Bolos

En busca del primer campeón

Alberto Díaz, al tiro en las semifinales de la Copa Apebol ante Renedo./Sane
Alberto Díaz, al tiro en las semifinales de la Copa Apebol ante Renedo. / Sane

Peñacastillo Anievas Mayba y Hermanos Borbolla se juegan hoy en El Corte Inglés la Copa Apebol, el p rimer título de la temporada bolística

BORJA CAVIA SANTANDER.

Es algo frecuente buscar titulares rimbombantes para definir en pocas palabras lo que luego hay que que transmitir en alguna palabra más. Partido del siglo, el duelo del morbo... Enfrentamientos como el de esta tarde entre Peñacastillo y Hermanos Borbolla dan para muchos juegos de palabras, aunque dadas las alturas de la temporada lo mejor es optar por la prudencia, fundamentalmente por dos razones: los bolos no son el fútbol, requieren de mucha más serenidad, y ambas cuadrillas se enfrentarán en la última jornada de Liga allá por el mes de agosto. Por lo que no está de más guardar algún titular para futuras ocasiones.

Más allá de la literatura, lo que se pone en juego en la bolera instalada en el Centro Comercial Bahía de Santander es el primer título de la temporada, quizá no el más importante, pero sí una buena piedra de toque para coger confianza para lo que viene. Y, además, con las dos peñas favoritas a todo frente a frente. Un equipo que ha marcado una época ante otro preparado para hacerlo, la partida que ha ganado cinco de las siete últimas Ligas ante la que se ha impuesto en las otras dos. Sobran las palabras.

Para los de Cañas además supone otro reto, el de ganar la competición por primera vez para sus vitrinas. Solo una final, en 2012 ante Casa Sampedro, es su escaso bagaje en una copa que los nojeños han ganado en cuatro ocasiones, la última de ellas en 2015 ante Torrelavega Siec. Así pues, un trofeo que tiene un plus añadido para ambos clubes.

La final mide a un equipo, Borbolla, que ha marcado una época y a otro, Peñacastillo, que está dispuesto a hacerlo

En semifinales ambos optaron por tácticas idénticas tanto de tiro como de raya, algo que es de presuponer que variarán de cara al compromiso de hoy, especialmente esa raya al medio al pulgar que, de mantenerse, eso sí, podría proporcionar un gran espectáculo a los numerosos aficionados que a buen seguro se darán cita en El Corte Inglés, poblando incluso el gallinero que forma la planta superior del centro comercial capitalino.

Hasta ahora, las sensaciones son buenas para ambos conjuntos. Peñacastillo, exento en la primera ronda como vigente campeón liguero, se ha visto obligado a disputar los seis chicos del encuentro en sus dos duelos previos, primero ante Comillas en Maliaño, después de ir siempre por delante en el marcador, y después ante Riotuerto en semifinales, ya en El Corte Inglés, tras remontar un 2-0 que le había puesto las cosas muy complicadas. De menos a más en la competicion los santanderinos, que todavía, como es lógico, no han acabado de encontrar el acople necesario.

Hermanos Borbolla, por su parte, ha solventado sus compromisos hasta ahora por la vía rápida boleando por cuatro a cero. Primero, en la ronda previa, en la siempre difícil bolera de Los Corrales ante una cuadrilla de La Rasilla que la temporada pasada había sido capaz de derrotar a los nojeños en Liga. El siguiente rival en el camino costero fue Los Remedios, que también sucumbió por un holgado margen, siendo Renedo el pasado lunes la última víctima de una partida que, de momento, camina con solvencia por el devenir de la temporada.

Para el final queda el morbo añadido de ver por primera vez a Jesús Salmón y Eusebio Iturbe enfrentándose a sus excompañeros, algo que los aficionados no esperaban ver hasta el final de la primera vuelta de Liga pero que ha llegado mucho antes, quizá hasta demasiado pronto, cuando las muñecas no están a punto todavía, si es que en algún momento los Óscar, Lolo, Víctor, Haya y compañía no tienen el punto de mira afinado. Que sería mucho presuponer a estas alturas.

Lo que está claro es que de la cita saldrá un equipo reforzado y otro satisfecho por, a estas alturas de temporada, estar jugando bien a los bolos. Todos ganan de alguna manera y eso solo puede ser bueno para los bolos, para el aficionado y para la apasionante competición liguera que arrancará la semana que viene, que, visto el estado de forma de ambos, se avecina apasionante.