Alonso, el apagafuegos

Alonso, el apagafuegos

El piloto asturiano protagoniza la imagen del primer día del Gran Premio de Brasil: su Ferrari salió ardiendo al final de los segundos entrenamientos. Rosberg comanda la jornada

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Restaban poco más de 20 minutos para el final de la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Brasil de Fórmula 1 cuando, de manera inesperada, un coche rojo empezaba a soltar el característico humo blanco que se deriva de un motor roto. Ese coche iba conducido por Fernando Alonso, que en cuanto pudo aparcar el monoplaza sintió a su espalda el calor de las llamas: el coche estaba ardiendo. El desgastado propulsor que en la Scuderia montaron en el monoplaza de Alonso para los ensayos de este viernes dijo basta, y Alonso se vio obligado, extintor en mano, de apagar él mismo el incendio que se había formado.

Afortunadamente se quedó en una anécdota que el propio Alonso se tomó a risa. En cuanto volvió a boxes, lo primero que dijo es que se sentía como un bombero torero y no fue a más la situación. Alonso podrá rodar sin problemas ni sanciones este sábado, ya que este propulsor no era el mismo que iban a montar para el resto del fin de semana. No obstante, la imagen del piloto asturiano apagando la fogata del monoplaza con el que se ha estado peleando durante toda la temporada es lo suficientemente gráfica como para compararlo con la situación general que atraviesa y ha atravesado durante los últimos cinco años.

Marussia desaparece y Caterham busca ayuda

Crisis

La crisis en la Fórmula 1 ha tenido ya una víctima: el equipo Marussia ha cerrado sus puertas. Sus más de 200 trabajadores se han quedado en la calle, después de que este viernes los administradores concursales del equipo confirmasen las peores noticias posibles. Marussia ya es historia de la Fórmula 1 tras un año vertiginoso: pasaron de puntuar en Mónaco a sufrir el doloroso accidente de Jules Bianchi y, finalmente, la desaparición por la inmensa deuda que acumularon.

Nacidos bajo el nombre Virgin Racing en 2010, la historia de Marussia ha puesto su punto final mientras se disputaban los entrenamientos libres del Gran Premio de Brasil, segunda cita que tanto ellos como Caterham se habían perdido por los problemas financieros que arrastran. Las palabras de los administradores de Marussia no dejan lugar a dudas: la Junta se ha visto obligada a desmantelar Marussia F1 Team y, desafortunadamente, hemos tenido que hacer lo mismo con el resto del personal del equipo.

Por su parte, Caterham ha decidido quemar la última carta antes de resignarse a su desaparición. También bajo administración concursal, y en medio de un auténtico culebrón acerca de quién es el dueño y responsable del equipo, han decidido convocar a sus fans para recaudar fondos mediante un crowdfunding. El objetivo de la escuadra con licencia malasia es conseguir para el 14 de noviembre la ingente cifra de más de 3 millones de euros entre fans y sponsors. Los que quieran aportar pueden comprar diverso material del equipo (merchandising, equipaciones de los pilotos, material de años anteriores como alerones o piezas) o incluso que el nombre de la persona o la marca aparezca en el monoplaza. Aunque es complicado que lo consigan, en las dos primeras horas desde que se lanzó la iniciativa consiguieron recaudar más de 100.000 euros

La primera jornada de entrenamientos libres del GP de Brasil estuvo dominada en ambas sesiones por un Nico Rosberg que no quiere ponerle las cosas fáciles a Lewis Hamilton. El británico y el alemán llevarán su duelo al sábado en igualdad de condiciones, pero con el segundo clasificado de la general ligeramente más fino que el líder del campeonato. Ninguno de los dos vivió una jornada difícil, y eso que Interlagos albergó un inicio de Gran premio bastante complicado.

Salidas de pista constantes, varios monoplazas averiados e incluso un grave accidente en la primera sesión, protagonizado por el español Dani Juncadella, dejaron uno de los viernes más movidos del año. El reasfaltado al que ha sido sometido Interlagos ha dejado una pista muy fría y deslizante, que ha obligado a los pilotos a dar lo mejor de sí mismos para evitar los accidentes. De hecho, el novato Max Verstappen, que sustituyó a Vergne en la FP1, dio una auténtica lección de derrapaje sobre asfalto cuando su Toro Rosso perdió agarre.

Susto de Juncadella

Dani Juncadella disputó este viernes su tercera sesión de entrenamientos libres, pero ha acabado antes de tiempo. Al barcelonés se le atragantó la conocida curva de la Laranjinha, y después de sufrir un trompo nada más salir a pista, acabó perdiendo el punto de frenada y estrellándose contra el muro.

Pese a impactar en una zona a la que se suele llegar a más de 200 km/h, Juncadella pudo salir por su propio pie y sin mayores consecuencias para él. No así para el Force India que pilotaba, el de Checo Pérez, que acabó inutilizado también para la FP2. No empieza bien el fin de semana para el mexicano, que aparte de perderse la primera sesión por obligación contractual, se quedó en boxes en los segundos porque el motor de su monoplaza estaba tocado. Y a eso hay que unir que el domingo perderá siete posiciones en parrilla por la sanción que trae de Austin.