El 'flow' de Hamilton

El 'flow' de Hamilton

Tras una temporada de altibajos, Hamilton llega al momento decisivo en su mejor forma

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROmadrid

En el argot rapero, tener flow consiste en la capacidad del MC el cantante de rap- de encajar una serie de versos perfectamente armonizados con la base musical. Si llevamos este concepto a las carreras, podríamos decir que los pilotos con más flow son aquellos capaces de ajustar las capacidades de su coche a cada circuito y sacar el máximo rendimiento posible. Llevando esta comparación a un caso concreto, sin duda podemos concluir que Lewis Hamilton tiene mucho flow en esta recta final del campeonato del mundo.

Si en la Fórmula 1 hay un piloto que ha adoptado el inconfundible estilo de los raperos norteamericanos, ese es el piloto de Hertfordshire. Ropas anchas y caídas, gorras con viseras que darían sombra a media parrilla y complementos como el ostentoso colgante de oro con seis modelos de Mercedes pintados al estilo Warhol que llevó a Austin, le sitúan en el centro de todas las miradas, sobre todo en comparación con el estilo más bien sobrio del resto de componentes de la parrilla. Pero si hay algo que dice mucho más del estado de ánimo de Lewis Hamilton es su lenguaje no verbal.

Este domingo lo volvió a hacer: sonrisa, dedos en V y salto al puesto más elevado del podio. Hasta en diez ocasiones esta temporada hemos visto al líder del campeonato realizar este particular ritual, cinco de ellas consecutivas y la última este domingo en Austin. Lewis Hamilton está en el momento cumbre de su actuación, no sólo esta temporada, sino en su carrera deportiva. A falta de dos carreras por disputar, ya lleva el doble de victorias que en 2008, cuando se alzó con el campeonato en aquel Gran Premio de Brasil de infarto.

Miedo a una avería

Hamilton nunca antes se había visto en una situación tan privilegiada para subir al Olimpo. Su comunión con el Mercedes W05 es total ahora y está a dos segundos puestos de proclamarse bicampeón del mundo de Fórmula 1. Nada puede hacer un Nico Rosberg que se diluye como un azucarillo ante el ímpetu de su examigo pero aún compañero de equipo. Al alemán se le escapa entre los dedos el título, como si fuera arena, y de ser el piloto más fiable del campeonato y el gran favorito ha pasado a un segundo plano del que no parece poder salir. Las luchas internas le han pasado factura, y quizá haya perdido la mejor oportunidad de su vida.

Hamilton acumula ya 32 victorias en su carrera deportiva, las mismas que Fernando Alonso, y ya puede presumir de ser el piloto con nacionalidad británica que más veces se ha coronado, superando al mítico Nigel Mansell. Además, se ha quitado de encima esa fama de piloto excesivamente impetuoso y sin paciencia: ahora sabe templar las carreras, cambiar el ritmo de un Allegro a un Moderato o acelerar a un Vivace si así lo requiere la partitura. Se ha convertido en un director de orquesta al que sólo un fallo en el violín principal, en forma de avería mecánica, puede privarle del campeonato.

A la sombra

Y este es su mayor enemigo. Agazapados a la sombra, los problemas técnicos le amenazan desde hace tiempo. Las condiciones normativas de la FIA obligan a todos los pilotos a tener que cuidar la mecánica como hacía mucho que no habíamos visto en Fórmula 1. Sebastian Vettel lo sabe bien, ya que para optar a tener un coche competitivo tuvo que colocar una sexta unidad de potencia que le obligó a salir desde el pit lane. También Fernando Alonso confesó que habían estado planteándoselo en Ferrari, aunque finalmente lo descartaron. Tampoco habría supuesto una gran diferencia, porque de donde no hay, no se puede sacar

Para Hamilton su talón de Aquiles está en los frenos. El pasado sábado, tras la sesión de clasificación Paddy Lowe, director ejecutivo técnico de Mercedes, confesó que se habían encontrado una diferencia temperatura más que notable entre los discos delanteros del monoplaza del líder, lo que le privó de realizar la jornada con normalidad. No es la primera vez que los frenos le dan guerra: ya en Canadá abandonó por este motivo. En caso de problema mecánico para Hamilton en Brasil, la doble puntuación de Abu Dabi será definitoria, tal y como quería Bernie Ecclestone cuando propuso la norma a la FIA.