Un nuevo 'boss' para que 'avanti' Fernando

Fernando Alonso, con gesto de decepción /
Fernando Alonso, con gesto de decepción

El piloto español tendrá en Marco Mattiacci su cuarto jefe en la Fórmula Uno. Con los tres anteriores tuvo una relación de amor-odio

JAVIER VARELAMadrid

Tenemos jefe nuevo en el 'pit-lane'. Fernando Alonso, curtido en mil batallas en el 'Circo' de la Fórmula Uno, vivirá una situación nueva en el equipo Ferrari. Stefano Domenicalli, el que hasta ahora era su jefe en la 'Scuderia', cierra su etapa como máximo cargo deportivo de Ferrari que empezó a finales de 2007, cuando accedió al puesto en sustitución de Jean Todt, actual presidente de la Federación Internacional de Automovilismo.

Los motivos de su marcha van más allá de haber conseguido sólo en estos casi siete años un solitario Mundial de Constructores en 2008. Las prestaciones del nuevo monoplaza de la Scuderia en las tres carreras que se han disputado en 2014 han sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Lucca de Montezemolo.

Fernando Alonso puede presumir de ser uno de los pilotos favoritos de los jefes de la Fórmula Uno. De hecho, en los dos últimos años, a pesar de no haber conseguido el título mundial, ha sido elegido por los jefes de todos los equipos del Mundial como el mejor piloto en 2013 y el segundo mejor en 2014. Además, todos los jefes que ha tenido en sus 13 años en la Fórmula Uno han hablado maravillas del piloto español, aunque no todo han sido flores en estos años y ha mantenido una relación de amor odio con alguno de ellos.

El primero fue Flavio Briatore, todo un personaje dentro y fuera de la Fórmula Uno. Fue el que le dio la oportunidad de subirse a un Minardi en 2001 y el que le hizo campeón del Mundo en 2005 y 2006 al volante de un Renault. Aquellos años fueron de vino y rosas y la relación entre ambos superaba el aspecto profesional (llegó a ser su mánager). Briatore, que siempre ha declarado que Alonso es el mejor piloto del paddock, no aceptó de buen grado la marcha de Alonso a McLaren en 2007.

Precisamente en la escudería británica fue donde Alonso tuvo su peor experiencia con un jefe. Ron Dennis reconoció en septiembre de 2007 que no se hablaba con el piloto español desde que discutieron en el GP de Hungría (disputado el 5 de agosto). En la clasificación de aquel GP, Alonso 'frenó' a Hamilton en la zona de boxes y eso le hizo perder la 'pole' en beneficio del español, que al final fue sancionado con cinco posiciones. Aquella maniobra fue el detonante que faltaba para que la relación Alonso-Hamilton-Dennis explotara definitivamente.

Fernando Alonso salió como alma que lleva el diablo de McLaren y encontró hueco en Renault, la que había sido su casa hasta su marcha a McLaren. Pero en la escudería francesa se encontró un equipo diferente al que dejó, con muchos problemas, poca fiabilidad y escasas opciones de luchar por hacer algo importante. En esta situación, la relación con Briatore se tensó y el italiano criticó que Alonso pusiera en duda el monoplaza en todas las carreras.

Su llegada a Ferrari en 2010 parecía que le permitiría tener más poder. Por encima suyo tenía a Stefano Domenicalli, un hombre dialogante, al que le gusta tener en cuenta la opinión de los pilotos y con un perfil más afable que el del resto de 'cappos' del paddock. Declaró amor eterno a Alonso, del que llegó a decir que estaba "enamorado", pero los resultados no llegaban y las primeras quejas del español no gustaron al italiano.

Al final de la pasada campaña, con un nuevo subcampeonato para Alonso y un decepcionante tercer puesto para Ferrari en el Mundial de constructores, Domenicalli confesó que "Alonso sigue siendo el patrimonio más importante del equipo Ferrari, pero no hemos sido capaces de darle una máquina acorde con su talento. Eso sí, le dio un tirón de orejas al español al asegurar que "en Ferrari las cosas se ventilan en privado. El mal arranque de temporada ha acabado con su marcha de la Scuderia.

Y como siempre pasa en estas situaciones, a rey muerto, rey puesto. El próximo jefe de Fernando Alonso -y de Kimi Raikkonen- será otro italiano, Marco Mattiacci. Un mago de las ventas que conoce bien la casa, pero que es más experto en expandir la marca que en el paddock de Fórmula 1. ¿Será la solución para que por fin el Ferrari pueda competir de tú a tú con los Mercedes y los Red Bull? Sólo el tiempo lo dirá.