GP de Brasil

Bottas promete batalla en Brasil

El Mercedes de Valtteri Bottas en el Autódromo Jose Carlos Pace de Interlagos./Ricardo Moraes (Reuters)
El Mercedes de Valtteri Bottas en el Autódromo Jose Carlos Pace de Interlagos. / Ricardo Moraes (Reuters)

El finlandés marca el mejor crono por sólo 3 milésimas de ventaja sobre el pentacampeón Hamilton y los problemas con los neumáticos y la previsión de lluvia auguran una carrera movida

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Lewis Hamilton afronta las dos carreras que quedan de campeonato del mundo de Fórmula 1 con la tranquilidad de quien ha hecho su trabajo a la perfección. Por eso no tiene necesidad de ganar, y quizá no lo haga como ha ocurrido en años anteriores: cada vez que ha sido campeón, las siguientes carreras han caído para sus compañeros de equipo o sus rivales, ya sin nada en juego.

Es la mejor oportunidad que tiene Valtteri Bottas para maquillar una campaña peor que la anterior a todas vistas. El buen hacer de Ferrari y de Vettel, especialmente al principio del año, han privado al finlandés de subir a lo más alto del podio en esta temporada. De hecho, de los seis primeros es el único que no ha ganado ninguna carrera en 2018, y son muchos los que ven en él al dócil compañero perfecto para un Hamilton voraz y que sólo tiene de motivación los números que requiere para ser la leyenda que pretende.

En los entrenamientos libres del GP de Brasil, Bottas demostró que puede aprovecharse de esa presunta displicencia que va a tomar Hamilton en la recta final del año. Aunque sólo sea por 3 milésimas, apenas una distancia medible al ojo humano, el finlandés salió este viernes con el mejor crono, toda vez que en la primera sesión tuvo una avería por una fuga hidráulica que puso en peligro su participación en toda la jornada.

La labor de Bottas este fin de semana será la de cumplir con lo que se le pide: como el soldado perfecto. Mercedes tiene en su mano proclamarse campeón del mundo de constructores, y con un doblete lo pueden conseguir. Los problemas de neumáticos que ha sufrido Vettel y la desidia que es habitual que muestre Kimi Räikkönen -según le den los aires- juegan a favor de las opciones de la escuadra alemana, que si no gana el título en Interlagos lo hará con toda probabilidad en Abu Dhabi.

Las previsiones de lluvia auguran un fin de semana muy movido, lleguen a producirse las precipitaciones o no. Este viernes, de hecho, no llovió más que ligeramente y ya con los coches en los garajes después de su participación en los ensayos libres, pero la previsión para el domingo supera el 70% de probabilidad en ciertos momentos de la carrera. En caso de que no caigan esos chubascos, las temperaturas también jugarán su partida en el devenir de la prueba. Y es que no sólo Vettel, sino también el propio Hamilton vieron cómo los neumáticos traseros de sus respectivos monoplazas se cubrían de las temidas ampollas, o 'blistering', que tan complicada hace la conducción en un circuito muy técnico como el Autódromo Jose Carlos Pace de Interlagos.

Los despistes aquí se pagan caros, y prueba de ello fue el accidente de Nico Hülkenberg nada más arrancar los segundos libres. El alemán perdió el control de su Renault en la penúltima curva y, nada más tocar la hierba, acabó escupido contra el muro, destrozando su monoplaza. El compañero de Carlos Sainz no tuvo un buen viernes, pero tampoco el madrileño, que no pasó de la 13ª posición y cuyo tiempo por vuelta -tanto rápida como en ritmo de carrera- no da muchas esperanzas de verle brillar este sábado.

Para Fernando Alonso es una oportunidad, posiblemente la última, de conseguir puntos en Fórmula 1. El asturiano sólo rodó en los segundos libres, ya que como en los Grandes Premios anteriores cedió su asiento a Lando Norris en los primeros. En esa única tanda, Alonso probó con los compuestos de carrera blando y superblando, y dejó claro que sus opciones pasan por llegar a la Q2 y poco más.

Vuelve el apellido Fittipaldi a la F1

La jornada estuvo marcada por un anuncio que supone la vuelta de un apellido más que ilustre a la Fórmula 1. Pietro Fittipaldi, nieto del legendario Emerson, fue confirmado como piloto probador del equipo Haas F1 para la temporada 2019. El joven de 22 años lleva tiempo danzando por diversos campeonatos, y de hecho este mismo año fue noticia por el fuerte accidente que sufrió en la clasificación de las 6 horas de Spa, en las que debutó Fernando Alonso con Toyota en el WEC. Fittipaldi estrelló su DragonSpeed de LMP2 en la subida al Eau Rouge con tal virulencia que se rompió las dos piernas, y vio cómo su sueño de disputar las 24 horas de Le Mans se disipaba.

Sin embargo, sí le dio margen para regresar a la IndyCar, campeonato en el que corrió algunas carreras sin demasiado brillo, pero sin desentonar tampoco.

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