La precocidad del arbitraje

Izan Errea (izquierda) e Iván Canales, el pasado domingo, en su debut como colegiados. :: 
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Izan Errea (izquierda) e Iván Canales, el pasado domingo, en su debut como colegiados. ::

Los colegiados cántabros Izan Errea (14 años) e Iván Canales (11 años), que debutaron el pasado domingo, son dos de los más jóvenes de España

JOSÉ CARLOS COMPOSTIZO

El próximo mes de diciembre Izan Errea González cumplirá catorce años. Con una misma vocación por el arbitraje, Iván Canales Franco hizo el pasado mes de septiembre once. Los dos saben lo que quieren ser de mayores: colegiados de fútbol en Primera División. Aunque en cierto modo, ya han cumplido su sueño, al menos en las categorías inferiores.

El pasado domingo Izan debutó dirigiendo el partido de categoría Benjamín grupo D entre el Monte y el Cervantes. Y a la misma hora y en el mismo campo, el Manolo Preciado, lo hacía Iván en otro encuentro de la misma categoría que enfrentaba a La Encina y al Marina Sport. Iván es el miembro más joven del Comité Técnico de Árbitros de Cantabria, y realizó junto a Izan el curso de acceso la temporada pasada en Santander. Ambos obtuvieron las mejores notas de su promoción, por lo que ya tienen el título que les permite dirigir partidos federados.

Cuando Izan e Iván soplaron por primera vez su silbato en el campo de la Federación Cántabra, las estadísticas históricas comenzaron a funcionar. La pregunta surgió por sí sola, ¿se había dado algún caso similar de precocidad arbitral en el fútbol español? «El debut de estos chicos es una alegría para todos nosotros. Además, yo creo que Iván puede que haya batido el récord de juventud dentro del arbitraje español», señala José Ángel Peláez, presidente de la Federación Cantabra de Fútbol, presente el pasado fin de semana en los encuentros. «También se demuestra que las cosas se están haciendo bien dentro del Comité de Árbitros», agregó.

Sus comienzos en el mundo del arbitraje son muy similares. Ambos llegaron de la mano de un amigo. «Empecé pitando a mi hermano en partidos de barrios. Y mi amigo Altuna me dijo que me fuera con él a apuntarme para estudiar arbitraje. Ahora quiero seguir mejorando para llegar a arbitrar en Primera División», reconoce Iván. Desde muy pequeño ha compaginado la práctica del fútbol -en el Pandas-, con los estudios. Por su parte, Izan tiene mucha semejanza con el que fue su compañero el día de su iniciación. «Estuve jugando en la Cultural durante siete años, pero lo dejé, ya que me di cuenta de que me gustaba más arbitrar. Mi padre me llevó al comité junto a mi amigo Pablo Prieto, y así empecé. Mi intención es llegar lo más alto que pueda, pero ya sé que es difícil, por eso habrá que trabajar mucho».

Una escuela de vida

Por su parte, el presidente del Comité Técnico de Árbitros de Cantabria, Adolfo Vázquez, que no pudo estar presente en el primer encuentro oficial que dirigieron Izan e Iván, aseguró que «estos chicos se van a encontrar con situaciones que no han vivido, pero el arbitraje es una escuela de vida, un aprendizaje continuo y ambos están preparados. El debut de estos árbitros nos congratula, pero no nos debería sorprender tanto. Estos chicos, junto con otros compañeros, tienen un gran currículo, han participado en los cursos de formación que imparte el director de la escuela Julio Sáez de Buruaga, que a su vez también fue su tutor. Ahora depende de ellos. Nosotros solo tratamos de ofrecer los medios», expone Vázquez.

A la conclusión del encuentro, además de recibir el aplauso de las aficiones de los cuatro equipos, los jóvenes colegiados fueron felicitados por todos los componentes de la federación. «Nos han dicho que sigamos así, que lo hemos hecho muy bien», subrayan los nuevos árbitros. Este fue el comienzo de la que se espera sea una larga trayectoria para los que a partir de ahora serán los señores colegiados Errea González y Canales Franco.