Alonso estalla en el día perfecto de Rosberg

Fernando Alonso,hoy, en Interlagos. /
Fernando Alonso,hoy, en Interlagos.

El piloto asturiano, que saldrá octavo, soltó una sonora bronca a su equipo por radio por no prepararle bien el coche para la clasificación

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROmadrid

Fernando Alonso no aguanta más. Antes se mordía la lengua ante los cada vez más flagrantes errores de su aún equipo, pero cada día disimula menos su descontento. En la clasificación del Gran Premio de Brasil no se cortó ni un pelo. En este caso, el último calentón se lo llevó porque le hicieron salir a pista a la Q1 cuando aún no habían arreglado del todo los problemas con las baterías que le habían privado de rodar en condiciones en los terceros libres. «¡Ay, ay, ay! ¿Cómo es posible empezar la clasificación con la batería descargada?», preguntaba a voces el piloto asturiano a los responsables de la Scuderia. Por si fuera poco, como explicó después, cuando emprendió su primera vuelta en la Q1 se encontró bastante tráfico, y le hicieron montar dos juegos de neumáticos.

El F14T no estuvo a la altura. Menos aún que otras veces. En un circuito corto como es el Autódromo José Carlos Pace y, sin la prevista lluvia en pista, el Ferrari mostró sus carencias en términos de velocidad punta y en agarre, tanto en las zonas rápidas como en las lentas. Alonso no se sintió cómodo con el monoplaza en toda la sesión, y prueba de ello es que su compañero Kimi Räikkönen le superó en la Q1 y en la Q2. En la definitiva Q3 le pudo vencer, aunque sólo para ser octavo por delante de un decepcionante Daniel Ricciardo y del propio piloto finlandés, que saldrá décimo tras sucumbir de nuevo ante su compañero por poco más de una décima.

Pese a lo decepcionante de la sesión de clasificación para los dos pilotos de Ferrari, Fernando Alonso se resignaba después. «Es lo esperado», decía el español ante los medios, tras confirmar que empezaron el día con «muchas cosas» fuera de su lugar. La mayor probabilidad de lluvia estaba para este sábado, no para el domingo, así que Alonso no podrá esperar una ayuda del cielo de cara a una posible remontada. Salvo un cambio total de guión, todo apunta a que se repetirá una carrera similar a la de Austin para el bicampeón español.

El que está empeñado en culminar un fin de semana perfecto es Nico Rosberg. El piloto alemán fue el más rápido en las dos sesiones de libres del viernes, en la de este sábado, y durante la clasificación sumó también un pleno en las tres tandas de la clasificación. Rosberg, consciente de que necesita ganar sea como sea para llegar con más opciones a Abu Dabi, sumó la décima pole de la temporada en su cuenta particular, con lo que ya es el piloto que más veces ha acabado primero en un sábado en 2014.

Rosberg, Mister clasificación

Sin embargo, que Rosberg no se confíe. Si hay un día fuerte para él, sin duda, es la clasificación, pero si tiene un punto fuerte Hamilton, sin duda, es la carrera. El británico se quedó a sólo 33 milésimas de arrebatarle la gloria a su compañero, pero sabe que en la carrera puede repetir la actuación de la cita de Austin. De hecho, como ocurrió en el trazado texano, Hamilton perdió unas centésimas vitales con una pasada de frenada en la curva diez del circuito. Además, la estadística está totalmente en contra de Nico Rosberg: de las nueve poles anteriores, sólo ha convertido dos en victorias. Además, Interlagos es uno de los pocos circuitos donde el segundo clasificado en la parrilla ha ganado más veces que el primero.

No obstante, Rosberg se siente muy confiado y durante todas las sesiones rodó de manera muy consistente. Mucho más que Hamilton. Tanto en tandas largas como en tandas cortas, el alemán no cometió ningún fallo, mientras que Hamilton no se sintió del todo cómodo. De hecho, hasta los minutos finales de los terceros libres, justo antes de la clasificación, los mecánicos de Mercedes estuvieron trabajando en el monoplaza de Hamilton para cambiarle la configuración aerodinámica.

La pelea por la victoria, en principio, será entre los pilotos del equipo campeón, pero que no se relajen, ya que por detrás están los Williams al acecho. El intrincado Autódromo José Carlos Pace puede jugarle una mala pasada tanto Hamilton como a Rosberg, y aunque los dos Mercedes parecen imbatibles, los Williams y, en concreto, Felipe Massa, tienen muchas ganas de dar la campanada. El piloto brasileño corre en casa y sabe que está en un momento dulce para dedicarle una victoria a su público. Massa saldrá tercero en un trazado donde ya sabe lo que es ganar, en aquel amargo Gran Premio de Brasil de 2008 donde fue campeón del mundo sólo durante 400 metros.