesión, pero no hay que encender las alarmas. El cuerpo técnico del equipo del Besaya podrá recuperarlos esta semana según las previsiones del área de fisioterapia.

El central, con una luxación en el hombro derecho que se produjo durante la disputa del amistoso frente a la Real Sociedad B, se perdió los partidos ante Peña Sport y Rinconeda, pero seguramente esté listo para el último choque de preparación, que se disputará el próximo sábado ante el Cayón. Mati está evolucionando bien de su dolencia y si nada se tuerce podrá volver a entrenarse con el resto de la plantilla esta misma semana, si bien no puede confirmarse con exactitud el día.

El caso del centrocampista es diferente y su vuelta está prevista para finales de la próxima semana. Dani Salas, con una contusión muscular en el sóleo del gemelo de su pierna derecha, deberá guardar aún unos cuantos días más de reposo. A pesar de que su lesión no presenta rotura en el tejido muscular, en el examen médico se le detectó un pequeño hematoma intramuscular. El interior izquierdo, exjugador del Bansander, no pudo disputar los tres últimos amistosos, aunque si se cumplen los plazos podría participar algunos minutos el sábado, algo que todavía no se puede asegurar porque falta seguir el proceso de recuperación. De todas formas no hay prisa y se prefiere ser conservadores en este sentido y no precipitar su regreso, ya que lo importante es que llegue al inicio del campeonato de Liga en condiciones de jugar.

Al equipo blanquiazul le queda aún el amistoso que disputará el sábado frente al Cayón

Y por lo que respecta a Primo, que no jugó en Polanco debido a una sobrecarga en los abductores, podría estar de vuelta a principios de esta semana, al menos eso es lo que se espera si no sucede nada extraño. De esta forma, es más que probable que el goleador pueda estar a disposición del cuerpo técnico para la disputa del último choque de la pretemporada.

El resto de los futbolistas de la plantilla se encuentra en buenas condiciones y puede entrenarse con total normalidad. Incluso Borja Docal, que tuvo que retirarse en los últimos minutos del partido contra el Rinconeda, aquejado de molestias en la parte posterior del muslo de su pierna derecha. El lateral izquierdo abandonó el césped por precaución, ya que no era cuestión de arriesgar sin necesidad, y menos en un encuentro amistoso y con el resultado favorable.

Estos son los únicos contratiempos con los que la Gimnástica arranca el tramo final de su preparación antes del estreno liguero. A dos semanas de su esperado regreso a Segunda B, a la Gimnástica tan solo le queda un compromiso amistoso, el partido del próximo sábado en el Fernando Astobiza ante el Cayón, uno de los equipos punteros de Tercera. Este duelo servirá de último test para los de Pablo Lago, que ya deberán estar a punto para afrontar el primer encuentro de Liga, que les medirá en Irún al Real Unión.

Tras casi un mes de trabajo -los blanquiazules empezaron a entrenar el jueves 19 de julio- la Gimnástica entra ya en la última fase de su puesta a punto. En este tiempo ha disputado seis partidos amistosos con resultados dispares, en los que el juego ha dejado mejor sabor de boca que el marcador.

Los torrelaveguenses se estrenaron en Galizano, en el Memorial Manolo Preciado, ganando el primer duelo de 45 minutos al Ribamontán al Mar y cayendo en el segundo en la tanda de penaltis tras empatar a uno frente al Racing B. El segundo amistoso fue ante el Real Oviedo, frente al que jugó bien en algunas fases del encuentro pero acabó perdiendo (2-1). Después llegó el empate en Reinosa (1-1) contra el Naval, en un choque bastante gris de los torrelaveguenses.

Ante la Real Sociedad B, en el partido de presentación que se disputó en Noja, la Gimnástica ofreció dos caras, la buena en el primer tiempo y la mala en la recta final del choque, en el que los donostiarras marcaron los tres goles que le dieron la victoria (3-2). En Tafalla las cosas no fueron mejor y el Peña Sport, equipo de Tercera, se impuso por 2 a 0, pese a que los cántabros dominaron. Finalmente, en el último amistoso, jugado en Polanco, la Gimnástica se desquitó mostrándose muy superior a su rival y marcando siete goles.

Más allá de los resultados, el cuerpo técnico que encabeza Pablo Lago pretende que el equipo adquiera los automatismos necesarios para que la máquina empiece a funcionar sin que los engranajes chirríen. Y por lo visto hasta ahora el equipo funciona bien en varios aspectos, que permiten ser optimistas. Hay buen ritmo de juego, el balón circula con fluidez en las transiciones, por las bandas hay velocidad y desborde, no falta calidad en la creación y arriba hay suficiente dinamita. Los blanquiazules llegan con relativa facilidad al área rival y no les falta gol.

Su punto débil está siendo la defensa, como demuestra el hecho de que han encajado nueve goles. Teniendo en cuenta de que la retaguardia ha sido la línea que más cambios ha sufrido, con la llegada de nuevos centrales y los ajustes necesarios y lógicos, se trata de un hecho hasta cierto punto normal. Lo que no quiere decir que no preocupe en un equipo que la pasada temporada hizo de su seguridad defensiva una de sus señas de identidad.

 

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