Sainz Jr. busca asiento en Fórmula 1 más allá de Toro Rosso

Carlos Sainz Jr. /
Carlos Sainz Jr.

El piloto madrileño tantea alternativas a Red Bull y está negociando con otros equipos, por si estos le dan la patada

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

El recientemente proclamado campeón de las World Series, Carlos Sainz Jr., no tiene nada definido su futuro inmediato. En una extraña sucesión de acontecimientos, el piloto madrileño ha pasado de ser el favorito de Red Bull para subirse al Toro Rosso en 2015, a ser simplemente un candidato más e, incluso, ser un segundo plato, todo en menos de un mes. Es por ello que Sainz está buscando alternativas.

Según hemos podido confirmar, Sainz Jr. está negociando con varios equipos de Fórmula 1 para dar el salto el año que viene. Es su objetivo fundamental, y no contempla otra cosa que no sea compartir parrilla con Fernando Alonso, Lewis Hamilton y compañía.

Después de cumplir con los plazos que le pidió Helmut Marko, máximo responsable del Programa de Jóvenes Pilotos de Red Bull, prácticamente sólo le quedaba firmar el contrato, cogerle las medidas para el mono y empezar a fijar las fechas para las pruebas con el monoplaza del año que viene. Sin embargo, se ha abierto la posibilidad de que finalmente decidan subir a Alex Lynn (líder y máximo favorito para ganar la GP3, campeonato que permitió la llegada de Daniil Kvyat en 2014), o mantener a Jean Eric Vergne (como mentor de Max Verstappen en 2015). Sainz sabe de su valor y ha empezado a mover sus fichas con otros equipos.

El objetivo es estar en Fórmula 1 el año que viene, claro, pero aunque los asientos son limitados, obviamente buscan un monoplaza en el que puedan ser competitivos. Si puede ser, no queremos estar en Caterham, claro, afirman los más allegados a Sainz, citando el ejemplo de un equipo que lucha por no ser últimos en cada carrera y que incluso podría desaparecer más pronto que tarde.

Posibilidades

¿Qué opciones, por tanto, maneja Sainz para estar en la parrilla de la temporada 2015? Obviamente que nadie le espere subido a un Ferrari, un Mercedes o un McLaren, aún castillos vedados, y tampoco en Red Bull (antes pasaría por Toro Rosso y además ya tendrán a Ricciardo y Kvyat) o en Williams, que mantendrán su alineación (Bottas y Massa) la próxima campaña. Quedan huecos en Lotus (pese a que confirmaron a Maldonado, el cambio de motores a Mercedes puede dejar al venezolano fuera, y Grosjean está en el alero), en Force India (Hülkenberg fue renovado este pasado lunes, nada se sabe aún de Pérez), Sauber, Marussia, Caterham (estos dos últimos están descartados por el propio Sainz) y, obviamente, Toro Rosso como compañero de Max Verstappen.

Este último es el camino más sencillo, más lógico y más directo a la Fórmula 1, con los colores de Red Bull que lleva defendiendo desde hace años. Es la primera opción que maneja y por ello Sainz Jr. viajó a Austria desde Jerez nada más proclamarse campeón de las World Series. Trofeo en mano, pasará esta semana en el país alpino negociando directamente con Helmut Marko. Ya ha demostrado que está preparado para dar el salto, y sólo busca una respuesta a la altura de quien le ha ido marcando los pasos en su carrera automovilística.

Sainz ya sabe lo que es montarse en un Fórmula 1, con resultados más que positivos. Además de diversas acciones publicitarias, como la de meter un RB7 en un centro comercial de Dubai, el piloto madrileño dejó muy buenas sensaciones en los test que realizó el pasado verano con el Red Bull de Sebastian Vettel en Silverstone. Rodó en tiempos muy similares a los de Ricciardo y el tetracampeón, y se ganó el elogio de compañeros y técnicos de la escudería que por entonces aún ostentaba el título de campeón. Esto unido a su gran temporada en las World Series (récord de victorias del certamen, récord de juventud, primer piloto de Red Bull en proclamarse campeón) y una fidelidad fuera de toda duda deberían ser argumentos suficientes para convencer a Marko, pero la trituradora Red Bull no siempre atiende a la lógica.

Carlos Sainz Jr. no quiere ir a otro sitio que no sea la Fórmula 1 en 2015, y en ello trabaja. Es su principal y único deseo, y si no puede ser en Toro Rosso, será en otro equipo, que la vida y el automovilismo, no se acaban entre las paredes de Red Bull.