La teoría de la descarga eléctrica gana fuerza

Alonso, durante los entrenamientos en Montmeló. /
Alonso, durante los entrenamientos en Montmeló.

Se suman cada vez más voces que se unen a ese problema en el McLaren para explicar el accidente de Alonso, que ya está en su domicilio de Dubái

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

«Fue el viento y nada más». Con estas seis palabras, Ron Dennis quiso acallar todos los rumores que vinculaban a un fallo en el sellado del MGU-K de la unidad de potencia Honda la principal causa del accidente de Fernando Alonso, el pasado 22 de febrero. Sin embargo, conforme avanzan los días, son más los que levantan la voz que apuntalan esta idea. Ya en Montmeló, mientras por un lado se asentía delante de los responsables de McLaren, por detrás se especulaba con la teoría de la descarga eléctrica.

Los síntomas de Alonso tampoco ayudan a que la versión oficial de McLaren se crea a pies juntillas. El doctor Antonio Picanio, psiquiatra experto en tratamientos con electroshock, ha sido el último en apuntarse a la idea de que Alonso sufrió una descarga eléctrica. «Los elementos conocidos de la historia son más que suficientes para decir con seguridad que Alonso tiene los síntomas típicos de la amnesia del síndrome post convulsivo. En otras palabras: es como si hubiera sufrido un shock eléctrico», afirmaba el prestigioso médico en declaraciones al diario italiano 'La Repubblica'.

El orden de síntomas es el principal motivo que tiene Picanio para asegurar que Alonso fue electrocutado. «Le escucharon jadear, luego perdió el conocimiento, se detuvo la respiración, volvió a respirar y sintió confusión y pérdida de memoria durante un par de días», recuerda el psiquiatra. Pese a lo escandaloso que pueda parecer, lo cierto es que su afirmación más surrealista llega cuando le preguntan sobre las posibles secuelas de un incidente así. «Se trata de un ruido transitorio en el cerebro, que después de haber sido reseteado por la descarga eléctrica necesita un cierto período de tiempo para reanudar su función. La recuperación es completa y como mucho, mejorará un poco su humor», sorprende el doctor.

Desde McLaren mantienen el 'silenzio stampa' sobre el asunto. Nadie de la escudería británica quiere volver a desmentir la idea de la descarga, y la FIA tampoco ha señalado nada de las conclusiones que ha obtenido en la investigación sobre el asunto. No está previsto tampoco que lo hagan, aunque durante el Gran Premio de Australia de este próximo fin de semana será uno de los temas más candentes en el 'paddock', como no podría ser de otra manera. Los jefes de los equipos han pedido una reunión con la FIA y con McLaren para que expliquen todo lo ocurrido, y aunque se especuló incluso con un posible boicot, este se ha descartado totalmente para este fin de semana.

Críticas a Alonso y a McLaren

Mientras tanto, Fernando Alonso no está ajeno a la situación. El asturiano ya ha dejado el domicilio familiar en Oviedo para viajar a su casa en Dubái, desde donde partirá en unas semanas a Malasia para la disputa del segundo gran premio del año. El piloto español también pedirá las pertinentes explicaciones a sus jefes en McLaren, pero no con ánimo de reproche (o no sólo con él), sino para saber qué ha ocurrido. El oscurantismo con el que tanto el entorno del español como el propio equipo están llevando el asunto hace sospechar tanto a la prensa especializada como a los aficionados. Así, el juego por Twitter de #dondeTeHasDespertadoHoy que comenzó Alonso la pasada semana ha recibido algunas respuestas muy críticas con él. No son pocos los que han respondido con mensajes similares a este: «en una rueda de prensa donde explicas tú y tu equipo lo que realmente ha ocurrido».

La crítica más dura que ha recibido Alonso, no obstante, no ha llegado con nada relacionado con el accidente. Jacques Villeneuve, campeón del mundo en 1997, ha acusado al asturiano de tener «complejo de Dios» en su etapa de Ferrari, acusándole de pensar «más en twitter y en ser un político que en el espíritu del equipo». Cabe recordar que Villeneuve fue compañero de Alonso en las tres últimas carreras de 2004, cuando el canadiense sustituyó a Jarno Trulli en Renault. El español le batió en las tres.

Van der Garde busca un asiento

Mientras aún colea el asunto del accidente de Alonso en los test, el Gran Premio de Australia ya se ha echado encima. Este mismo viernes los coches tendrán que ponerse en pista para la disputa de los primeros kilómetros de la temporada, y en principio sólo queda un nombre por conocer, el del segundo piloto de la escudería Manor Marussia F1. No obstante, no será hasta este miércoles cuando tengamos toda la parrilla completa. La culpa la tiene Giedo Van der Garde.

El holandés y Sauber están metidos en una disputa judicial porque el piloto asegura que han incumplido el contrato por el cual debería ser titular en este 2015. Las dificultades económicas han obligado a la escuadra suiza a buscarse un patrocinador fuerte y pilotos que aporten dinero, en este caso Felipe Nasr y Marcus Ericsson. Van der Garde, lejos de conformarse, ha denunciado al equipo, que ha respondido de una manera un tanto surrealista: no está cubierto por el seguro de la escudería, y en caso de accidente tendrían un problema. Además, también ha sacado a colación un posible problema de seguridad para los espectadores, ya que el C34 no está diseñado para Van der Garde y podría tener dificultades para pilotarlo, asegura. «El señor Van der Garde no tiene experiencia pilotando el C34 y no tendría tiempo suficiente para aprender", argumenta el abogado de Sauber. Este miércoles, un juez dictaminará si Van der Garde compite o no en Melbourne, y veremos si lo hace en lugar de Nasr o de Ericsson.