Hamilton no tiene freno

Hamilton celebra su victoria. /
Hamilton celebra su victoria.

El británico se impone en Baréin con autoridad por delante de un resucitado Räikkönen y de Rosberg

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Lewis Hamilton está por encima de todo y de todos. El británico consiguió este domingo su victoria número 36, tercera de esta temporada y segunda en el circuito de Baréin, que esta vez vivió un podio inédito: nunca antes había coincidido Hamilton con Kimi Räikkönen y Nico Rosberg. En el primer podio del año sin Sebastian Vettel, el finlandés ocupó la plaza que parece asignada para Ferrari en esta campaña.

El finlandés se aprovechó de un fallo de los frenos de Rosberg en los últimos minutos , pero lo cierto es que el alemán no tuvo su día. Primero se las vio y se las deseó para sostener a Sebastian Vettel, que acabó quinto por culpa de un problema en el fondo plano que le hizo entrar a boxes para cambiar el morro de manera imprevista. Después cambió de rival, y en lugar de Vettel le tocó bregar con un Räikkönen que, además, llegó a final de carrera con mejores neumáticos que él. Al final, un problema en los frenos, que también se reprodujo en el monoplaza de Hamilton, privó a Rosberg del segundo puesto.

Sea por lo que fuere, Hamilton volvió a pasarle la mano por la cara a Rosberg. No sólo le demostró durante todo el fin de semana que puede ser más rápido, más consistente y más fuerte que él, sino que además consiguió un mayor rédito del previsto. Hamilton sale de Baréin más líder que antes y Rosberg, más hundido.

McLaren empezaba la carrera con una mala noticia. El monoplaza de Jenson Button no arrancaba y, ante la más que probable rotura de motor, prefirieron que el británico no saliera a pista. Button se tuvo que conformar con ver la carrera desde el box, y retransmitirla vía Twitter como un aficionado más. Mientras tanto, Fernando Alonso se quedaba solo ante el peligro de que le pasara a él también. Por eso dedicó toda la carrera a defenderse e intentar rascar lo que pudiera.

No luchó con los Felipes, ya que se vio superado por Massa, aunque no por Nasr, ni tampoco con Hülkenberg, que le adelantó como un avión justo antes de entrar en boxes. Alonso se dedicó a aguantar y esperar a que su ritmo fuera suficiente para llegar a los puntos. Se quedó a sólo tres segundos del décimo puesto, lo que supone una notable mejoría.

Mucho más amarga fue la carrera para Carlos Sainz. El madrileño y su compañero Max Verstappen acabaron abandonando ante la mirada de sus respectivas madres que estaban en el box de Toro Rosso. La peor carrera de la temporada para los de Faenza comenzó con una sanción de cinco segundos para Sainz por exceder el tiempo en boxes antes de salir a pista, y acabaría abandonando por un fallo de los mecánicos. A Sainz, como otrora le pasó a su ídolo y amigo Alonso, le colocaron mal un neumático y tuvo que retirarse. Más grave, a la larga, es el problema de Verstappen: su motor le obligó a abandonar y ya van tres KO en cuatro carreras.

¿Despedida de Merhi?

En el caso de Roberto Merhi, el castellonense salía resignado del motorhome en dirección a la carrera. Sabía que no iba a poder aguantar ninguna lucha, que el Manor se podía romper en cualquier momento y que, además, la carrera de Baréin pudo ser su última oportunidad en Fórmula 1. El resucitado equipo británico sólo le había garantizado las cuatro primeras citas del Mundial de 2015, y por ello la del circuito de Shakir puede haber sido su cita final.

Merhi fue doblado tres veces. Se le veía sufrir hasta en las rectas y acabó decimoséptimo, último. «El coche hoy ha sido consistente consistentemente lento», bromeaba ante los micrófonos de Movistar TV. Al castellonense le toca esperar a que nadie le levante el asiento, maletín mediante.

La próxima cita del Campeonato del Mundo será dentro de tres semanas, en el primer gran premio europeo del año, donde dicen que quien va bien ahí, va bien a final de año. Es decir: que salvo debacle, tocará otro paseo marcial de un Lewis Hamilton que va directo hacia su tricampeonato.