Bolos

Lavid gana en Quijano ante Julián Crespo su primer concurso del año

Lolo Lavid derrotó por tres chicos a uno en la final a Julián Crespo. /Antonio 'Sane'
Lolo Lavid derrotó por tres chicos a uno en la final a Julián Crespo. / Antonio 'Sane'

El de Las Fraguas deja fuera a Óscar González en cuartos tras derribar 144 bolos y elimina a Mario Pinta en la ronda de semifinales

Borja Cavia
BORJA CAVIASantander

Lolo Lavid se impuso en la tarde de ayer en Quijano en el Concurso Valle de Piélagos. El jugador de Borbolla doblegó en la final a Julián Crespo, en un duelo que enfrentó a los dos mejores en las tiradas de clasificación.

El torneo, jugado bajo el sistema del KO, tuvo emoción desde las primeras bolas y al final dejó a un nuevo ganador de una prueba puntuable este curso. Con Lavid ya son cinco los que han subido al primer lugar del podio: Carlos García en Madrid, Rubén Haya en Renedo, Pepín Alonso en Los Corrales y Óscar en La Portilla, además de Lolo.

Antes, el de las Fraguas había dejado fuera en cuartos de final en una eliminatoria de poder a poder a Óscar González, que aspiraba a repetir el triunfo de Barcenilla. Los dos jugadores de Borbolla ofrecieron emoción hasta el final, aunque a la postre fue Lolo el que con 144 bolos se llevó el gato al agua.

En el resto de cuartos de final, Mario Pinta había sido el primero en avanzar a semis. Bajo un sol de justicia, el de Torrelavega Siec superó a Jonathan García con claridad, al igual que Alberto Díaz, que no dio opción a Juanjo González. El último en colarse en semifinales fue Julián Crespo, que ganó a Iván Gómez. El de Oruña había sido el mejor de todos los jugadores en la fase de clasificación al derribar 140 palos, los mismos que Lavid, y demostró que pese a no militar en un equipo de División de Honor es un bolista a la altura de los mejores.

Ya en la siguiente ronda, Lolo Lavid también logró superar a su rival, en este caso Mario Pinta, que finalizó cuarto el concurso. En la otra semifinal Julián Crespo se impuso a Alberto Díaz por tres bolos. Ya en la final, el de Borbolla demostró que no quería dejar escapar la oportunidad y doblegó al de Oruña para hacerse con su primer trofeo puntuable de la temporada por tres chicos a uno.

Qujano acogió un concurso atípico, en el que no estaban Víctor González o Jesús Salmón, y en el que el sistema de competición favoreció la emoción hasta el final. Una prueba de fuego una semana antes del Campeonato Regional, siete días en los que no habrá otra final puntuable para testear el estado de forma de los principales favoritos.

Para las dos próximas finales de concursos puntuables habrá que esperar dos semanas, cuando el día 24 se dispute en Peñacastillo el Gran Premio Ayuntamiento de Santander y el día 26 Roiz acoja la final del Memorial Calixto García.