Medio millón para rehabilitar El Verdoso

Imagen de archivo de la bolera de El Verdoso./DM
Imagen de archivo de la bolera de El Verdoso. / DM

El corro, inaugurado en 1978, volverá a lucir su mejor imagen tras las obras de mejora

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

El Verdoso recuperará su antiguo esplendor. La bolera santanderina, todo un emblema desde su inauguración en 1978, se someterá este año a una profunda remodelación integral; un plan de choque para restaurar un corro muy castigado por el paso del tiempo y las estrecheces económicas de su moradora: la no menos emblemática Peña La Carmencita.

En los últimos años, los propios peñistas habían destinado todos los recursos posibles, tanto materiales como humanos, a arreglar en lo posible el deteriorado estadio bolístico, de titularidad municipal pero en el que la Casona estuvo mucho tiempo sin invertir.

Ya hace dos años desde que el Ayuntamiento de Santander avanzó su intención de actuar en diferentes boleras, con especial atención a El Verdoso, y la sectorial de deportes ha confirmado la buena noticia para La Carmencita, en particular, y para los bolos, en general. Ayer se hizo pública la inversión de medio millón de euros para actuar en el recinto, lo que unido a los trabajos que ya había efectuado la peña y a las actuaciones municipales de otros ejercicios devolverá a la bolera a su mejor estado.

Los corros en sí ya habían sido rehabilitados (además de la principal, las instalaciones disponen de una segunda auxiliar). También se actuará en las gradas, la sede social del club y, en general, en todo el conjunto.

Las obras de rehabilitación obligarán a los diferentes equipos (La Carmencita dispone de formación masculina y femenina, además de filial) a jugar en otras boleras durante los meses que duren los trabajos, como ya ha anunciado la propia peña.

En Santander existen diferentes recintos, entre ellos dos cubiertos y con buena capacidad: la Mateo Grijuela, en la que juega Peñacastillo Anievas Mayba, y la Marcelino Ortiz Tercilla, actual feudo del Bansander. Son dos posibilidades abiertas, dado que ambas peñas han mostrado siempre su interés de colaboración con los bolos. Otro asunto será la disponibilidad horaria, en especial en un Peñacastillo con también con mucha actividad.

En caso contrario, La Carmencita deberá buscar otras alternativas entre las diferentes boleras existentes en Santander o en cualquier otro corro en el que le sea factible jugar.

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