Automovilismo

«Un coche como el de Sainz no tiene presupuesto»

José Luis Peña, junto a su copiloto. :: DM /
José Luis Peña, junto a su copiloto. :: DM

José Luis Peña afronta el Rallye du Maroc como líder del Mundial en su categoría y en busca de un podio que le afiance en esa posición

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

José Luis Peña no sació sus ansias de aventura con el pasado Dakar, en el que terminó cuarto en la categoría de buggys. El cántabro quiere más y ahora busca el Campeonato del Mundo de cross country (en la categoría T3, que pese a no ser la absoluta sigue siendo del Mundial) tras una brillante trayectoria. El Raid de Marruecos, que ahora inicia, y el de Portugal, que cierran el calendario, son los escenarios en los que debe defender su liderato.

–¿No se quedó contento con elDakar, que ahora se mete en un calendario completo de raids?

–Empezamos en Abu Dabi solo por probar, porque sabíamos que aquello son todo dunas, pero resulta que ganamos y nos pusimos líderes, así que fuimos a Qatar, que estaba al lado, hicimos segundos y pudimos seguir como líderes. Con ese resultado nos animamos y al final hemos seguido haciendo todas las pruebas.Ahora llegamos como líderes del campeonato a esteRaid de Marruecos, de seis días y muy completo: con piedras, dunas y de todo.Es casi como unDakar en pequeño. Y después, Portugal.A ver si podemos hacer un buen puesto y después traernos el campeonato.

–¿Y después de después?

–Si gano el Mundial, como este año, que no habrá Dakar, quiero hacer una gran prueba, me gusta el Segway Rally, que es el Rusia-China, y en 2020 intentaré el Dakar de nuevo.

–Sigue con los raids. Ya que prueba experiencias de madurez, ¿no le han picado los rallies?

–Soy muy aficionado, pero no me gusta para competir. En un raid tienes un road book, debes hacer una navegación y todo es desconocido o secreto; no saber lo que te vas a encontrar.Y es ese no saber y ese adaptarse es lo que me gusta.En cambio, en el rally lo que tienes que hacer es meterte de lleno, entrenar un tramo y saber qué hay que hacer en cada milímetro. Y todo esto te lo canta el copiloto.Y además, se va mucho más rápido.

–Presume de haber sido el mejor debutante en coches del Dakar. Un debutante veterano, eso sí...

–Bueno, ha sido cuando por fin he podido competir. Yo siempre he tenido mucha afición al automovilismo, ya desde muy pequeño, pero nunca me pude dedicar a ello, entre otras cosas porque es muy caro. Además empecé muy joven, con 23 años, como empresario, y una empresa lleva mucho tiempo y mucho esfuerzo. Me ha absorbido prácticamente toda mi juventud, y cuando ya he podido delegar un poco y, por supuesto, cuando he ganado dinero suficiente como para poder hacerlo, es cuando me ha entrado el gusanillo de competir.Y aquí estoy.

–Su empresa ha condicionado su vida en todos los sentidos...

–Es una empresa de construcción. Mi padre también era constructor y yo dejé de estudiar pronto para ponerme a trabajar como delineante con un arquitecto y aprendí los pormenores de la construcción. Después me casé, me marché de viaje de novios, y cuando regresé mi padre había cerrado la empresa, así que me puse por mi cuenta y hasta hoy. Es una empresa de construcción que no es al uso; normalmente no trabajamos para cualquier persona, sino que tenemos unos clientes muy especiales a los que mimamos y cuidamos mucho. Absorbe mucho tiempo.

–Pero le ha permitido competir, porque de otro modo tal vez fuera imposible. ¿Cuánto cuesta el Dakar?

–Mucho dinero. Lo más barato es la moto en clase maratón, en la que vas tú solo y la organización te lleva una caja de un metro por un metro en la que debes meter todo: piezas, caseta, saco, herramientas...Eso viene a estar sobre los 90.000 euros.

–¿Y un coche como el de Carlos Sainz?

–No tiene presupuesto, pero seguramente cada Peugeot haya costado dos o tres millones de euros.

–Le debió resultar difícil conseguir patrocinios, al margen de asumir la inmensa mayoría del presupuesto en primera persona...

–Sí, muchísimo. La crisis ha cogido a todas las empresas, y el Dakar vende, pero no lo suficiente. He conseguido apoyo de empresas próximas, de amigos, clientes, proveedores ... Pero después está la aportación personal, que es el 80%.

–¿Y cómo es que su mujer no le dijo que cómo se metía en esas faenas?

–Tengo la suerte de tener una esposa bastante comprensiva, aunque al principio me costó convencerla. Al principio fue: «O no corres o el divorcio».Después me dijo: «Bueno, si no hay peligro... Pero no quiero que corras». Y le contesté: «Bueno, si voy a una competición iré a correr...».Lo tercero, cuando le dije el Dakar fue un no rotundo, pero después entendió que era el sueño de mi vida, me apoyó y de hecho fue conmigo como parte de la asistencia.

–¿Pero cómo le dio por eso de los raids? Máxime a su edad...

–Era mi sueño desde hace muchos años. Al principio compré unos quads y empecé a ir con mis hermanos al monte, siempre de arriba para abajo. Y siempre era el que más corría de los tres. Luego vino un buggy con el que me hacía mis excursiones y me lo pasaba de maravilla. Entonces mi hermano César me dijo: '¿Por qué no te haces alguna prueba?'. Y empecé en Valencia con el Buggy Challenge. Incluso gané alguna prueba y di el salto al Campeonato de España de raids y todoterreno. La primera carrera que hice fue la Baja Burgos, en septiembre de 2015 y mi hermano falleció el 24 de agosto de ese mismo año.No me quedaron ganas prácticamente de hacer nada, pero toda la familia me animó y bueno, como él quería me decidí.

–Y después el Dakar, nada menos..Menos mal que no le dio por boxear, porque se planta en Las Vegas.

–Para mi es la mayor aventura que hay en el automovilismo.Lo he seguido desde siempre; desde la época africana. En 2013 y 105 fue a verlo a Argentina y en 2017 fue en la asistencia de un equipo.Fue entonces cuando lo viví desde dentro y me enganchó del todo.No sabía cuándo lo iba a poder hacer, pero estaba en elCampeonato de España, me iba bien,Polaris apostó por mi, me puso en contacto con un equipo francés que tenía un coche para mí, llegamos a un acuerdo económico y allí nos fuimos.

Cinco etapaspara buscarel podio

El Rallye du Maroc, conocido antiguamente como Oilibya Rallye, se disputará desde hoy y hasta el 9 de octubre en Marruecos. La carrera a la que acuden todos los pilotos que competirán en el Dakar, al ser una prueba muy similar al desafío más extremo del mundo, consta de un prólogo de presentación y cinco etapas divididas en uno o dos tramos especiales. Tras la semana de competición, los pilotos deberán completar casi 2.000 kilómetros muchos de ellos por pleno desierto. La jornada de hoy arranca con la verificaciones y mañana se abordará la etapa prólogo, que cuenta con 47 kilómetros. Será el jueves cuando comience el recorrido con una primera etapa de 489 kilómetros, de los que 322 son de enlace.

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