"Estoy cansado de estar siempre callado sabiendo que soy inocente"

IvánHierro, durante una de sus últimas competiciones en 2014/
IvánHierro, durante una de sus últimas competiciones en 2014

Iván Hierro reitera que no ha consumido ni suministrado productos dopantes y se siente perjudicado por una sanción impuesta "sin haberse demostrado"

ROBERTO RUIZ

"Iván Hierro Peña jamás ha cedido sustancias prohibidas a terceros, durante su larga trayectoria como atleta no ha dado positivo en ningún control de dopaje y no se le ha incautado sustancia prohibida alguna en su domicilio. Por ello, confiamos en que no se va a poder probar lo contrario, y en consecuencia, que el desenlace final de este asunto sea una sentencia absolutoria". Así se expresa Antonio Davide Musumarra, abogado de Iván Hierro. El atleta, acusado de suministrar sustancias dopantes insiste en su inocencia, pero prefiere ofrecer a través de su letrado su versión tras la imputación que en su momento hizo el Juzgado número 4 de Santander y que ha confirmado la Audiencia de Cantabria.

Hierro basa su defensa, entre otros factores, en que no se le ha detectado nunca el consumo de ninguna sustancia prohibida en los diferentes análisis efectuados hasta su sanción. Así lo transmitió ayer el propio atleta, que insistió a El Diario Montañés en la tesis que ha mantenido siempre: "No he dado positivo ni eludido o saltado nunca ningún control de dopaje", señalaba el santanderino.

"Estoy cansado de estar siempre callado sabiendo que soy inocente", continuaba el fondista cántabro, sancionado por un periodo de dos años (terminará el 7 de abril) por indicios de tráfico de sustancias prohibidas, según confirma él mismo. Pero lo hace con un matiz: "La Aepsad me ha tenido sancionado deportivamente dos años que termino dentro de quince días sin haberse demostrado".

Musumarra, por su parte, insiste en que "actualmente, Iván Hierro Peña se encuentra incurso en un procedimiento penal, pero no existe sentencia de condena firme respecto al mismo, pues ni siquiera se ha celebrado juicio; por lo tanto, no cabe duda alguna de que es inocente y como tal debe ser tratado".Apela así a la presunción de inocencia de un atleta que siempre ha negado los hechos.

Extensivo

"Debemos saber y no olvidar que el derecho a la presunción de inocencia vincula a todos: jueces, abogados, fiscales, periodistas", señala el letrado después de que el pasado martes, día 21, se hiciera público que la Audiencia ha confirmado la imputación tras el recursos presentado en su momento tanto por su cliente como por otras personas a las que se ha relacionado con una red que traficaría con sustancias dopantes, fundamentalmente EPO.

Hierro insiste así en su inocencia frente a la contundencia del auto del Juzgado número 4 y apela además a través de su letrado a tal presunción en un proceso ya muy largo que le ha apartado dos años de la vida deportiva, puesto que al margen del proceso judicial que se avecina está a punto de dar por terminada una sanción de la IAAF. En esta situación, el fondista prefirió durante el inicio de la crisis dejar el asunto, incluso su representación ante los medios, en manos de su abogado.

Al tiempo que respalda a su cliente, el letrado enfatiza como principal línea argumental que"el derecho a la presunción de inocencia es un derecho fundamental, recogido en el artículo 24.2, de nuestra Constitución Española. Dicho derecho supone que toda persona incursa en un procedimiento penal ha de ser considerada inocente mientras no se demuestre lo contrario y mientras no exista una sentencia de condena firme". No ofrece sin embargo detalles o información adicional sobre los hechos o la red de tráfico de sustancias dopantes de la que supuestamente, y siempre según el auto, podría haber formado parte el fondista cántabro.

La sanción deportiva que pesa sobre el santanderino no responde, en resumen a un castigo por dar positivo en un análisis, sino a la situación derivada de la OperaciónJimbo, precisamente la que la que ha planteado la imputación recurrida sin éxito a la Audiencia. Ahora será en la sala donde el atleta, que sigue entrenando con normalidad cuando está a punto de cumplirse su sanción, deberá defender su inocencia en un proceso en el que se han visto implicadas más personas, tanto deportistas de alto nivel como particulares de diferentes ámbitos.