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Peñacastillo, títulos a pares

Víctor González y Rubén Rodríguez levantan sus trofeos de campeones de España de peñas por parejas, que conquistaron ante Jesús Salmón y Óscar González./Sane
Víctor González y Rubén Rodríguez levantan sus trofeos de campeones de España de peñas por parejas, que conquistaron ante Jesús Salmón y Óscar González. / Sane

Rubén Rodríguez y Víctor González ganan el Nacional de peñas por parejas con récord, 1.123 bolos

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Cualquier deportista ha vivido esa sensación. Los más modestos, quizá sólo un instante en su vida. Ese momento en que se marca un gol imposible, canastas desde cualquier punto del campo... O un golpe propio de los mitos del golf para que la bola entre directa al hoyo. Lo complicado es que ese momento dure en el tiempo. Y más aún que, además, lo tenga todo un equipo. Peñacastillo Anievas Mayba está en esa situación. Además de la calidad innata de sus bolistas, este año les sale todo. Ayer, Rubén Rodríguez y Víctor González se proclamaban campeones de España de peñas por parejas de Primera Categoría. Y lo hacían, además, batiendo el récord del torneo, en poder de Rubén Haya y Carlos García (Puertas Roper) desde 2016 en Santander con 1.121 bolos. El dúo de los capitalinos acertó con dos más, 1.123. Pero sobre todo, dio la vuelta a una situación que casi todo el mundo daba por imposible. Tras las dos rondas del jueves, Jesús Salmón y Óscar González entraban al día grande con un +27 sobre Rubén y Víctor. Una diferencia que en manos de los dos ases de Borbolla parecía como subir el Everest a la pata coja y en camiseta. Pero Rubén Rodríguez y Víctor González tenían ese aliado en forma de estado de gracia de su peña en este 2018. Campeona de Liga y ahora campeona de España por parejas. Títulos a pares. Mañana domingo tiene además la posibilidad de ganar la Copa Federación Española de Bolos.

La tarde en la Severino Prieto arrancaba con las semifinales. Rubén Haya y Carlos García (Puertas Roper), derribaban 265 bolos para sumar 794 y ocupar el tercer cajón del podio. Pedro Gutiérrez y Carlos Gandarillas, el otro equipo de Peñacastillo en las semifinales, se iban a 264 para totalizar 789. Serían cuartos. Quedaba el 'partido' de semis en el que las dos parejas se mirarían con el rabillo del ojo. Rubén y Víctor ante Jesús y Óscar.

Los Borbollas habían hecho el jueves dos rondas memorables. Tanto que con 584 bolos los que estaban a tiro de récord eran ellos. Pero en las 'semis' flojearon de lo lindo. Sobre todo en una séptima mano en la que derribaron 17 bolos -3 de tiro y 14 de birle-. Mientras, el dúo de Peñacastillo seguía con una regularidad insultante y sin bajar de 30 en ninguna mano. En esa séptima tirada, el 244-213 suponía que con +31, Víctor y Rubén se ponían por delante en el campeonato. Tras acabar la semifinal, la diferencia fue de 37 bolos (285-248). Así las cosas, la pareja de Peñacastillo entraba en la final con 10 bolos de renta, 842 frente a 832 de Salmón y Óscar.

La quinta mano

El campeonato se había puesto de cara para Peñacastillo. Pero enfrente estaban dos jugadores que se han ganado un puesto con letras mayúsculas en la historia de los bolos. Jesús Salmón y Óscar González empezaron perdiendo en la final (34-43), pero cogieron el mando en la segunda mano. En la tercera, su diferencia a favor era de +5 (113-108), con lo que el título estaba muy en el aire. Pero llegó la quinta mano de la tarde en la Severino Prieto. En una de sus bolas, al birle, Víctor González dio otro golpe de autoridad como nuevo señor del asunto. Siete bolos cayeron al cutío de la Severino Prieto. 30-45 en esa mano y 177-189 en total. El título sacaba ya billete para las vitrinas de Peñacastillo Anievas Mayba. Y como Rubén y Víctor no bajaron el ritmo (277, 280, 285 y 281 bolos en las cuatro tiradas del campeonato), al final el récord fue para ellos. La nueva plusmarca es de 1.123.

«Hemos jugado muy bien y nos ha salido todo perfecto. Y hemos estado muy regulares», señalaba Víctor González después de sumar su tercer gran título del año, tras ganar la Liga e imponerse en el Regional individual. «Esa bola de siete ayudó, pero aún quedaba mucha final». Igual de contento estaba el capitán de la peña, un Rubén Rodríguez que el año que viene no estará en Peñacastillo. «Estaba muy igualado. Y ha sido una final bonita por resultado, poca distancia, tensión... Jesús y Óscar eran favoritos, pero el deporte es así. Y es lo bonito. Mañana domingo intentaremos poner el colofón a esta gran temporada ante Puertas Roper en la final de la Copa FEB».

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